Sanestebeños en Pingüinos
lunes, 21 de enero de 2013
DEPORTES · La concentración invernal de Valladolid supera los 25.000 asistentes, entre los que también había presencia de moteros sorianos, tanto de clubes como de grupos que desafiaron al frío durante el fin de semana.
Ni el frío, ni la lluvia, ni la alerta de nevadas puede con el espíritu motero, como demuestran cada año los participantes de la concentración invernal Pingüinos que se celebra en Valladolid, y que este año rondó los 26.000 participantes, según la organización.
Entre los moteros que acudieron a esta cita en el pinar de Puente Duero, también había rugidos sorianos, como testimoniaron los tres clubes de la provincia que se inscribieron en la cita del fin de semana, y las cerca de 50 personas que, de forma individual o en grupos de amigos y pareja acudieron hasta la concentración desde la provincia. A estas cifras hay que sumar a aquellos sorianos que también se inscribieron en esta primera reunión motera del año, aunque formando parte de clubes de otras provincias.
En total cerca de unos 100 sorianos se transformaron, según los datos facilitados por la organización, en Pingüinos durante todo el fin de semana.
Entre ellos, había algunos que no supieron hasta última hora del viernes si podrían acudir a esta 32ª edición de Pingüinos. Es el ca so de Sergio e Iratxe, de San Esteban de Gormaz, quienes recogieron el seguro de la moto a las ocho de la tarde del viernes, la montaron en una furgoneta e iniciaron el viaje. Además de su moto, portaban también la de su amigo Carlos, también de San Esteban, que viajaba hasta Valladolid en autobús para participar en esta cita motera.
La peculiaridad de este grupo es, no sólo que durmieron en la furgoneta, dentro del recinto de Pingüinos, sino que, además, su participación sobre las dos ruedas, la hicieron montados en motos de 50 c.c., con las que participaron en el desfile de banderas del sábado por la mañana, orgullosos de su reto.
No fueron los únicos que desafiaron al frío, un grupo de burgenses acudió el sábado a disfrutar de una jornada motera, después de haber realizado varias paradas durante el camino para soportar la lluvia. Madrugaron y llegaron a tiempo a la capital vallisoletana y al espacio natural donde disfrutaron de la fiesta nocturna de esta apertura del año motero.
Pepe, un miembro del Motoclub Lairón disfrutó durante todo el fin de semana de la cita. A lo largo del fin de semana, miembros de la kedada motera sanestebeña también acudieron a la cita.
Entre los moteros que acudieron a esta cita en el pinar de Puente Duero, también había rugidos sorianos, como testimoniaron los tres clubes de la provincia que se inscribieron en la cita del fin de semana, y las cerca de 50 personas que, de forma individual o en grupos de amigos y pareja acudieron hasta la concentración desde la provincia. A estas cifras hay que sumar a aquellos sorianos que también se inscribieron en esta primera reunión motera del año, aunque formando parte de clubes de otras provincias.
En total cerca de unos 100 sorianos se transformaron, según los datos facilitados por la organización, en Pingüinos durante todo el fin de semana.
Entre ellos, había algunos que no supieron hasta última hora del viernes si podrían acudir a esta 32ª edición de Pingüinos. Es el ca so de Sergio e Iratxe, de San Esteban de Gormaz, quienes recogieron el seguro de la moto a las ocho de la tarde del viernes, la montaron en una furgoneta e iniciaron el viaje. Además de su moto, portaban también la de su amigo Carlos, también de San Esteban, que viajaba hasta Valladolid en autobús para participar en esta cita motera.
La peculiaridad de este grupo es, no sólo que durmieron en la furgoneta, dentro del recinto de Pingüinos, sino que, además, su participación sobre las dos ruedas, la hicieron montados en motos de 50 c.c., con las que participaron en el desfile de banderas del sábado por la mañana, orgullosos de su reto.
No fueron los únicos que desafiaron al frío, un grupo de burgenses acudió el sábado a disfrutar de una jornada motera, después de haber realizado varias paradas durante el camino para soportar la lluvia. Madrugaron y llegaron a tiempo a la capital vallisoletana y al espacio natural donde disfrutaron de la fiesta nocturna de esta apertura del año motero.
Pepe, un miembro del Motoclub Lairón disfrutó durante todo el fin de semana de la cita. A lo largo del fin de semana, miembros de la kedada motera sanestebeña también acudieron a la cita.
Informa Ana Hernando