Caleruega pide a Madrid la pila románica de Santo Domingo
lunes, 5 de mayo de 2014
SOCIEDAD · Algunos historiadores sostienen que esta pila, donde se bautiza a los príncipes e infantes de España, se veneró en San Esteban de Gormaz como reliquia
A partir del 6 de mayo Aranda de Duero acogerá la exposición Edades del Hombre que, bajo el título Eucaristía, pretende revitalizar el turismo no sólo de la localidad burgalesa, sino de toda la Ruta Ribera del Duero que formará parte de la promoción y dinamización en este proyecto expositivo que ya se ha realizado dos veces en la provincia de Soria.
Desde el Ayuntamiento de Caleruega habrían solicitado formalmente, según recoge la prensa regional y de la provincia vecina, al Monasterio de las Madres Dominicas de Santo Domingo de Guzmán de Madrid, que devuelvan esta joya románica para ser expuesta en la localidad durante la celebración de las Edades del Hombre. Si finalmente se logra, un trozo de San Esteban regresará a tierras castellanas en forma de pila románica.
El viaje de las monjas desde San Esteban de Gormaz ha Caleruega ha llevado a algunos historiadores a pensar que también pudieron portar una pila bautismal románica, en la que fue bautizado Santo Domingo de Guzmán, y que hoy tras ser nombrado santo en 1234 comenzó a venerarse como reliquia. Se trata de una pila de piedra blanca no tallada y se halla cubierta en gran parte de plata con adornos dorados, algunos de oro, que ostentan las armas reales y escudos de la Orden.
El Ayuntamiento de Caleruega reclamó la propiedad de este bien histórico, a raíz del bautizo de la infanta Leonor, ya que es tradición en la familia de Real española que se bauticen a los herederos al trono en esta pila que se traslada a la Zarzuela desde el Monasterio de las Madres Dominicas que la orden posee en la capital de España. Una tradición que se remonta a tiempos de Felipe III cuando la llevó de Caleruega a Valladolid.
De hecho, desde el Consistorio burgalés, explican que no existe ningún documento de venta ni donación, sino que fue trasladada, tras la desamortización de Mendizábal, a su actual ubicación en la calle Claudio Coello de la capital, desde el antiguo Monasterio de Santo Domingo el Real, donde sólo sale para los bautizos reales.
Esta pila está reservada para los príncipes e infantes de España, y es originaria de la iglesia de San Sebastián, donde fue bautizado el fundador de la Orden de Predicadores en 1170, la pila se veneró como reliquia en el monasterio de las monjas tras su santificación hasta que en 1605 Felipe III ordenó llevarla a Valladolid para el bautizo de su hijo Felipe IV. Se iniciaba así la tradición por la que desde hace cuatro siglos en ella han recibido las aguas bautismales los herederos de la Corona, a excepción de Juan Carlos I, bautizado en Roma durante el exilio de Juan de Borbón.
La tesis ribereña se avala con el estudio de investigación histórica realizado por el que fuera canónigo de la Catedral de El Burgo de Osma, Teófilo Portillo Capilla, quien publicó un estudio sobre un monasterio de San Esteban de Gormaz, que relata la presencia de un grupo de mujeres que, desde la primera década del siglo XIII, habrían formado el Monasterio de Santa María de Castro de la orden de Predicadores, aunque en la localidad se denominaba Convento de la Media Legua.
Este orden se estableció en la localidad y estuvo residiendo en la misma desde el invierno de 1218 hasta que en 1270 fue trasladado a Caleruega por el rey Alfonso X el Sabio, para perpetuar y engrandecer la memoria de Santo Domingo de Guzmán en la misma casa solariega en la que nació, fecha en la que algunos historiadores precisan pudieron trasladar también la pila románica.
La relación entre ambas localidades, Caleruega y San Esteban de Gormaz, quedó demostrada en el verano de 2012, cuando el alcalde ribereño, Millán Miguel Román, entregó el precio Renacimiento al Consistorio burgalés, por la recuperación de la memoria histórica, sellando así la unión que forjaron las monjas dominicas entre ambas villas.
El convento dominico de San Esteban de Gormaz fue uno de los primeros de la orden creados por Santo Domingo de Guzmán para las féminas, en los que se buscaban brindar un espacio a las mujeres que se alejaban de los albigenses y para mantener firmes a las que profesaban la fe católica, después de su viaje por Europa.
De hecho, en 1221 sólo existían cuatro monasterios: Prulla, San Sixto, San Esteban de Gormaz y Madrid.
Pero la figura de Santo_Domingo de Guzmán con Soria es aún más profunda que la reconversión de las monjas agustinas en dominicas en San_Esteban de Gormaz. Cuanto nace en 1170 Santo Domingo de Guzmán en Caleruega, esta localidad burgalesa pertenecía a la Diócesis de Osma, así como la localidad de Gumiel de Izan a donde acude a estudiar en 1177. Posteriormente conoce a Diego de Acebes en 1191, cuando acude a estudiar a la escuela catedralicia de Palencia. En 1195 Acebes es nombrado prior de Osma y algunos historiadores ya apuntan a que Santo_Domingo pudiera entrar a formar parte de los canónigos de la catedral oxomense desde ese mismo instante, algo que se confirma en los archivos en 1199, y que hace que en algunos documentos históricos Santo Domingo de Guzmán. Hoy el seminario burgense lleva su nombre.
Desde el Ayuntamiento de Caleruega habrían solicitado formalmente, según recoge la prensa regional y de la provincia vecina, al Monasterio de las Madres Dominicas de Santo Domingo de Guzmán de Madrid, que devuelvan esta joya románica para ser expuesta en la localidad durante la celebración de las Edades del Hombre. Si finalmente se logra, un trozo de San Esteban regresará a tierras castellanas en forma de pila románica.
El viaje de las monjas desde San Esteban de Gormaz ha Caleruega ha llevado a algunos historiadores a pensar que también pudieron portar una pila bautismal románica, en la que fue bautizado Santo Domingo de Guzmán, y que hoy tras ser nombrado santo en 1234 comenzó a venerarse como reliquia. Se trata de una pila de piedra blanca no tallada y se halla cubierta en gran parte de plata con adornos dorados, algunos de oro, que ostentan las armas reales y escudos de la Orden.
El Ayuntamiento de Caleruega reclamó la propiedad de este bien histórico, a raíz del bautizo de la infanta Leonor, ya que es tradición en la familia de Real española que se bauticen a los herederos al trono en esta pila que se traslada a la Zarzuela desde el Monasterio de las Madres Dominicas que la orden posee en la capital de España. Una tradición que se remonta a tiempos de Felipe III cuando la llevó de Caleruega a Valladolid.
De hecho, desde el Consistorio burgalés, explican que no existe ningún documento de venta ni donación, sino que fue trasladada, tras la desamortización de Mendizábal, a su actual ubicación en la calle Claudio Coello de la capital, desde el antiguo Monasterio de Santo Domingo el Real, donde sólo sale para los bautizos reales.
Esta pila está reservada para los príncipes e infantes de España, y es originaria de la iglesia de San Sebastián, donde fue bautizado el fundador de la Orden de Predicadores en 1170, la pila se veneró como reliquia en el monasterio de las monjas tras su santificación hasta que en 1605 Felipe III ordenó llevarla a Valladolid para el bautizo de su hijo Felipe IV. Se iniciaba así la tradición por la que desde hace cuatro siglos en ella han recibido las aguas bautismales los herederos de la Corona, a excepción de Juan Carlos I, bautizado en Roma durante el exilio de Juan de Borbón.
La tesis ribereña se avala con el estudio de investigación histórica realizado por el que fuera canónigo de la Catedral de El Burgo de Osma, Teófilo Portillo Capilla, quien publicó un estudio sobre un monasterio de San Esteban de Gormaz, que relata la presencia de un grupo de mujeres que, desde la primera década del siglo XIII, habrían formado el Monasterio de Santa María de Castro de la orden de Predicadores, aunque en la localidad se denominaba Convento de la Media Legua.
Este orden se estableció en la localidad y estuvo residiendo en la misma desde el invierno de 1218 hasta que en 1270 fue trasladado a Caleruega por el rey Alfonso X el Sabio, para perpetuar y engrandecer la memoria de Santo Domingo de Guzmán en la misma casa solariega en la que nació, fecha en la que algunos historiadores precisan pudieron trasladar también la pila románica.
La relación entre ambas localidades, Caleruega y San Esteban de Gormaz, quedó demostrada en el verano de 2012, cuando el alcalde ribereño, Millán Miguel Román, entregó el precio Renacimiento al Consistorio burgalés, por la recuperación de la memoria histórica, sellando así la unión que forjaron las monjas dominicas entre ambas villas.
El convento dominico de San Esteban de Gormaz fue uno de los primeros de la orden creados por Santo Domingo de Guzmán para las féminas, en los que se buscaban brindar un espacio a las mujeres que se alejaban de los albigenses y para mantener firmes a las que profesaban la fe católica, después de su viaje por Europa.
De hecho, en 1221 sólo existían cuatro monasterios: Prulla, San Sixto, San Esteban de Gormaz y Madrid.
Pero la figura de Santo_Domingo de Guzmán con Soria es aún más profunda que la reconversión de las monjas agustinas en dominicas en San_Esteban de Gormaz. Cuanto nace en 1170 Santo Domingo de Guzmán en Caleruega, esta localidad burgalesa pertenecía a la Diócesis de Osma, así como la localidad de Gumiel de Izan a donde acude a estudiar en 1177. Posteriormente conoce a Diego de Acebes en 1191, cuando acude a estudiar a la escuela catedralicia de Palencia. En 1195 Acebes es nombrado prior de Osma y algunos historiadores ya apuntan a que Santo_Domingo pudiera entrar a formar parte de los canónigos de la catedral oxomense desde ese mismo instante, algo que se confirma en los archivos en 1199, y que hace que en algunos documentos históricos Santo Domingo de Guzmán. Hoy el seminario burgense lleva su nombre.
Informa Ana Hernando