Se retrasa la vendimia al fin de semana del Pilar

Se retrasa la vendimia al fin de semana del Pilar
martes, 1 de octubre de 2013

ECONOMíA · Las buenas temperatura y el sol de final de septiembre y la diferencia térmica entre día y noche está cerrando una buena cosecha que aportará calidad a una uva muy sana que se vendimiará una semana más tarde de lo habitual

los bodegueros siguen pendientes de la climatología y mirando al cielo, porque la cosecha de 2013 depende de estos quince días finales de crecimiento de la cosecha en la Ribera del Duero.

Aunque algunos años la recogida de la uva comienza ya en los días finales de septiembre, es en torno a la fiesta de El Pilar cuando los viticultores recogen las uvas de las cepas para transportarlas a las bodegas donde elaboran los vinos de Ribera. Este año, según explican los responsables de las bodegas sorianas, es posible que esta recolección se retrase una semana más de lo habitual, aunque como señalan en Bodegas Castillejo «estamos dentro de la media», reconoce el enólogo Jerónimo Contreras.

El responsable de la cosecha de Bodegas Castillejo explica además que la climatología con la que se está despidiendo el mes de septiembre es «fantástica», especialmente el sol que estos días está dorando las uvas en las cepas.

A los viñedos de Castillejo también les afectaron las heladas de principios de campaña que afectaron a todo el territorio de la Denominación de Origen Ribera del Duero, como explicó Contreras, aunque en el caso de Castillejo de Robledo «no ha afectado a la producción», además el pedrisco fue muy temprano y sólo hizo que se perdieran partes de racimo.

En la localidad atauteca, los responsables de bodegas como Dominio de Atauta o Atalayas de Golbán también señalan un retraso en la vendimia para esta campaña de unos ocho o diez días, y estiman un año normal, en el que la recogida de la uva comenzará después del puente del Pilar.
Ismael Sanz, responsable de las bodegas de Atauta, reconoce que este año se estiman un recolección un 30% menor que la lograda en la pasada campaña, porque el pedrisco destrozó los cultivos de la comarca de esta pedanía de San Esteban de Gormaz.

A pesar de la reducción de la cantidad, la calidad no se ha visto mermada, y según explica Sanz «la uva está muy sana» y aunque hubiera alguna helada en esta quince que resta hasta la vendimia, en principio no dañaría los cultivos.

Para el enólogo de Atauta, este sol de septiembre está haciendo que la maduración sea óptima y coincide con Contreras en que las diferencias de grados dan color a la uva.

Lamentan la granizada de primavera «porque si no fuera por eso habría bastante uva este año», reconoce Sanz.

En San Esteban de Gormaz el retraso de la vendimia también se estima en unos quince días, después de que esta misma semana hayan comenzado a realizar los controles, como reconoció la enóloga de Bodegas Gormaz, María José García.

En el caso de la bodega sanestebeña consideran que la climatología de estos últimos días marcará la calidad, porque sigue el riesgo de heladas, pero «se estima un buen año» tanto en calidad como en cantidad, ya que confían recolectar 1.400.000 kilos de uva, un poco menos que lo recogido el pasado año. De hecho las heladas y el pedrisco han dañado unos 150.000 kilos.
Informa Ana Hernando