Eladia Crespo García recibe un homenaje a su labor de madre
viernes, 31 de mayo de 2013
ASOCIACIONES · Eladia Crespo García fue premiada por la asociación de pensionistas San Miguel. A sus 81 años sigue participando activamente en las tareas de la asociación y en sus labores del día a día.
Mayo es el mes de las madres, no sólo porque se celebra su día, sino porque en la asociación de pensionistas, cada año, rinden un cálido homenaje a las mujeres que, durante toda su vida, se han dedicado a los suyos, atendiendo a sus hijos y desarrollando el mejor papel de su vida: la maternidad.
Cada año es una la elegida y este año ese reconocimiento recayó en Eladia Crespo García, una mujer que a sus 81 años ha trabajado duro para, junto a su esposo, sacar a sus hijos adelante y ahora disfruta de una merecida jubilación rodeada de sus familiares y amigos.
Eladia compartió esta fiesta con los suyos, en el centro de la asociación de pensionistas San Miguel donde participa de las actividades vespertinas y festivas junto a sus compañeros y amigos.
Eladia Crespo tiene dos hijos, José Luis y Félix, que residen, al igual que ella en la localidad ribereña y una hija Lourdes, que vive en Soria. También comparte la labor de abuela, volcando su cariño en sus tres nietos, Jessica, Rodrigo y Roberto, que arroparon a su abuela en este reconocimiento de los más mayores.
La jornada de vivió como una fiesta, y Eladia también pudo compartir con su esposo, Félix Redondo, esta fiesta de homenaje a la mujer y a las madres de la asociación, cantando junto a los suyos y demostrando sus dotes musicales, que comparte toda la familia.
Antes de jubilarse, Eladia trabajó limpiando casa y como ama de casa, velando del cuidado del hogar y también educando a sus tres hijos y, después, como tantas abuelas de esta generación, cuidando a sus nietos, a medida que estos iban creciendo.
Su emoción era latente. Allí, en el centro de pensionistas, rodeada de familiares, amigos y autoridades recibió la placa que recuerda esta jornada y un ramo de flores, pero también el cariño de sus vecinos.
Sólo dos semanas antes le dieron la noticia, que los miembros de la directiva de la asociación habían pensando en ella para rendir homenaje en la celebración del día de la madre, del hogar del jubilado, y asimiló la noticia, mientras la alegría la compartía con todos los asistentes a esta fiesta del mes de mayo.
Como en cada celebración de este tipo que se vive en San Miguel, Eladia participó y cantó en la actuación de la pequeña coral que han montado los mayores de la localidad, pero en esta ocasión, con más nervios, porque las canciones iban dedicadas, precisamente a rendirle homenaje.
No estuvo sola tampoco durante la actuación, porque mientras ella participaba con la voz, su esposo Félix acompañaba con la bandurria y el laúd, dos de los instrumentos que acompañan al conjunto melódico sanestebeño.
Un cálido homenaje a una figura, la materna, que incluso con esta edad, sigue velando por los suyos y repartiendo y cariño y la pasión de madre por sus tres hijos y sus tres nietos, en esta gran fiesta familiar.
Cada año es una la elegida y este año ese reconocimiento recayó en Eladia Crespo García, una mujer que a sus 81 años ha trabajado duro para, junto a su esposo, sacar a sus hijos adelante y ahora disfruta de una merecida jubilación rodeada de sus familiares y amigos.
Eladia compartió esta fiesta con los suyos, en el centro de la asociación de pensionistas San Miguel donde participa de las actividades vespertinas y festivas junto a sus compañeros y amigos.
Eladia Crespo tiene dos hijos, José Luis y Félix, que residen, al igual que ella en la localidad ribereña y una hija Lourdes, que vive en Soria. También comparte la labor de abuela, volcando su cariño en sus tres nietos, Jessica, Rodrigo y Roberto, que arroparon a su abuela en este reconocimiento de los más mayores.
La jornada de vivió como una fiesta, y Eladia también pudo compartir con su esposo, Félix Redondo, esta fiesta de homenaje a la mujer y a las madres de la asociación, cantando junto a los suyos y demostrando sus dotes musicales, que comparte toda la familia.
Antes de jubilarse, Eladia trabajó limpiando casa y como ama de casa, velando del cuidado del hogar y también educando a sus tres hijos y, después, como tantas abuelas de esta generación, cuidando a sus nietos, a medida que estos iban creciendo.
Su emoción era latente. Allí, en el centro de pensionistas, rodeada de familiares, amigos y autoridades recibió la placa que recuerda esta jornada y un ramo de flores, pero también el cariño de sus vecinos.
Sólo dos semanas antes le dieron la noticia, que los miembros de la directiva de la asociación habían pensando en ella para rendir homenaje en la celebración del día de la madre, del hogar del jubilado, y asimiló la noticia, mientras la alegría la compartía con todos los asistentes a esta fiesta del mes de mayo.
Como en cada celebración de este tipo que se vive en San Miguel, Eladia participó y cantó en la actuación de la pequeña coral que han montado los mayores de la localidad, pero en esta ocasión, con más nervios, porque las canciones iban dedicadas, precisamente a rendirle homenaje.
No estuvo sola tampoco durante la actuación, porque mientras ella participaba con la voz, su esposo Félix acompañaba con la bandurria y el laúd, dos de los instrumentos que acompañan al conjunto melódico sanestebeño.
Un cálido homenaje a una figura, la materna, que incluso con esta edad, sigue velando por los suyos y repartiendo y cariño y la pasión de madre por sus tres hijos y sus tres nietos, en esta gran fiesta familiar.
Informa Ana Hernando