Poemas, velas y góspel para despedir el verano con música
CULTURA · La Coral Villa de San Esteban ofrecerá esta noche un concierto que bajo el nombre De cuba traigo un cantar permitirá ofrecer un repertorio que repase la música afroamericana a ritmo de boleros, habaneras, guajiras, sones, en el graderío de
El sugerente cartel ya invita a disfrutar de este sabor tropical y dejase seducir por las voces de la coral que con esta actuación cierran semanas de ensayo para completar su oferta cultural en el verano de la localidad y que volverá a ofrecer sus voces en la misa de las fiestas patronales que se celebrará en el Rivero el próximo 8 de septiembre.
El concierto con ritmo caribeño será una nueva propuesta de esta grupo que dirige Jessica Redondo Fresno y que acostumbra a ofrecer música y espectáculo en cada actuación, desde interpretaciones radiofónicas de los años 60 a vueltas al cole con los cantantes ataviados con batines y mesas de museo etnográfico y que esta noche volverá a sorprender al público.
El escenario invitará a disfrutar de las noches de verano, con un concierto que tendrá de fondo el ábside de San Miguel.
San Esteban de Gormaz despide el verano cultural con música, tanto por el concierto lorquiano y de velas ofrecido la pasada semana, como por la actuación del Color Góspel y la Coral Villa de San Esteban, que completan el programa de ocio de la localidad ribereña en los días previos a la fiesta con un homenaje al arte.
Para despedir el mes, Alba Lafuente Caballero y Sofía Arroyo Miranda, con guitarra y voz ofrecieron el espectáculo canciones lorquianas, con el que interpretaron los poemas armonizados de Federico García Lorca más conocidos, como Anda Jaleo, El café de chinitas, Los cuatro muleros, Nana de Sevilla, Las tres hojas, Los pelegrinitos, Los mozos de Monleón Zorongo, Las morillas de Jaén Romance de Don Boyso, sevillanas del Siglo XVIII, Los Reyes de la baraja y la más popular: la Tarara, dentro de la programación de los conciertos de verano que ofrece la Diputación Provincial de Soria a través de su departamento de Cultura.
Otro de los clásicos fue el concierto de velas, que permitió a cientos de espectadores disfrutar de la música de cámara en un recorrido sugerente, entre los monumentos y rincones más significativos de San Esteban de Gormaz, iluminados íntimamente con la luz de las velas que se colocaron a lo largo de un recorrido que se inició en el atrio de la iglesia parroquial y culminó en la escalinata del Rivero, pasando por la Plaza Mayor o el graderío de San Miguel.
Y otro clásico del verano es la actuación de Color Góspel, que este año incluyó mucha coreografía en su actuación que se presentaba con un original programa de mano, que estaba recortado de tal manera que al abrir las ventanas del dibujo se veía el repertorio de la primera y segunda partes, los nombres de los músicos y los nombres de los componentes del coro. El cierre del programa fue la traducción de la pieza "Omnia vincit amor", que resumen la filosofía del grupo: el amor todo lo vence.
Este año, Color Góspel presentó un concierto más dinámico de lo que viene siendo habitual al interpretar sencillas coreografías sus componentes e incluir en el repertorio tres piezas en un idioma atípico para los miembros del grupo: "May it be", en élfico, un idioma inventado por Tolkien para "El Señor de los anillos"; "Adiemus", de Karl Jenkins, que se inventa un idioma propia inspirándose en la fonética africana; y "Dirait-on", un poema en francés extraído de un ciclo de canciones de Lauridsen basado a su vez en el poema "Les Roses", un tipo de música muy etéreo y delicado, como explicó su directora, Jessica Redondo Fresno.
El resto del programa se completó con obras propiamente góspel como "Oh, happy day", "Will you be there" de Michael Jackson, "Bridge over troubled water" de Simon & Garfunkel; obras contemporáneas adaptadas a un significado religioso como "California dreamin'" de The Mammas and The Pappas, bajo la traducción "Jesucristo, ven" o el famoso "Hallelujah" de Leonard Cohen, que se ha convertido en un clásico de esta oferta musical.
El concierto finalizó con la obra de Robert Ray "He never failed me yet", una canción que cobró un significado especial, como explicó Jessica, para los miembros de Color Gospel por la situación que han vivido este año y que le permite sentirse orgullosa de una actuación y un concierto que “salió adelante gracias al empeño y entusiasmo de los coristas, pues este año, tras trece años ininterrumpidos, ha sido realmente complicado ofrecer nuestro habitual concierto de verano”.