Acordes como preludio de fiestas
miércoles, 17 de septiembre de 2014
MúSICA · En los días previos a las fiestas que despiden el verano la música ha sido la banda sonora de_San Esteban de Gormaz con opciones variadas que van desde la música clásica, la tradicional, el gospel o la charanga.
Acaba el verano y llegan las fiestas y en ese tránsito qué mejor que acompañarlo con música, algo que en San Esteban de Gormaz tiene gran tradición y que permite crear una variada banda sonora a los últimos días antes de los festejos, gracias a la gran formación musical de los vecinos de la localidad ribereña que trasladan en multitud de formaciones.
Fueron los más pequeños de la localidad los encargados de despedir el curso de música infantil organizado por Diputación Provincial y Ayuntamiento y el Festival Francisco Soto de Langa, con el concierto de velas en el que interpretaron dos piezas y que sirvió de preludio musical a la actuación de distintos conjuntos en el casco histórico de la villa.
El relevo musical lo tomó, al día siguiente la banda de música Compases del Duero que ofreció un baile concierto en el que no faltaron piezas clásicas en el repertorio de verbena, pero también adaptaciones musicales de los años 80. Y de la música se pasó a la voz, la que Color Gospel domina con maestría y que cada verano ofrece en forma de concierto a sus vecinos. Este año con acompañamiento musical de trompeta, clarinetes, piano, cello, trombón y batería y que dirige con entusiasmo y emoción Jessica Redondo Fresno, convirtiendo las voces de la Ribera en timbres del Harlem neoyorkino, para despedir el verano.
Pero durante este fin de semana también los grupos locales han sido el hilo musical de un preludio festivo, que ha permitido alargar las noches de fiesta en dos días más. Así la Salmonete Band ofreció una actuación en la noche del viernes en la Plaza Mayor, invitando a los vecinos a calentar motores para las fiestas y el grupo de música tradicional Atalaya Soria se subió al escenario en la noche del sábado para ofrecer una serie de piezas del folklore castellano que culminó con el baile de la Rueda, antes de ceder el testigo musical a una discomóvil en el mismo escenario.
Fueron los más pequeños de la localidad los encargados de despedir el curso de música infantil organizado por Diputación Provincial y Ayuntamiento y el Festival Francisco Soto de Langa, con el concierto de velas en el que interpretaron dos piezas y que sirvió de preludio musical a la actuación de distintos conjuntos en el casco histórico de la villa.
El relevo musical lo tomó, al día siguiente la banda de música Compases del Duero que ofreció un baile concierto en el que no faltaron piezas clásicas en el repertorio de verbena, pero también adaptaciones musicales de los años 80. Y de la música se pasó a la voz, la que Color Gospel domina con maestría y que cada verano ofrece en forma de concierto a sus vecinos. Este año con acompañamiento musical de trompeta, clarinetes, piano, cello, trombón y batería y que dirige con entusiasmo y emoción Jessica Redondo Fresno, convirtiendo las voces de la Ribera en timbres del Harlem neoyorkino, para despedir el verano.
Pero durante este fin de semana también los grupos locales han sido el hilo musical de un preludio festivo, que ha permitido alargar las noches de fiesta en dos días más. Así la Salmonete Band ofreció una actuación en la noche del viernes en la Plaza Mayor, invitando a los vecinos a calentar motores para las fiestas y el grupo de música tradicional Atalaya Soria se subió al escenario en la noche del sábado para ofrecer una serie de piezas del folklore castellano que culminó con el baile de la Rueda, antes de ceder el testigo musical a una discomóvil en el mismo escenario.
Informa Ana Hernando