Las huestes del Cid vuelven a cabalgar
martes, 28 de mayo de 2013
EDUCACIóN · Los alumnos del Colegio Público Virgen del Rivero y los de la Escuela Hogar Alfonso VIII de San Esteban de Gormaz realizarán una nueva ruta en bicicleta
Estepa castellana, al fondo una loma anuncia la fortaleza de Castillejo de Robledo y en primer plano una nube de polvo anuncia la llegada de unas tropas.
Cuando se abre el plano galopando no se ve a Charlon Heston encarnando al Cid, pero sí a unas huestes cidianas a lomos de bicicletas: los protagonistas los 42 chavales, 4 profesores y 3 colaboradores de la Es cuela Hogar Alfonso VIII y el Colegio Público Virgen del Rivero de San Esteban de Gormaz realizarán una ruta en bicicleta de montaña los días 1 y 2 de junio recorriendo el anillo de Castillejo de Robledo que sale reflejado en el Cantar del Mio Cid como la Afrenta de Corpes.
Naturaleza, historia, arte, educación y literatura pedalearán junto a estos valientes muchachos que en dos días recordarán la leyenda de un poema épico que ha marcado la literatura medieval.
El viaje partirá de San Esteban de Gormaz a primera hora, cual tropas cidianas, para recorrer el camino señalizado del Cid, hacia Aldea de San Esteban y Miño de San Esteban, donde disfrutarán del almuerzo. De nuevo a lomos de sus caballos de hierro, el grupo se dirigirá por Fuentecambrón y Cenegro hacia el paraje de la Mostaza en Valdanzuelo y Valdanzo, antes de entrar, como los infantes de Carrión, en el Robledal de Corpes, donde visitarán su iglesia y su castillo templario, antes de la comida.
Una vez repuesta la fuerza y con el espíritu del Cantar en la piel de los alumnos, los chavales representarán un sainete en la Plaza Mayor, que recuerda esta parte que el juglar que narró el Cantar del Mio Cid introdujo en la historia para resaltar la imagen de Rodrigo Díaz de Vivar.
Serán los que recuperen el protagonismo de Cid y en “sueño priso dulçe”, como narra el Cantar, dormirán esa noche en la Escuela de Caza de Castillejo de Robledo.
La segunda jornada de este viaje les conducirá, por un camino salpicado de viñedos, hacia la ermita de la Concepción del Monte, donde ocurrió, según la leyenda del Cantar, la Afrenta de los infantes de Carrión a Doña Elvira y Doña Sol, las hijas del Cid.
Los escolares abandonarán este bucólico paraje por una estrecha senda que conduce a la Ribera_del Duero y les dirige hacia la localidad de Langa de Duero, en cuya zona deportiva almorzarán, mientras comparten con los vecinos langueños el final de sus fiestas patronales.
Continuarán su viaje ascendiendo la margen izquierda del Duero, desde donde divisarán su siguiente parada: la torre de Doña Urraca, en Soto de San Esteban, otro hito cidiano que se recoge en los versos del Poema.
Los vecinos de Soto, a través de su Ayuntamiento y la asociación El Chispero, colaborarán ofreciendo la comida a este grupo escolar, para que hagan su última legua de cabalgada y lleguen, a media tarde, hasta San Esteban de Gormaz, donde finalizarán su aventura.
El principal objetivo de esta expedición es conocer y profundizar sobre una obra literaria, El Poema de Mio Cid, y el periodo histórico al que hace referencia, pero el viaje permitirá también homenajear al juglar sanestebeño que compuso el poema cidiano y conocer los caminos del “anillo” de la Afrenta de Corpes.
No es la primera vez que desde la Escuela Hogar promueven rutas de este tipo, ya que es habitual que sus viajes en bicicleta a final del curso escolar estén vinculados a la historia más cercana. El Cid, Alvargonzález, Almanzor, las Merinas, los Celtíberos, Palafox, las atalayas y castillos han sido algunos de sus retos deportivos y educativos, que también les han llevado hasta la Expo de Zaragoza, portando agua del Duero o a la capital de España para pedir apoyo para la candidatura olímpica de Madrid.
Una experiencia para estos chavales que, además, gracias a este viaje pueden conocer y valorar otras comarcas con sus paisajes, sus gentes, sus costumbres, sus monumentos.
Un viaje en plena naturaleza que les invita a disfrutar del paisaje castellano, mientras lo buitres, alimoches y milanos vigilan desde lo alto su particular cabalgada. El reposo lo encontrará esta peculiar tropa a la sombra de enebros, carrascas y sabinas, así como de sauces, chopos y alisos que bañan las riberas del Duero.
Sabiendo que el Cantar no sólo es historia, sino recursos literarios para acrecentar la leyenda del Cid, estos chavales cabalgarán cual ejército medieval emulando y estudiando una el Poema que puso San Esteban en un pedestal.
Cuando se abre el plano galopando no se ve a Charlon Heston encarnando al Cid, pero sí a unas huestes cidianas a lomos de bicicletas: los protagonistas los 42 chavales, 4 profesores y 3 colaboradores de la Es cuela Hogar Alfonso VIII y el Colegio Público Virgen del Rivero de San Esteban de Gormaz realizarán una ruta en bicicleta de montaña los días 1 y 2 de junio recorriendo el anillo de Castillejo de Robledo que sale reflejado en el Cantar del Mio Cid como la Afrenta de Corpes.
Naturaleza, historia, arte, educación y literatura pedalearán junto a estos valientes muchachos que en dos días recordarán la leyenda de un poema épico que ha marcado la literatura medieval.
El viaje partirá de San Esteban de Gormaz a primera hora, cual tropas cidianas, para recorrer el camino señalizado del Cid, hacia Aldea de San Esteban y Miño de San Esteban, donde disfrutarán del almuerzo. De nuevo a lomos de sus caballos de hierro, el grupo se dirigirá por Fuentecambrón y Cenegro hacia el paraje de la Mostaza en Valdanzuelo y Valdanzo, antes de entrar, como los infantes de Carrión, en el Robledal de Corpes, donde visitarán su iglesia y su castillo templario, antes de la comida.
Una vez repuesta la fuerza y con el espíritu del Cantar en la piel de los alumnos, los chavales representarán un sainete en la Plaza Mayor, que recuerda esta parte que el juglar que narró el Cantar del Mio Cid introdujo en la historia para resaltar la imagen de Rodrigo Díaz de Vivar.
Serán los que recuperen el protagonismo de Cid y en “sueño priso dulçe”, como narra el Cantar, dormirán esa noche en la Escuela de Caza de Castillejo de Robledo.
La segunda jornada de este viaje les conducirá, por un camino salpicado de viñedos, hacia la ermita de la Concepción del Monte, donde ocurrió, según la leyenda del Cantar, la Afrenta de los infantes de Carrión a Doña Elvira y Doña Sol, las hijas del Cid.
Los escolares abandonarán este bucólico paraje por una estrecha senda que conduce a la Ribera_del Duero y les dirige hacia la localidad de Langa de Duero, en cuya zona deportiva almorzarán, mientras comparten con los vecinos langueños el final de sus fiestas patronales.
Continuarán su viaje ascendiendo la margen izquierda del Duero, desde donde divisarán su siguiente parada: la torre de Doña Urraca, en Soto de San Esteban, otro hito cidiano que se recoge en los versos del Poema.
Los vecinos de Soto, a través de su Ayuntamiento y la asociación El Chispero, colaborarán ofreciendo la comida a este grupo escolar, para que hagan su última legua de cabalgada y lleguen, a media tarde, hasta San Esteban de Gormaz, donde finalizarán su aventura.
El principal objetivo de esta expedición es conocer y profundizar sobre una obra literaria, El Poema de Mio Cid, y el periodo histórico al que hace referencia, pero el viaje permitirá también homenajear al juglar sanestebeño que compuso el poema cidiano y conocer los caminos del “anillo” de la Afrenta de Corpes.
No es la primera vez que desde la Escuela Hogar promueven rutas de este tipo, ya que es habitual que sus viajes en bicicleta a final del curso escolar estén vinculados a la historia más cercana. El Cid, Alvargonzález, Almanzor, las Merinas, los Celtíberos, Palafox, las atalayas y castillos han sido algunos de sus retos deportivos y educativos, que también les han llevado hasta la Expo de Zaragoza, portando agua del Duero o a la capital de España para pedir apoyo para la candidatura olímpica de Madrid.
Una experiencia para estos chavales que, además, gracias a este viaje pueden conocer y valorar otras comarcas con sus paisajes, sus gentes, sus costumbres, sus monumentos.
Un viaje en plena naturaleza que les invita a disfrutar del paisaje castellano, mientras lo buitres, alimoches y milanos vigilan desde lo alto su particular cabalgada. El reposo lo encontrará esta peculiar tropa a la sombra de enebros, carrascas y sabinas, así como de sauces, chopos y alisos que bañan las riberas del Duero.
Sabiendo que el Cantar no sólo es historia, sino recursos literarios para acrecentar la leyenda del Cid, estos chavales cabalgarán cual ejército medieval emulando y estudiando una el Poema que puso San Esteban en un pedestal.
Informa Ana Hernando