Sevilla despide hoy a la Condesa de San Esteban
viernes, 21 de noviembre de 2014
SOCIEDAD · La Duquesa de Alba, que ostenta el cargo de Condesa de San Esteban falleció ayer, 20 de noviembre, en el Palacio de las Dueñas de Sevilla. Hoy se celebrará su funeral en la catedral sevillana. sanesteban.com recuerda su visita en 1994.
En una fría mañana invernal, el 8 de diciembre de 1994, la duquesa de Alba, Cayetana Fitz-James Stuart y Silva, inauguró el actual Ayuntamiento de San Esteban de Gormaz, acompañada de su marido, Jesús Aguirre y demostrando a cuantos coincidieron con ella que se trataba de una persona educada, correcta, “una gran señora”, como la define el alcalde de aquel momento, Vidal Moreno Peñas.
El motivo de su visita era también conocer su condado, porque entre los 46 títulos nobiliarios que poseía la Duquesa de Alba estaba el de Condesa de San Esteban. Desde el inicio de la legislatura de Moreno Peñas al frente del Consistorio siempre enviaba a Cayetana cualquier libro o documento que tuviera relación con la villa ribereña, así como saludas en fiestas o navidades, recordándole el interés de la corporación en que visitara San Esteban.
“Este era su pueblo y esperábamos que un día se pudiera darse la oportunidad y viniese”, rememora el entonces edil, quien recuerda que fueron pasando los años y la oportunidad se dio para la inauguración de la nueva Casa Consistorial. Entonces pidió audiencia en el Palacio de Liria, en la céntrica calle Princesa de Madrid y hasta allí acudió acompañado del entonces concejal de Cultura, Carlos Orden, con quien conoció a la Duquesa de Alba.
Recuerda la amabilidad de la condesa de San Esteban, que le atendió un par de veces o tres en la capital y que le enseñó la espléndida biblioteca del Palacio de Liria, de donde salieron “encantados con ella, el trato y la familia”, recuerda.
Cayetana aceptó la invitación para inaugurar el Ayuntamiento sanestebeño en el puente de Diciembre, cuando más vecinos podían concentrarse en la localidad y entonces comenzó el trabajo de investigación para el alcalde sanestebeño, que tuvo que estudiarse toda su vida “porque íbamos a pasar un día entero”, recuerda.
Así aprendió sus gustos, sus aficiones y todo lo necesario “para atenderla correctamente”, incluso en la comida que sirvieron en el restaurante Tinos, “todo en platos individuales, porque ella era vegetariana”.
El recuerdo que dejó en el edil fue magnífico, “es una de las mujeres que a mi más me han impactado, por su capacidad y su calidad de pensamiento”, asegura Vidal Moreno, definiendo a la duquesa ayer fallecida como “una que políticamente tenía unas ideas muy claras, y también de la vida”.
Para San Esteban fue un día muy especial, porque incluso se aprovechó su visita para que la banda de música Compases del Duero interpretara su primera pieza musical, en una formación que estaba naciendo y para la que ese año el Consistorio comprometió una partida en cultura de un millón de pesetas (frente a las 50.000 que se invertían en aquella época).
De la condesa de San Esteban recuerda que pasó todo el día en la localidad y que fue una mujer muy popular.
De la jornada también recuerda el párroco de la localidad, Fortunato Antón Nuño, quien atendió a la Duquesa y a su marido en la iglesia románica de San Miguel, ante el interés de la propia condesa por conocer el patrimonio sanestebeño, y del marido, exjesuita, en charlar con el párroco, sorprendido que no hubiera bendición de las nuevas instalaciones municipales.
Arropados bajo los paraguas en una lluviosa mañana de diciembre, la Duquesa de Alba y su comitiva acompañó al sacerdote sanestebeño hasta el templo origen del románico, para una visita rápida y demostró ser “muy amena en su conversación, muy atenta a todo y con gran interés”, como explica Antón, quien recuerda que ella era una mujer muy afable y que “preguntaba con sumo interés por cosas de la iglesia, si tenía culto, si no tenía culto”, recuerda en una conversación en la que estaban rodeados de vecinos, autoridades y miembros de protocolo.
Al sacerdote le pareció una mujer “muy simpática y sencilla”, y su marido un hombre “muy educado y correcto”, que atendieron a sus explicaciones.
Cayetana visitó San Esteban y salió al balcón del Ayuntamiento para dirigirse al pueblo de la localidad que se había congregado en la Plaza Mayor para ver a esta mujer 14 veces Grande de España y decirles que tenían un pueblo muy bonito”.
Todavía hoy sigue formando parte del protocolo de San Esteban de Gormaz, como explica el actual alcalde de la localidad, Millán Miguel Román, quien asegura que todos los años se le envía a la casa de Alba felicitación de navidad e invitación a fiestas, a las que siempre responden. Ayer mismo remitieron un saluda dando el pésame a sus familiares a cuyo dolor “nos sumamos”, mientras reconoce que “es un personaje que en San Esteban tenía su sitio, su relevancia”, afirma el regidor municipal, quien también recuerda que felicitaron a la duquesa, y recibieron respuesta de agradecimiento, cuando contrajo matrimonio con su hoy viudo, Alfonso Díez, en 2011.
El motivo de su visita era también conocer su condado, porque entre los 46 títulos nobiliarios que poseía la Duquesa de Alba estaba el de Condesa de San Esteban. Desde el inicio de la legislatura de Moreno Peñas al frente del Consistorio siempre enviaba a Cayetana cualquier libro o documento que tuviera relación con la villa ribereña, así como saludas en fiestas o navidades, recordándole el interés de la corporación en que visitara San Esteban.
“Este era su pueblo y esperábamos que un día se pudiera darse la oportunidad y viniese”, rememora el entonces edil, quien recuerda que fueron pasando los años y la oportunidad se dio para la inauguración de la nueva Casa Consistorial. Entonces pidió audiencia en el Palacio de Liria, en la céntrica calle Princesa de Madrid y hasta allí acudió acompañado del entonces concejal de Cultura, Carlos Orden, con quien conoció a la Duquesa de Alba.
Recuerda la amabilidad de la condesa de San Esteban, que le atendió un par de veces o tres en la capital y que le enseñó la espléndida biblioteca del Palacio de Liria, de donde salieron “encantados con ella, el trato y la familia”, recuerda.
Cayetana aceptó la invitación para inaugurar el Ayuntamiento sanestebeño en el puente de Diciembre, cuando más vecinos podían concentrarse en la localidad y entonces comenzó el trabajo de investigación para el alcalde sanestebeño, que tuvo que estudiarse toda su vida “porque íbamos a pasar un día entero”, recuerda.
Así aprendió sus gustos, sus aficiones y todo lo necesario “para atenderla correctamente”, incluso en la comida que sirvieron en el restaurante Tinos, “todo en platos individuales, porque ella era vegetariana”.
El recuerdo que dejó en el edil fue magnífico, “es una de las mujeres que a mi más me han impactado, por su capacidad y su calidad de pensamiento”, asegura Vidal Moreno, definiendo a la duquesa ayer fallecida como “una que políticamente tenía unas ideas muy claras, y también de la vida”.
Para San Esteban fue un día muy especial, porque incluso se aprovechó su visita para que la banda de música Compases del Duero interpretara su primera pieza musical, en una formación que estaba naciendo y para la que ese año el Consistorio comprometió una partida en cultura de un millón de pesetas (frente a las 50.000 que se invertían en aquella época).
De la condesa de San Esteban recuerda que pasó todo el día en la localidad y que fue una mujer muy popular.
De la jornada también recuerda el párroco de la localidad, Fortunato Antón Nuño, quien atendió a la Duquesa y a su marido en la iglesia románica de San Miguel, ante el interés de la propia condesa por conocer el patrimonio sanestebeño, y del marido, exjesuita, en charlar con el párroco, sorprendido que no hubiera bendición de las nuevas instalaciones municipales.
Arropados bajo los paraguas en una lluviosa mañana de diciembre, la Duquesa de Alba y su comitiva acompañó al sacerdote sanestebeño hasta el templo origen del románico, para una visita rápida y demostró ser “muy amena en su conversación, muy atenta a todo y con gran interés”, como explica Antón, quien recuerda que ella era una mujer muy afable y que “preguntaba con sumo interés por cosas de la iglesia, si tenía culto, si no tenía culto”, recuerda en una conversación en la que estaban rodeados de vecinos, autoridades y miembros de protocolo.
Al sacerdote le pareció una mujer “muy simpática y sencilla”, y su marido un hombre “muy educado y correcto”, que atendieron a sus explicaciones.
Cayetana visitó San Esteban y salió al balcón del Ayuntamiento para dirigirse al pueblo de la localidad que se había congregado en la Plaza Mayor para ver a esta mujer 14 veces Grande de España y decirles que tenían un pueblo muy bonito”.
Todavía hoy sigue formando parte del protocolo de San Esteban de Gormaz, como explica el actual alcalde de la localidad, Millán Miguel Román, quien asegura que todos los años se le envía a la casa de Alba felicitación de navidad e invitación a fiestas, a las que siempre responden. Ayer mismo remitieron un saluda dando el pésame a sus familiares a cuyo dolor “nos sumamos”, mientras reconoce que “es un personaje que en San Esteban tenía su sitio, su relevancia”, afirma el regidor municipal, quien también recuerda que felicitaron a la duquesa, y recibieron respuesta de agradecimiento, cuando contrajo matrimonio con su hoy viudo, Alfonso Díez, en 2011.
Informa Ana Hernando