El Huracán pone en valor recursos como bodegas y castillo
ASOCIACIONES · La última de las actividades programadas dentro del marzo Cultural 2018 permitió profundizar en el conocimiento de ambos recursos
La asociación Peña El Huracán ha organizado un año más su Marzo Cultural en el que compaginan formación, cultura y defensa de la historia local, con una última jornada celebrada el sábado en la que unieron dos de las señas de identidad de la fisonomía sanestebeña: bodegas y castillo, a través de dos actividades: charla y paseo.
La actividad comenzó con un paseo guiado por las bodegas y el castillo de San Esteban, de la mano de Eloy Hernando, Félix Carretero y Rafael Moreno, que ofrecieron secretos de estos espacios de ocio, culturales y defensivos de la localidad, para dar a conocer a vecinos y visitantes, el pasado que guardan bajo sus muros y el futuro que debe hacer sentir orgullosos a los vecinos.
Tras el recorrido y visita de castillo y bodegas, los participantes se desplazaron hasta el salón de actos de las Escuelas Viejas de San Esteban para disfrutar de la charla de ambos organismos.
En primero lugar, Eloy Hernando hizo un repaso por la historia de la asociación de amigos de la bodega y el castillo de San Esteban, que nació con apenas diez socios en 2011 de la mano de Gumersindo Diez y que hoy ya ronda las 300 personas que forman parte de una entidad que busca, desde su orígenes, “realizar actividades y la conservación y mantenimiento de un patrimonio etnográfico de bodegas, lagares y castillo”.
Durante su exposición realizaron un repaso a las actividades que anualmente llevan a cabo desde la asociación, como la exposición de útiles de bodega y lagar que cada Semana Santa organizan en el lagar de San Miguel, el concurso anual de vino casero cuyo objetivo es que los viticultores vayan mejorando sus elaboraciones, algo que se está consiguiendo, así como otras actividades como charlas que permiten mejorar la técnica. Además compaginan historia y etnografía con sus excursiones a otras bodegas de diferentes denominaciones de origen donde, además de visitar bodegas y realizar catas, complementan el viaje con actividades culturales.
Hernando y Carretero también desgranaron otras propuestas como “incorporar la cultura del vino a la juventud”, a través de visitas a las bodegas con alumnos del CEIP Virgen del Rivero, para que los niños puedan conocer unas tradiciones que muchos no han vivido.
Pero entre los logros conseguidos también están actividades en las que se demuestra que la colaboración propietarios de bodegas, miembros de la asociación y Ayuntamiento logran grandes resultados de recuperación del patrimonio o accesibilidad, sugerencias y propuestas que han logrado que del “abandono sistemático de muchas bodegas hoy la gente se conciencie de que hay que hacer algo”, afirma Hernando.
Tras ellos llegó el turno de Rafael Moreno de la asociación de Amigos de los Castillos, quien puso sobre la mesa una teoría sobre los sistemas defensivos de San Esteban, descartando que fueran dos recintos distintos y apostando porque tanto Castromoro como el actual castillo formaran parte de un único recinto amurallado, más grande de lo que se piensa actualmente, que explicara la importancia de este espacio en el pasado.
Aunque los restos del actual castillo de San Esteban se remontan al siglo XIV, tal y como expuso, hay que dar valor a estas ruinas porque forman parte del “valor patrimonial e identidad de la colectividad”, como señaló Moreno, quien reconoció que desde el ICOMOS de la UNESCO, encargado de velar por el patrimonio, de destaca la importancia que los monumentos tienen para el pueblo, ya que “el espíritu del patrimonio es la gente que vive en el pueblo, que es depositario de las tradiciones que la historia les ha dado”, aseguró este miembro de la asociación de los castillos, que valoró que la fortificación sanestebeña “no está todo lo bien valorada que se merece, porque como mínimo debería estar a la altura de Gormaz, aunque visualmente salió peor parado”, aseguró, afirmando ante el auditorio que “históricamente se tienen que sentir muy orgullosos”.
Aunque no hay estudios arqueológicos que confirmen ciertas teorías, lo cierto es que gracias a los escritos se puede suponer que Castromoro formar parte del recinto amurallado, aunque hay que realizar excavaciones para saber si era un castillo aislado, al que denominaban castillo viejo, o un baluarte conjunto de dos núcleos fortificados unidos por una muralla, algo que era muy habitual en la época, especialmente durante la Reconquista, en que se necesitaba un castillo de mayores dimensiones para defenderse de las tropas musulmanes, y que posteriormente redujeron a la vigilancia del vado del río.
“Soria es una de las provincias de España con más castillos, unos 220 pero el estado de la mayoría es de abandono y de ruina”, añadió Moreno, para que que la provincia tienen “un patrimonio fortificado bastante importante con una historia interesante”, gracias a haber sido frontera con Aragón, testigo de las Guerras Civiles de Castilla o la propia defensa contra las tropas musulmanas.