Para elevar el cariño hasta el cielo

Para elevar el cariño hasta el cielo
jueves, 27 de marzo de 2014

DEPORTES · Los voluntarios del parque de bomberos, la Guardia Civil, la agrupación deportiva, peñas de San Esteban de Gormaz ya vecinos y amigos de Álvaro Chicharro repitieron el cálido homenaje a este joven, en el segundo aniversario de su pérdida

El polideportivo municipal y la carpa de San Esteban de Gormaz se convirtieron en la jornada del sábado 8 de marzo, en una congregación de vecinos de la localidad ribereña que quisieron seguir recordando al joven Álvaro Chicharro, que en la primavera de 2012 perdía repentinamente la vida, para arropar a la familia y unirse en un emotivo homenaje como premio a su participación voluntaria.

De hecho la actividad, en la que participaron unas 200 personas y 140 disfrutaron de una comida en común, permitió también recordar el trabajo voluntario de este joven, a través de aquellas asociaciones o peñas en las que participó, así como en los equipos de protección civil, que durante todo el año se esfuerzan por hacer de San Esteban un sitio mejor.

Ocho equipos para ocho deportes, para poner en valor la esencia deportiva, como forma de unión, como nexo entre miembros de Cruz Roja, Guardia Civil, agrupación deportiva San Esteban o bomberos, en los que participó activamente el joven Chicharro. A ellos se sumaron, de nuevo este año las peñas La Masacre, Los Soplaos, la Cogorza o el grupo de amigas que demostraron en una única jornada que la huella dejada por este joven, sigue presente en su día a día.

Durante toda la jornada disputaron pruebas que a él mismo le hubiera gustado, actividades como el ciclismo, el rockódromo, tiro con arco, padel, pin pon, bádminton, tenis, o rugby, sirvieron para recordar al amigo, al compañero y al hijo, para abrazar a los padres y recordarles que el pueblo de San Esteban sigue estando con ellos y que tienen presente a un joven que siempre se implicó en la vida local.

La sonrisa volvió a ser protagonista este año, como fue el año pasado, y como quieren, desde la organización, que se siga haciendo cada año. Y no sólo no decreció el número de participantes, sino que en este segundo memorial, el número de asistentes y deportistas creció con respecto al pasado año.

El 7, el número que Álvaro llevaba en la agrupación, fue ayer el número de todos, que cada 15 minutos cambiaban de actividad, aunque el 10 reflejaba mejor la actitud de los participantes y del homenajeado. Fue su humilde manera de agradecer la dedicación de Chicharro con su pueblo y por eso con el deporte, que tanto le gustaba al joven, recordarle con una sonrisa, la que él habría regalado a los suyos y a cuantos le conocían.
Informa Ana Hernando