El retorno a su casa de la Virgen de las Lagunas
VILLáLVARO · Los vecinos de Villálvaro y Zayas celebraron el último fin de semana de mayo el intercambio de la talla mariana en la que fuera su ermita
Como cada año, llega el intercambio de uno de los símbolos del pueblo de Villálvaro, la Virgen de las Lagunas que comparten durante todo el año entre localidad y Zayas de Báscones, en una custodia compartida que permite que ambos pueblos disfruten de esta talla mariana.
Ese fin de semana, la fiesta del intercambio de la Virgen se llevó a cabo en la iglesia románica que se volvió a poner en pie en el despoblado de Lagunas, donde la imagen era objeto de devoción, como lo sigue siendo para los vecinos de Villálvaro que festejaron el regreso de su virgen con la música de la charanga De Pura Cepa, misa, procesión y una comida en el carril de la localidad.
Una jornada festiva que los vecinos esperan para volver a contar con su Virgen a la que reciben en el camino de Zayas, la bajan del coche y la introducen en andas en la iglesia para posteriormente trasladarla al pueblo donde estará esperando al resto de fieles hasta que finalice el periodo de vendimias en que regresa a Zayas.
Villálvaro y Zayas comparten desde hace años la custodia de una virgen que presidía la ermita románica del despoblado de Lagunas, hoy perteneciente a Villálvaro. Y cada año, cuando se aproxima el verano, se produce en esta localidad un intercambio de la talla mariana, para que acompañe y proteja a los vecinos del pueblo hasta después de las vendimias, en la es conducida a Zayas.
No se acaban aquí las actividades culturales y festivas de Villálvaro antes de sus fiestas patronales en honor a San Pedro Apóstol a finales de junio, ya que también la asociación que lleva el nombre de la Virgen organizó al fin de semana siguiente una nueva edición de la cata de vinos artesanales de la localidad, un proyecto pionero en la Ribera del Duero soriana.