Un libro permite “reflexionar” sobre el Patrimonio Cultural

Un libro permite “reflexionar” sobre el Patrimonio Cultural
miércoles, 23 de julio de 2014

CULTURA · Eloy Hernando Rojo ha publicado un estudio donde se documenta y recopila el censo de bodegas, junto con vocabulario enológico específico

Hay libros que nacen voluntad de alcanzar la fama sus autores y otros con el interés por concienciar y dejar un legado, y ejemplo de esto último es el trabajo de Eloy Hernando Rojo, autor del libro Yo soy de la asociación, un libro que ha sido un verdadero trabajo de documentación y recopilación de información sobre el censo actual de bodegas de San Esteban de Gormaz, junto con sus propietarios, buscando uno de los fines de la asociación de Amigos de las bodegas y el castillo de la localidad: que no se pierda este patrimonio.

Su autor, que no busca protagonismos, trabajó durante todo el pasado verano e invierno para elaborar un censo, con mapa incluido, “para que se puedan ubicar bien” de las bodegas sanestebeñas, algo que recibió el visto bueno de la Junta y que cuando le animaron a participar en la asociación consideró que era lo que “yo podía aportar”.

Fue un trabajo arduo porque había que conseguir hacer el mapa, buscando los diferentes estratos de la montaña, “una labor que me llevó bastante tiempo”, reconoce Eloy quien considera, sin embargo, que “el tiempo no hay que valorarlo, yo me lo paso bien”. Fue dedicando los ratos libres de los que disponía y con la ayuda de Lorenzo Niño en el tema del plotter para el mapa logró hace ese documento en el que se ubican todas las bodegas. Después ubicarlas en el mapa y buscar el resto de la información en documentos y consultas de internet, o hacer un reportaje fotográfico de todas las bodegas un día de buena luz.

Lo que en principio fue un trabajo de investigación para hacer el censo, “después pensaron que podíamos hacer un libro para que la gente pudiera consultarlo”, explica y una vez hecho mapa y censo se asignó un número a cada bodega “y así comenzamos a trabajar”, reconoce.

“Me salieron 40 páginas y pensé que era poco, así que me pregunté qué podía aportar que a la gente le parezca ameno” y así surgió la idea de incluir definiciones sobre la construcción de bodegas, o el funcionamiento de la lagareta, palabras que en el argot enológico “antes estaban ahí y poco a poco están siendo olvidadas”, reconoce, y así escribió también sobre los consejos para una correcta vendimia o la guía para la realización del vino casero o las catas, o un glosario con los útiles que se conservan en las bodegas.

Su objetivo “ayudar a entender” y su reconocimiento “si luego hay alguien capaz de decirte enhorabuena merece la pena”, asegura un hombre que ha dedicado horas, páginas de impresión y viajes a hacer un libro que se pone a la venta por el precio de coste, 7 euros y que todavía hoy puede conseguirse algún ejemplar en la oficina de turismo o la peluquería Félix Carretero.

Tras el esfuerzo realizado con el libro confía en que “no se quede en eso” y busca, como la asociación a la que pertenece “convencer y concienciar a la población del patrimonio que suponen las bodegas” y confían en que sigan estando en pie, por lo que explica que los trabajos que ha hecho la asociación buscan “insistir a los propietarios de que hay que cuidarlas, sacarles el agua, etc”.

Eloy Hernando Rojo reconoce que “el problema es si la gente joven va a cambiar y no les van a interesar las bodegas dentro de unos años”, explicando que estos espacios han sufrido cambios de ser espacios de conservación y elaboración del vino, a la ampliación con merenderos, que incluso “se están dejando de usar”, afirma.

“Lo que hace falta es que la gente se dé cuenta de que hay un patrimonio ahí” y que puede ser un potencial culturalmente y de cara al turismo. “Nuestros antepasados hicieron un esfuerzo tremendo para hacer esos agujeros en esa montaña y es una pena que se hundan como estamos viendo”, reconoció a la vez que pedía “vamos a defender nuestro patrimonio”.

Se han editado 200 ejemplares, pero ya piensa en una segunda edición en la que incluirá el castillo de la localidad, y contará con la colaboración de Félix García Palomar para recopilar algunos artículos escritos por este historiador local para el programa de fiestas, mientras se trabaja en proyectos para mejorar el castillo, una dura tarea.

En el segundo libro, que quizás vaya impreso en blanco y negro, se incluirán también artículos sobre la poda en verde y en seco, para lo que contará con la ayuda de expertos.
Informa Ana Hernando