Lara y Rubén: "no nos ha quedado otra que reinventarnos"
ECONOMíA · Los responsables de El Soportal, de San Esteban de Gormaz, lamentan que se haya criminalizado a la hostelería
Cada vez que una pareja joven decide quedarse en el pueblo, en su pueblo, la noticia es para celebrarlo, por eso cuando hace ya casi ocho años (los cumplirán en febrero) Lara Martín Abad (32 años) y Rubén Esteban Sanfelices (37) decidieron abrir las puertas del bar El Soportal en San Esteban de Gormaz estaban haciendo una apuesta por su sitio, el medio rural.
Ubicado en la Plaza Mayor de la localidad ribereña, este bar ha apostado con ganas por la hostelería, pero, como a todo el sector, el 2020 les ha supuesto un palo enorme, porque con el Estado de Alarma se cerraron sus negocios. ?Fue una situación muy complicada?, reconocen, porque ?te quedas sin saber que hacer en algo que es tuyo y de pronto, te lo quitan todo?, lamentan reconociendo que sus puertas estaban cerradas por los alquileres y gastos continuaban. ?Y no entraba dinero y las ayudas tampoco llegaban?, denuncian. De hecho esas ayudas no han servido para cubrir sus gastos, ?apenas han valido para pagar una parte del alquiler?, se quejan.
Pero son luchadores y piensan en el trabajo y por eso fueron los primeros en abrir las puertas de su negocio cuando comenzó la desescalada, ?porque es nuestro trabajo?, explican y se muestran satisfecho de la respuesta de sus clientes y vecinos. ?La verdad es que hemos tenido un verano muy movido a pesar de que no haya habido nada (en referencia a la supresión de eventos)?, por lo que agradecen que ?la gente se ha portado muy bien y ha colaborado bastante, incluso gente que no venía ha venido?, aseguran, aunque han notado también las ausencias de otros clientes fijos que tienen miedo y no salen.
Después de un verano que no ha sido tan malo para el turismo interior, donde ellos han trabajado bien la terraza y han podido constatar la presencia, junto con los vecinos, de turistas que buscaban el interior para conocer la gastronomía soriana, llega otro palo, el cierre perimetral de Castilla y León y de la hostelería. ?No es justo?, lamentan, explicando que en la hostelería no ha habido contagios ?y menos en terrazas?, añaden.
?Nos han hecho unos criminales, es una ruina?, aseguran, mientras recuerdan el trabajo de limpieza y desinfección que se lleva a cabo en los establecimientos ?es una pasada las bayetas que hemos gastado?, afirman.
En su caso el cierre les pilló con poca inversión realizada, porque se habían agotado las ?setas calefactoras?, pero ahora para ayer, que volvieron a ser de los primeros en reabrir sus puertas, sí han hecho inversión de cortavientos y calefacción, sin saber si recibirán alguna ayuda.
Pero incluso con el drama del cierre, no bajaron el entusiasmo y apostaron por reinventarse, abriendo su ventana a la Plaza para ofrecer cafés, desayunos y almuerzos para llevar ?por seguir teniendo algún ingreso?, explican, cambiando su horario por uno de lunes a viernes de 8 a 15 y fue una sorpresa. ?No me imagina esta respuesta, pensé que íbamos a dar cuatro cafés y hemos tenido muchísima gente?, agradecen, porque algunos incluso lo hacían ?por colaborar?.
Se quejan de que ?no nos lo han puesto fácil nadie este año, ha sido una lucha total?, en referencia a vecinos, administraciones y Guardia Civil, ?parece que somos unos delincuentes, cuanto lo que estamos haciendo es dar un servicio?, destacan. Ese café de media mañana tan importante para los trabajadores, para entrar en calor, o para socializar ligeramente, haciendo un parón ?que viene muy bien mentalmente?, añaden.
Porque ellos, acostumbrados a observar celebraciones, notan que ?la gente está muy triste, nos falta esa parte social?, y perciben que se tiene ?un cansancio mental?, por eso también sufren cuando tienen que decir a los clientes que no pueden estar a menos de dos metros, no se pueden quedar en la barra, etc? Por suerte, el 99% de la gente ?lo ha entendido?, aunque sí han tenido algún caso con gente que quería entrar sin mascarilla y a los que se negaban a servir, ?la gente en el bar lo está haciendo bien?, insisten.
Desde el viernes su terraza vuelve a estar abierta y ofrecen un servicio más amplio de 8 a 15 y de 18 a 22 horas, manteniendo la comida para llevar y también el poder disfrutar de los pinchos y vermut el fin de semana, ampliando la zona semicubierta para intentar proteger y mimar a sus clientes.
A pesar de los palos que han recibido, de lamentar como con los envases de usar y tirar se incrementa las basuras, son optimistas, aunque ?no hago planes nada más que para una semana?, avanzan.
Se han quedado sin eventos, sin un verano con el que hacen caja para poder pagar el resto de facturas del año, pero solo piensan en ?poder salvar este invierno? e ir ?poco a poco, paso a paso?, aunque ven con dolor cómo hay agravios comparativos con otras comunidades, como por ejemplo Madrid, ?no es normal ni justo, o nos cierran a todos o nos abren a todos?, aseguran.
Si algo pide a las administraciones es cuidado del autónomo, ?nos han subido los autónomos dos veces en plena pandemia, cuando no podemos abrir, se están riendo de nosotros?, lamenta, poniendo el ejemplo de otros países europeos que han bajado los impuestos a los que no pueden trabajar por la pandemia.
Comprueba a diaria como la gente está triste y apática, por eso esperan que dentro de poco la vacuna permita volver a la normalidad ?y no nos tenga que decir nadie lo que tenemos que hacer, que te montas un negocio propio para que no te mande nadie y ahora te manda todo el mundo?, añaden con una sonrisa mientras se preparan para atender a sus clientes, como siempre, con alegría y una sonrisa, aunque ahora permanezca tapada por una mascarilla.