Ni el frío puede con el espíritu festivo de los peñistas
FIESTAS · San Esteban celebró ayer el Día de las Peñas con numerosas actividades para todos los públicos
San Esteban celebró un anticipo de sus fiestas patronales con motivo del Día de las Peñas, una actividad organizada por la asociación de peñistas con la colaboración del Ayuntamiento de la localidad, y que permite vivir con intensidad este adelanto festivo en el corazón del verano, aunque en esta ocasión con el frío como protagonista.
La bajada de las temperaturas afectó a San Esteban durante el fin de semana, en la primera ocasión en que el día de peñas cuenta con dos noches festivas, lo que permitía completar el fin de semana.
Sin embargo la bajada de temperaturas no mermó el ánimo de los sanestebeños, que no dudaron en retar al frío con una chocolatada a primera hora de la mañana, en la Placituela, organizada y coordinada por las peñas La Cogorza, Ojo Pipa, Alto Nivel y la Adicción y que permitió ir reuniendo peñistas y vecinos en este centro neurálgico.
Así mientras unos disfrutaban del chocolate y se ultimaban las últimas compras para el fin de semana, otros no dudaban en reponer fuerzas, tras haber elaborada el chocolate, haber cogido sitio en el área de servicios o simplemente como motivo de reunión con sus amigos aprovechando esta cita festiva, para degustar suculentos almuerzos en los bares de la localidad.
Tras el chocolatada, las charangas tomaron el relevo para amenizar el vermut, partiendo de la Plaza Mayor y recorriendo calles y bares de la localidad, hasta concluir en el área de servicios, donde las peñas tenían su particular sede para disfrutar de la comida popular que reúne a jóvenes y mayores en este enclave.
Tras la comida las actividades continuaron con atracciones acuáticas y aunque la temperatura no acompañaba los chavales no dudaron en cambiar sus petos o ropa de peñas por bañadores, ropa interior o incluso lanzarse vestidos por los toboganes gigantes disfrutando de la tarde festiva.
Así se alargaba la jornada festiva y aunque algunos tenían que reponer fuerzas con una siesta, especialmente tras haber disfrutado de la música en la noche anterior, otros aprovechaban para conversar con los que habitualmente no residen en la localidad, pero que no quieren perder este día de fiesta bajo ningún concepto y marcan en su calendario el último sábado de julio.
Para cerrar la jornada la música se concentró en la Plaza Mayor, en dos pases, por un lado, en primer pase para todos los públicos antes de la cena, y durante la madrugada con la intensidad de la orquesta Génesis, que fue la encargada de amenizar este final festivo.
No fue el único acto del fin de semana, ya que en la tarde del viernes, la calle las Escuelas cambió el tráfico por un espectáculo a cargo del grupo Chipilandia y el camaleón Sabirón, que ofrecieron un despliegue de magia, monólogos infantiles, guiños, juegos infantiles y globoflexia, además de 100 juguetes de regalo para todos los asistentes, y que contó también con la colaboración del público asistente.
Además, por la noche, se volvió a la música de los 80 y 90 de la mano de Esparadrapo, un grupo que ofreció versiones de estas décadas y de actualidad y que animó a los peñistas a vivir la fiesta con mayor intensidad.
Ahora hay que esperar a que el 7 de septiembre lleguen las fiestas patronales en honor a la Virgen del Rivero y el Santo Cristo de la Buena Dicha.