El día para que las mujeres tomen el bastón de mando
FIESTAS · Como cada 5 de febrero las mujeres de Peñalba de San Esteban y San Esteban de Gormaz salen a la calle para tomar, al menos por un día, el mando y control de sus municipios, con una jornada festiva.
En Peñalba de San Esteban los festejos comenzaron ya el sábado, con una misa, procesión a la ermita de San Roque, vermú, comida en el bar Tolito y fiesta que se alargó hasta altas horas de la madrugada. Un total de 31 mujeres entre 90 y 11 años disfrutaron de esta jornada festiva en la que la alcaldesa saliente Mónica del Real nombró su sucesora a Reyes de la Mata y la alcaldesa infantil saliente, Alex del Hoyo, hizo lo mismo con la niña que tomó el relevo, Adriana Hernando, en una jornada que se alargó hasta ayer con una chocolatada.
Por último, en San Esteban de Gormaz la asociación La Alameda y la asociación San Miguel se unieron para recuperar, tras los años suspendida la fiesta por la pandemia, esta tradición en la que se reunieron numerosas mujeres de todas las edades para animar calles y plazas con la música del grupo Atalaya Soria. Tras la misa en la parroquia, las féminas acudieron, ataviadas con trajes regionales, hasta la Plaza Mayor, donde Teresa Izan, como alcaldesa saliente nombró su sucesora a una emocionada y nerviosa Santas Carretero, que destacó que se trataba de un orgullo suceder en el cargo a otras mujeres de su familia, como su madre y su hermana, y también compartir nombramiento con su sobrina. Y es que en la villa ribereña también nombran alcaldesa infantil y este año, la alcaldesa saliente, Daniela García pasó el testigo a Sara García, quien también arrancó los aplausos del público al reconocer que este nombramiento es un orgullo para su familia y recordar que lucía el traje de su abuela Nicolasa. Además se repartieron sobadillos elaborados por las panaderías locales y limonada realizada por Luis Muyo, al que agradecieron el gesto con un aplauso, que se sumó al momento quizás más emotivo, cuando la Plaza ovacionó a Eloísa Hernández, quien durante años estuvo al frente de la asociación La Alameda quien entonó el último “viva Santa Águeda”.