El sargento Castillo participa en una misión de la ONU en Líbano

El sargento Castillo participa en una misión de la ONU en Líbano
jueves, 23 de noviembre de 2017

SOCIEDAD · El sargento Castillo inició el pasado domingo 12 de noviembre una misión de seis meses de la ONU en la base Miguel Cervantes de Majaryún en el Líbano.

El sargento del cuartel de San Esteban de Gormaz, Francisco Castillo Abeijón, partió el pasado domingo día 12 de Madrid con destino a la base Miguel de Cervantes de Majaryún en Líbano para participar en la Operación Libre Hidalgo 28 de la ONU por un periodo de seis meses, hasta el próximo 12 de mayo. Formará parte del contingente de casi 600 efectivos militares, entre los que se encuentran 12 agentes de la Benemérita.

Cumplirá así con un sueño profesional que lleva buscando 14 años y que le permitirá participar en una misión internacional a la que acude con “el honor de representar a España en el exterior y el orgullo y responsabilidad de hacerlo con la Guardia Civil”, explica este sargento de 39 años que el pasado 2 de noviembre cumplió dos década como agente del cuerpo armado. “Mi primer destino profesional fue voluntario al País Vasco”, recuerda Castillo, quien a los dos años de estancia en tierras vascas y tras obtener sus especialidades llegó al destacamento de Tráfico de la provincia de Soria, donde ya ha formado su familia y su vida profesional. Desde entonces “ya andaba dando vueltas al tema internacional”, explica recordando que en el inicio del siglo pedía formar parte de los contingentes que partían hacia Afganistán, Irak o cualquier otro punto del conflicto en Oriente Medio.

Consciente de la dificultad de participar en esta misión de la ONU, en la que solo participan 24 guardias civiles al año, se siguió formando personal y profesionalmente e insistentemente, dos veces al año, pedía este destino y finalmente en el mes de julio supo que había sido elegido.

“Quizás no venga en el mejor momento de la vida”, explica Castillo en referencia a su situación familia ya que hace seis meses fue padre de su tercer hijo, pero asegura que “el mejor momento es cuando te dicen que te vas, y no lo tienes que asumir porque lo estás deseando”, reconociendo que durante estos años “a veces caes en el pesimismo pero sigues insistiendo”, asegura.

Desde que entró a formar parte de la Guardia Civil pedía todas las misiones internacionales que surgían y hace cinco años fue llamado como reserva, lo que le permitió mantener la esperanza y siguió reciclándose, entre otros temas, en idiomas, renovando el inglés cada cinco años, conforme a las exigencias de la normativa militar.

Agradece claramente el apoyo encontrado no solo en la localidad de San Esteban de Gormaz, sino especialmente en su hogar, a pesar de su situación familiar actual. “Mi tercer hijo nació hace seis meses y esto es lo que te pone entre la espada y la pared”, afirma este agente que pertenece a la cuarta generación de Guardias civiles, por lo que en su familia “lo tenían claro” y en cuanto a su esposa “llevo 14 años pidiéndolo y 14 años con ella” por lo que reconoce que si viaja al Líbano, además de por su vocación “es porque ella me apoya y acepta”, asegura, destacando que “las medallas nos las dan a los que vamos, pero el mérito lo tienen los que se quedan, la familia”, afirma agradeciendo a su mujer, Sandra, sus hijos Hugo, Laura y Alex, sus padres y sus suegros este apoyo y reconociendo que “si fuera el revés sería igual”.

Y con esa ilusión de servicio acudirá a Majaryún a una misión que define como “bonita, una espina que tenía clavada y que será una experiencia profesional que te va a fortalecer profesional y humanamente”, avanza.

Y es que llegó en 2006 a San Esteban de Gormaz, donde se estableció, comenzó a ascender, primero a cabo y después a sargento y donde “el contacto con la seguridad ciudadana en San Esteban de Gormaz te enriquece mucho”, pero también esa riqueza le paralizó el seguir ascendiendo o promocionando porque “la seguridad ciudadana es uno de los servicios más gratificantes que tiene la Guardia Civil”, afirma considerando este viaje a Líbano como “una vía de escape, una especie de excedencia que me va a enriquecer personalmente”, pero solo temporal, porque afirma que “mi sitio es San Esteban”.

Es un pequeño paréntesis en su trayectoria profesional hasta que regrese en mayo a su destino sanestebeño, y para ello ha contado también con el visto bueno de la jefatura de la comandancia de la Guardia Civil en Soria, que ha autorizado su viaje sabiendo que “San Esteban tiene su seguridad más que garantizada”, como afirma Castillo, quien destaca también que el hecho de que la ONU exija en este tipo de misiones presencia de la Benemérita “es reconocer el prestigio del cuerpo en el exterior”, asegura, por lo que espera que su presencia en el Líbano sea también un motivo de orgullo para la comandancia soriana.

Castillo explica que durante el mes y medio de formación que lleva para participar en esta experiencia uno de sus superiores le explicó que se trataba de un viaje no solo en la distancia sino también en el tiempo y eso solo hizo que ratificar su deseo de participar en esta misión, a la que acudirá con el cariño de los vecinos de San Esteban de Gormaz, que desde que se enteraron de su viaje le desearon suerte y la animaron y felicitaron por el mismo, de hecho, durante la entrevista varios sanestebeños se acercaron para desearle suerte en su nuevo y temporal destino. “Eso emociona”, reconoce el sargento del destacamento ribereño quien afirma que “a todo el mundo le gusta que le reconozcan su trabajo, pero cuando es algo así no previsto, de esta manera, me resultó emocionantísimo”, rememora en referencia al homenaje que le brindó el pueblo de San Esteban y su Ayuntamiento el pasado 12 de octubre con motivo de la celebración del día del Pilar. “A mi me acompañará la bandera de San Esteban y quiero agradecerle esta confianza, es el resultado del trabajo que llevas haciendo”, explica mientras imagina que “algo habré hecho bien en diez años para que la gente lo reconozca”, asegura, anunciando que la bandera sanestebeña ondeará en la base de la ONU, mientras agradece especialmente la implicación y atención de la alcaldesa sanestebeña, María Luisa Aguilera, en su partida.

Sabe que la experiencia va a ser gratificante, aunque es consciente de que lo aprendido en el Líbano no podrá ser exportable a la comarca sanestebeña, aunque “a lo mejor humanamente o personalmente aprendemos a valorar las cosas que tenemos o que carecemos y además viajar siempre enriquece”, afirma.

Castillo formará parte del contingente que viajará a un Líbano que está dividido en dos zonas, un sector oeste y otro este, que tiene frontera con Israel y Siria y que es la frontera sobre la que trabajan los efectivos desplazados con la ONU, cuyo máximo mandatario es el ejército español y desde ahílos militares realizan su servicio ingenieros, apoyo, expertos en transmisiones, colaboración humanitaria de reconstrucción de edificios, relaciones con la población civil, incluso un programa lingüístico de enseñanza de español, “dentro de lo que es la misión militar y supeditado a que las circunstancias lo permitan”, explica el sargento de San Esteban que reconoce que es una experiencia “muy gratificante”.

En esa frontera denominada Blue Line trabaja el personal de la ONU entre los que se encuentran los 12 guardias civiles de los que Castillo forma parte. Se trata de una población de personal denominado unifil formada por chinos, indonesos, nepalís, serbios, europeos, que requiere los servicios de policía militar, trabajo que desempeñan los guardias civiles, que además tienen otras misiones como control de estafeta y mercancías a través de tierra, mar y aire, lo que les obliga a viajar a Beirut con regularidad.

Allí les espera un clima invernal extremo y con los compañeros que se ha formado en La Rioja y Badajoz sabe que van a formar un grupo unido, como una pequeña familia que estarán juntos 24 horas diarias, los siete días de la semana durante seis meses que vestirán la uniformidad marcada por la ONU, con su boina azul, que ya han llevado en otras ocasiones algunos de sus compañeros, explicando que el equipo está formado por “la experiencia de los veteranos y la iniciativa e ilusión de los novatos” en este tipo de viajes internacionales.

Y es que los agentes realizan misiones fuera de nuestras fronteras no solo en sitios de conflicto, como vigilancia de inmigración en Grecia, turismo en Marbella, colaboración con la gendarmería francesa o carabinieri italianos, que se suman a esta “amplia y variopinta proyección de la Guardia Civil en el exterior”.

Líbano

En el caso de la misión en Líbano, el conflicto entre Líbano e Israel empezó hace once años, cuando tuvieron una guerra civil hasta los noventa, a la que siguió un proceso de recuperación hasta el año 2006, cuando sufrieron la guerra del Líbano con Israel, en la que intervino la ONU. Entonces se aprobó la resolución 17/01 del Consejo de Seguridad de la ONU de 2006 que estableció un despliegue para el cese de hostilidades y apoyo a la independencia del Líbano como país, ejerciendo una función de mediador y llevando la presencia de hasta 15.000 del contingente del ONU, que actualmente está formado por 10.000 efectivos de Serbia, Italia, Líbia, Francia, China o España que están trabajando en el fin de las hostilidades.

“Están en calma tensa, porque en cualquier momento puede surgir el conflicto”, explica Castillo, quien acudirá, como sus compañeros de mediadores, para ayudar al diálogo, apoyar a las fuerzas libanesas contra el despliegue de las tropas israelís, formar a estas fuerzas libanesas para defenderse o establecer su nuevo gobierno y también un trabajo más social que permita asegurar el acceso humanitario a la población civil y dar seguridad a los allí desplegados.

Paralelamente al trabajo militar hay ONGs y servicios de voluntariado que también tienen que estar asegurados “y esas son nuestras labores allí”, reconoce.

En las últimas semanas la situación se ha complicado, ya que Arabia Saudí e Irán se han implicado en la vida política libanesa y la tensión ha aumentado. De hecho, el pasado jueves se desató una crisis política por la inesperada dimisión de Saad Hariri como primer ministro desde Arabia Saudí, donde se encuentra desde hace días, y Kuwait ha instado a sus ciudadanos a que abandonen el Líbano ante esta situación.

“La Guardia Civil hace labores muy similares a las que hacemos en España”, añade, señalando que acuden para una población como San Esteban, 12 agentes con especialidades de fiscal, tráfico, armas, policía judicial, formada en distintos aspectos, que trabaje al servicio del contingente unifil, y a los que se suman trabajos administrativos, de tráfico de armas, así como escoltas y protección de personalidades.

Una experiencia que narrará para HERALDO DIARIO DE SORIA desde Marjayún cuando estén en destino y compruebe si la realidad y la expectativa coinciden, de este viaje en el tiempo con fecha de regreso, para sumar en la ayuda a los más necesitados, pero que permitirá también cosecha una experiencia de vida que Castillo trasladará a San Esteban de Gormaz a su retorno.

 

 

Informa Ana Hernando