Alrededor de 6.500 tapas vendidas en las V Jornadas

Alrededor de 6.500 tapas vendidas en las V Jornadas
viernes, 11 de abril de 2014

ECONOMíA · Durante el pasado fin de semana, la localidad ribereña vendió tapas de lechazo ojalado en siete bares, maridadas con Ribera.

Los siete bares que han participado en la quinta edición del Tapea Ojalado, Brinda Ribera celebrado este fin de semana en San Esteban de Gormaz han vendido unas 6.500 tapas durante los dos días.

La cifra se reduce con respecto a anteriores ediciones, pero también cabe señalar que el pasado año fueron más establecimientos los que participaron en las Jornadas de lechazo Ojalado y vino Ribera del Duero, por lo que la media por establecimiento se mantiene estable.

Las jornadas de las tapas surgieron en San_Esteban de Gormaz hace cinco años buscando una dinamización del sector hostelero y poner en valor dos recursos gastronómicos de la zona, como el lechazo del cordero de raza ojalada y el vino de la D.O. Ribera del Duero.

En la primera edición se realizó durante el mes de marzo, coincidiendo con el puente de San José y desde entonces la cifra se ha ido moviendo entre fines de semana de marzo o abril en función de la celebración de la Semana Santa, el Carnaval o la elección de los bares participantes.

Durante el sábado y el domingo siete bares ofrecieron sus creaciones gastronómicas, demostrando que el lechazo también se puede servir en tapa, y apostando por la creatividad a la hora de cocinarlo o presentarlo antes los clientes en la barra.

Junto a los siete bares, cuatro bodegas sorianas que se encuadran en la D.O. Ribera del Duero han apostado con sus vinos por maridar ambos símbolos de la tierra. Así Bodegas Gormaz, Atalayas de Golbán, Bodegas Castillejo o Terraesteban han participado junto a bares, el C.R.D.O. Ribera del Duero y Ovigormaz en estas jornada de tapas que organiza el Ayuntamiento sanestebeño.

Durante todo el fin de semana el goteo constante de clientes en los bares era continuo y era habitual encontrar a grupos de amigos o familia que se iban desplazando de un establecimiento a otro con el objetivo de lograr probar las siete tapas durante el fin de semana.

En muchos, las comidas y cenas fueron sustituidas por salir de tapas, para probar así todas las propuestas culinarias de los bares, que durante estos días han trabajado a destajo para lograr ofrecer las tapas a sus clientes fijos y ocasionales.

Porque con las tapas también se logra, como explican algunos establecimientos, atraer hasta su local a clientes que habitualmente no son consumidores de su bar, y de esa manera les abren las puertas para que puedan repetir la visita el resto del año.

El sector hotelero que ha participado en esta edición se mostraba también satisfecho durante los vermuts y cena que ofrecían de tapas, porque a pesar del trabajo frenético en barras y cocinas, los clientes les mostraban su agrado por las tapas elaboradas y de esa manera compensaban las horas de trabajo, preparación y estudio para ofrecer cada año una nueva propuesta.

La noche del domingo, poco después de las diez, las materias primas se iban acabando en prácticamente todos los bares participantes, aunque en algunos ya habían terminado las existencias previstas a primera hora de la noche, por lo que se superan las previsiones de este año y se piensa en la receta para 2015.
Informa Ana Hernando