Alta producción en la Ribera del Duero
ECONOMíA · Más de 130 millones de kilos de uva ha recogido la D. O. Ribera del Duero en esta vendimia 2016 a falta de conocer los datos finales que se produzcan durante este mes de noviembre.
A pesar de la climatología, este ha sido un buen año para la Denominación de Origen Ribera del Duero que ha dado por concluida la vendimia 2016.
Según explican desde el Consejo Regulado de la Denominación ubicado en la localidad burgalesa de Burgos, hasta el 28 de octubre, fecha del último balance realizado, se habían recogido 130.215.611 millones de kilos de uva, lo que supone casi cerca de 40 millones de kilos más que en la campaña de 2015, cuando se recogieron 88.801.706 de kilos de uvas, y un crecimiento del 46,6%.
Estos datos de hecho animan al C.R.D.O.. a pensar en que estamos ante un año histórico en lo que a viticultura se refiere y es un impulso para seguir apostando por este sector económico.
Aunque el propio Consejo Regulador de la Denominación de Origen Ribera del Duero emitirá próximamente un Informe Definitivo de Campaña, cuando haya concluido todo el trabajo de revisión de los datos facilitados por las bodegas, así como de los partes de incidencias y de la Declaración de Cosecha por parte de todas y cada una de las instalaciones elaboradoras inscritas, lo cierto es que ya pueden hacer un balance positivo.
Sin embargo, la sensación de que será una buena añada solo es facilitada por los viticultores de la Ribera del Duero, que como los sorianos, confían en que alcancen los vinos de 2016 una buena calificación, ya que se ha trabajado con fruto sano y de calidad. Y es que el Consejo Regulador no va a realizar valoraciones sobre la campaña de la vendimia hasta que no esté finalizado el informe definitivo de la Campaña de Vendimia 2016.
La vendimia en la Ribera del Duero comenzó en algunos viñedos el pasado 28 de septiembre y hasta las 0:00 horas del día 28 de octubre de 2016, se habían recogido más de 130 millones de kilos de uva, un nuevo récord, similar al registrado en el año 2014, incluso superándolo porque hace dos años se recogieron 122 millones de kilos de uva y ya se consideró que habían sido una altísima producción.
La Ribera del Duero tiene inscritas 22.040 hectáreas de viñedo que pertenecen a 8.344 viticultores en las cuatro provincias de la Denominación: Soria, Burgos, Segovia y Valladolid. En el caso de la provincia de Soria la comarca de San_Esteban de Gormaz, Castillejo de Robledo y Alcubilla de Avellaneda forman parte de este conjunto enológico.
Aunque la campaña se inició a mediados de septiembre, fueron muchos los viticultores y enólogos que apostaron por realizar la recogida de la uva en torno a la festividad del Pilar, por encontrar entonces, entre esos dos fines de semana, que el fruto de la vid estaba en el estado más óptimo de maduración.
La Ribera del Duero no ha estado sola en este crecimiento de la producción de uva en la región, ya que tres de las Denominaciones de Origen más potentes de Castilla y León han superado sus marcas históricas en esta vendimia 2016.
Según explican desde el Consejo Regulador de la D.O., la producción máxima reglamentaria admitida por hectárea es de 7.000 kilogramos y la uva procedente de parcelas cuyos rendimientos sean superiores a este límite autorizado, no puede ser utilizada en la elaboración de vinos protegidos por la Denominación de Origen Ribera del Duero, algo a lo que deben someterse todos los propietarios de viñedos.
Los viticultores deben valorar no solo la producción, sino también la calidad de la uva y el momento más idóneo para vendimiar cada una de sus parcelas, siempre temiendo que la climatología puede jugar malas pasadas en el último momento y las lluvias estropear la cosecha.
La cosecha 2016 en la Denominación de Origen Ribera del Duero se ha caracterizado por un verano muy seco y por temperaturas altas tanto por la mañana por como la noche, algo muy bueno para la calidad de la uva, como explicaban los enólogos sorianos y las expectativas eran muy buenas en general en el grueso de la D.O., uvas de mucha calidad y algo más de cantidad que el año pasado.
La maduración se realizó lentamente, aunque la acumulación de azúcares se estaba desarrollando más rápida que la maduración fenólica y la bajada de temperaturas nocturnas a mediados de septiembre favoreció una maduración de forma más homogénea.
Las bodegas trabajan ahora en la elaboración de los vinos en base a unas uvas muy equilibradas entre acidez, tono alcohólico, y una cantidad alta de taninos dulces, que son el sello de identidad de Ribera del Duero, también en la provincia.