Llega el verano: hora de piraguas
lunes, 22 de julio de 2013
DEPORTES · El club de piragüismo San Esteban ofreció una jornada de puertas abiertas para recordar a socios y vecinos que el verano es un buen momento para disfrutar de la práctica de este deporte en el río Duero.
Llegan los calores estivales y una buena alternativa para compaginar deporte y diversión es disfrutar de actividades acuáticas, aprovechando las aguas del Duero.
En San Esteban de Gormaz son expertos en hacer del río que baña sus campos un centro de reunión y entretenimiento local, como demuestran durante todo el año los responsables del club de piragüismo San_Esteban, que organizan distintas pruebas y colaboran en las actividades que tienen en este deporte su razón de ser más profunda.
Con el inicio del verano, el club de piragüismo San Esteban organizó una jornada de puertas abiertas junto a sus instalaciones, ubicadas en el paseo de La Rambla. Allí ofrecieron una demostración gratuita de lo que hacen durante todo el año, prestaron sus piraguas para que grandes y pequeños pudieran iniciarse en esta práctica deportiva y vivieron un día de fiesta, entre el almacén y el hangar desde donde toman el Duero con sus palas y remos.
A lo largo de la mañana disfrutaron de las instalaciones los socios del club, vecinos de la localidad y turistas, que no quisieron perder la oportunidad de iniciarse en un deporte y descubrir los secretos para mantenerse a flote dentro de la piragua.
En todo momento contaban con ayuda de los socios, expertos piragüistas en unos casos, y aficionados que se están iniciando en esta práctica, en otros, pero todos amantes del deporte acuático y de sacar partido no sólo a las instalaciones, sino también a los recursos naturales que el Duero les ofrece a su paso por la localidad.
Bañistas y piragüistas son perfectamente compatibles en un río que durante todo el año acoge a los más valientes, pero que con la llegada del verano, se llena del color de las piraguas y los chalecos.
Además a lo largo del verano se suelen reunir para realizar distintas actividades y participar en diversas pruebas, como el descenso de Covarrubias o el de la Ruta del_Duero.
Pero uno de los momentos donde más piragüistas locales se concentran es durante el descenso del Duero que realizan desde San Esteban de Gormaz hasta la localidad de Velilla de San Esteban, en el primer fin de semana de agosto, coincidiendo con las fiestas de la localidad, y sumándose a su llegada a la comida popular.
Una prueba simpática y amable en la que se estrechan los lazos entre los participantes y disfrutan del agua a través de un paseo por la Ribera del Duero, uniendo Olmillos, San Esteban, Soto y Velilla, en cada brazada.
Además, participan y colaboran en la organización del campeonato regional de edad de piragüismo que se realiza cada año en la villa ribereña, a través de la Federación regional de este deporte. La entrega de premios se realiza en el paraje de la Rambla de la localidad, y hasta la villa acuden docenas de deportistas que buscan completar y mejorar sus marcas en esta carrera de campeonato regional.
También es habitual que desde el club de piragüismo local organicen una jornada más lúdica, con demostración de destreza en la piragua y donde no hay competición, pero sí la posibilidad de que los menos expertos participen en un descenso tranquilo y animado, ideal para los que se están iniciando en su práctica.
En San Esteban de Gormaz son expertos en hacer del río que baña sus campos un centro de reunión y entretenimiento local, como demuestran durante todo el año los responsables del club de piragüismo San_Esteban, que organizan distintas pruebas y colaboran en las actividades que tienen en este deporte su razón de ser más profunda.
Con el inicio del verano, el club de piragüismo San Esteban organizó una jornada de puertas abiertas junto a sus instalaciones, ubicadas en el paseo de La Rambla. Allí ofrecieron una demostración gratuita de lo que hacen durante todo el año, prestaron sus piraguas para que grandes y pequeños pudieran iniciarse en esta práctica deportiva y vivieron un día de fiesta, entre el almacén y el hangar desde donde toman el Duero con sus palas y remos.
A lo largo de la mañana disfrutaron de las instalaciones los socios del club, vecinos de la localidad y turistas, que no quisieron perder la oportunidad de iniciarse en un deporte y descubrir los secretos para mantenerse a flote dentro de la piragua.
En todo momento contaban con ayuda de los socios, expertos piragüistas en unos casos, y aficionados que se están iniciando en esta práctica, en otros, pero todos amantes del deporte acuático y de sacar partido no sólo a las instalaciones, sino también a los recursos naturales que el Duero les ofrece a su paso por la localidad.
Bañistas y piragüistas son perfectamente compatibles en un río que durante todo el año acoge a los más valientes, pero que con la llegada del verano, se llena del color de las piraguas y los chalecos.
Además a lo largo del verano se suelen reunir para realizar distintas actividades y participar en diversas pruebas, como el descenso de Covarrubias o el de la Ruta del_Duero.
Pero uno de los momentos donde más piragüistas locales se concentran es durante el descenso del Duero que realizan desde San Esteban de Gormaz hasta la localidad de Velilla de San Esteban, en el primer fin de semana de agosto, coincidiendo con las fiestas de la localidad, y sumándose a su llegada a la comida popular.
Una prueba simpática y amable en la que se estrechan los lazos entre los participantes y disfrutan del agua a través de un paseo por la Ribera del Duero, uniendo Olmillos, San Esteban, Soto y Velilla, en cada brazada.
Además, participan y colaboran en la organización del campeonato regional de edad de piragüismo que se realiza cada año en la villa ribereña, a través de la Federación regional de este deporte. La entrega de premios se realiza en el paraje de la Rambla de la localidad, y hasta la villa acuden docenas de deportistas que buscan completar y mejorar sus marcas en esta carrera de campeonato regional.
También es habitual que desde el club de piragüismo local organicen una jornada más lúdica, con demostración de destreza en la piragua y donde no hay competición, pero sí la posibilidad de que los menos expertos participen en un descenso tranquilo y animado, ideal para los que se están iniciando en su práctica.
Informa Ana Hernando