Aprobados 212.000 euros para Tierras Sorianas del Cid

Aprobados 212.000 euros para Tierras Sorianas del Cid
martes, 6 de junio de 2017

ASOCIACIONES · La asociación aprobó el pasado 31 de mayo su presupuesto para este ejercicio con una subida basada en cooperación y empleo.

La asociación Tierras Sorianas del Cid aprobó el pasado 31 de mayo su presupuesto para este 2017 que alcanza los 212.063 euros, lo que supone un incremento frente a los 142.156 euros que fueron ejecutados en el pasado ejercicio, cuyas cuentas también se aprobaron anoche en asamblea ordinaria.

Este incremento de fondos se justificó porque durante este año «la asociación vuelve a funcionar a ritmo normal con la llegada del nuevo programa», tal y como explicó el gerente del grupo de acción local, Javier Martín Olmos. Esa normalidad implica que los tres técnicos que trabajan para la asociación recuperan su jornada completa, después del ajuste laboral que sufrieron y también se incrementa la partida para desarrollar proyecto de cooperación con otros territorios cuyos GAL cuenten con metodología LEADER. A este dinero se sumarán el 1.300.000 euros del programa de desarrollo rural, que se divide en 740.000 euros destinados a proyectos productivos, donde se han presentado ya 20 solicitudes, 1850.000 euros para no productivos, donde se han seleccionado los más mejor valorados de los 19 presentados, en base a esta primera asignación. A este dinero hay que sumar 80.000 euros para proyectos de cooperación y 335.000 euros para gastos de funcionamiento, a desarrollar hasta el año 2018, tal y como explicó ayer Martín, quien pidió a las instituciones que se adelante las segunda partida.

Además, en este 2017 se cumplen 20 años de la apertura de la oficina de Tierras del_Cid, gestionando entonces el primer programa PRODER. Después de dos décadas, Tierras del Cid ha gestionado más de 20 millones de euros, que han supuesto un inversión en el territorio superior a los 45 millones. A pesar de estos datos, Martín lamenta que no se haya aumentado la población, que permanece estable aunque en parte motivada por los fuertes crecimientos de Camaretas, Golmayo y Fuentetoba. Por eso plantea la reflexión de qué habría pasado si no hubiera existido el GAL o cómo no se ha podido frenar una lacra que ya preocupa también a políticos y ciudadanos.

Informa Ana Hernando