Bajando los turrones

Bajando los turrones
martes, 24 de enero de 2017

DEPORTES · La Carrera de Navidad celebrada el pasado siete de enero en San_Esteban de Gormaz fue la segunda edición de esta prueba deportiva promovida por el Ayuntamiento.

Qué mejor manera de despedir la Navidad que apostando por el deporte y eso es lo que ha vuelto a hacer el Ayuntamiento de San Esteban de Gormaz dentro de su programación cultural de estas fiestas invernales.

Cerca de 370 corredores se dieron cita en la Plaza Mayor de la localidad para participar de esta carrera popular, en la que no faltó el buen humor y los disfraces, pero también la competición,  ofreciendo verdadero espectáculo deportivo al cruzar los corredores la línea de meta.

Los participantes, que lucía dorsales y camisetas técnicas de color fucsia rememorando la segunda edición de esta prueba, se dividieron en siete categorías en función de la edad y cada uno de ellos tenía que recorrer una serie de metros en base a su categoría.

Así los más pequeños recorrían 180 metros dando una vuelta al primer circuito, aunque con la salida adelantada.

Los de la categoría segunda se enfrentaban a 450 metros dando una vuelta completa y los terceros daban dos vueltas para completar los 770 metros. En la cuarta categoría se tenían que recorrer dos kilómetros dando una vuelta al circuito número dos.

Para finalizar la última salida fue simultánea para el resto de las categorías, que dieron dos vueltas al circuito, hasta completar los cinco kilómetros de recorrido urbano.

Desde las cuatro y media de la tarde hasta que tomó la salida el último grupo a las 17.30 horas, el deporte se convirtió en el gran protagonista, pero también la fiesta, porque estuvieron amenizados en la Plaza Mayor y se contó con la participación de la charanga sanestebeña para amenizar la jornada.

Al término de la prueba, además de la tradicional entrega de premios a los ganadores también se sortearon botellas de vinos y regalos de los patrocinadores de la carrera.

Cada corredor era recibido con aplausos y los voluntarios entregaban a cada participante su medalla o una bolsa de recuerdo para reponer fuerzas.

Una vez más el trabajo de decenas de sanestebeños vigilando las calles, marcando el recorrido, contando tiempos o ayudando fue clave para el desarrollo de esta segunda edición.

Informa Ana Hernando