La Virgen de las Lagunas regresa a pasar el invierno a Zayas
jueves, 28 de noviembre de 2013
VILLáLVARO · Villálvaro y Zayas de Báscones se reparten el cuidado de la talla mariana durante el año. A principios de mes llevaron a cabo el intercambio de invierno, que se repetirá, en sentido inverso en primavera.
La Virgen de las Lagunas ha regresado a Zayas de Báscones para pasar el invierno, cumpliendo así con una tradición que tienen establecida entre esta localidad y Villálvaro que se reparten el cuidado de la talla mariana durante el año, con dos intercambios que se viven como una fiesta de hermandad entre ambas localidades.
Es habitual que, una vez finalizado el periodo de vendimia, la Virgen de las Lagunas, sea conducida hasta la localidad de Zayas, donde pasa el invierno y desde donde partirá en el mes de mayo, aproximadamente, en una gran romería que trae a la imagen mariana en procesión hasta la ermita homónima situada en las afueras de la pedanía sanestebeña.
Desde hace dos años, además, la Virgen que da nombre a la asociación cultural de Villálvaro ha visto cómo se levantaba de nuevo su templo románico, y aunque las misas se siguen realizando en el carril situado junto al templo, los muros de la nave vuelven a estar en pie, y se ha visto así cumplido uno de los sueños de los vecinos de la localidad.
En el intercambio celebrado durante este mes, los vecinos de Villálvaro llevaron a la Virgen hasta Zayas en coche, después de haber celebrado una misa en la localidad y depositaron la imagen a cuidado de los habitantes del pueblo limítrofe, para que también sea venerada, con devoción por los fieles de esta pequeña localidad.
Con este intercambio cumple, año tras año, con una tradición que permite que la imagen sea custodiada por dos pueblos, remontándose el cuidado al momento en el que el templo románico comenzó a desmoronarse y la talla mariana corría peligro de abandono en medio del campo, por eso sacaron la talla, de gran valor sentimental para protegerla en caso de derrumbe.
La imagen es venerada en ambas localidades y disfrutan de su compañía durante seis meses cada año. Es, una talla muy querida especialmente por las mujeres de Villálvaro, que reservaron el nombre de su asociación para la Virgen de las Lagunas, y fueron defensoras en la lucha por conseguir fondos para recuperar el templo.
Precisamente las féminas de la localidad son las encargadas de organizar la fiestas del intercambio de la Virgen y de luchar, pelear y pedir en todos los organismos públicos para que la recuperación de la ermita románica fuera una realidad, hoy en pie, que forma parte del legado medieval de la Ribera del Duero soriana.
Ahora deberán esperar seis meses para volver a tener a la Virgen de las Lagunas en Villálvaro, porque le toca el turno a los vecinos de Zayas, que rescataron la imagen de la ermita románica cuando está amenazaba ruina y buscaron proteger la Virgen de un abandono y deterioro mayor, dentro del templo. En mayo, la talla volverá a acompañar a los fieles en su casa, el templo que hoy mantiene la referencia del dominio románico en mitad del campo soriano.
Es habitual que, una vez finalizado el periodo de vendimia, la Virgen de las Lagunas, sea conducida hasta la localidad de Zayas, donde pasa el invierno y desde donde partirá en el mes de mayo, aproximadamente, en una gran romería que trae a la imagen mariana en procesión hasta la ermita homónima situada en las afueras de la pedanía sanestebeña.
Desde hace dos años, además, la Virgen que da nombre a la asociación cultural de Villálvaro ha visto cómo se levantaba de nuevo su templo románico, y aunque las misas se siguen realizando en el carril situado junto al templo, los muros de la nave vuelven a estar en pie, y se ha visto así cumplido uno de los sueños de los vecinos de la localidad.
En el intercambio celebrado durante este mes, los vecinos de Villálvaro llevaron a la Virgen hasta Zayas en coche, después de haber celebrado una misa en la localidad y depositaron la imagen a cuidado de los habitantes del pueblo limítrofe, para que también sea venerada, con devoción por los fieles de esta pequeña localidad.
Con este intercambio cumple, año tras año, con una tradición que permite que la imagen sea custodiada por dos pueblos, remontándose el cuidado al momento en el que el templo románico comenzó a desmoronarse y la talla mariana corría peligro de abandono en medio del campo, por eso sacaron la talla, de gran valor sentimental para protegerla en caso de derrumbe.
La imagen es venerada en ambas localidades y disfrutan de su compañía durante seis meses cada año. Es, una talla muy querida especialmente por las mujeres de Villálvaro, que reservaron el nombre de su asociación para la Virgen de las Lagunas, y fueron defensoras en la lucha por conseguir fondos para recuperar el templo.
Precisamente las féminas de la localidad son las encargadas de organizar la fiestas del intercambio de la Virgen y de luchar, pelear y pedir en todos los organismos públicos para que la recuperación de la ermita románica fuera una realidad, hoy en pie, que forma parte del legado medieval de la Ribera del Duero soriana.
Ahora deberán esperar seis meses para volver a tener a la Virgen de las Lagunas en Villálvaro, porque le toca el turno a los vecinos de Zayas, que rescataron la imagen de la ermita románica cuando está amenazaba ruina y buscaron proteger la Virgen de un abandono y deterioro mayor, dentro del templo. En mayo, la talla volverá a acompañar a los fieles en su casa, el templo que hoy mantiene la referencia del dominio románico en mitad del campo soriano.
Informa Ana Hernando