Los niños del Virgen del Rivero trabajan un proyecto de vendimia
EDUCACIóN · Las tres tutoras del ciclo de Infantil destacan la alta participación de alumnos y padres en este trabajo
San Esteban de Gormaz es el nacimiento de la Ribera del Duero y eso lo conocen los vecinos de la localidad, pero hay que inculcarlo desde pequeños, para que no se pierdan tradiciones, oficios y trabajos que permiten que el futuro enológico de la comarca siga presente. Un trabajo de todos, que desde el CEIP Virgen del Rivero de la villa están trabajando con los alumnos del Ciclo de Infantil, tal y como explican sus tutoras. Un proyecto centrado en la vendimia que se incluye este año en el macroproyecto El Camino de San Esteban, que permite unir a todos los centros escolares de la localidad, desde 0 años hasta adultos por un mismo objetivo.
Las tutoras Asun Serrano, Pilar Cortés y Aurora Recio dirigen a unos 60 niños de 3 a 5 años, apoyadas por alguna especialista que cuando acuden al centro les ayuda, en este proyecto sobre la vendimia en el que también han pedido colaboración a alumnos y padres, para que todos se impliquen en el mismo y crezca.
Así, tal y como explica Recio este año pidieron a los padres que ayudaran a los pequeños a buscar información sobre la vendimia y su sorpresa fue cuando acudieron al centro con fotografías que habían hecho a los propios niños en viñedos, recogiendo uva, y no sacadas de internet, como en otras ocasiones, implicándose también en llevar racimos de uva cuando comenzó la campaña, para que todos los niños disfrutaran y pudieran probar el primer mosto de la temporada.
Además han llevado al centro, para que puedan hacer una bonita exposición útiles del campo como un tranchete que perteneció al bisabuelo de uno de los alumnos o un refractómetro, que junto con otro material permite que los niños conozcan los utensilios necesarios para trabajar en el campo.
Cuando los niños acuden a clase explican, ayudados por sus maestras, al resto del alumnado en qué consiste el material y para qué servía y a esto se suman fichan que trabajan en el aula y otras actividades, como la fiesta que realizarán del mosto antes de que termine el proyecto, para que los niños puedan degustar este zumo de uva.
“Se nota que los padres se han volcado”, asegura Aurora quien reconoce que los niños están interesados en este campo, que han visto con sus propios ojos, mientras recuerda otros proyectos similares que han llevado a cabo en otoño, como la visita de la castañera o el zumo de otoño, que este año ha sido sustituido por la uva.