El Duero se desborda en San Esteban
martes, 2 de abril de 2013
SUCESOS · San Esteban se despertó el sábado con una crecida de su río, el Duero, y con la noticia de que el pantano había soltado agua, lo que podría afectar a la localidad, especialmente a las viviendas, negocios y huertos cercanos al cauce del río.
Desde primera hora de la mañana, miembros del Ayuntamiento y la Guardia Civil fueron avisando a los vecinos del municipio de que extremaran las precauciones y se colocaron bandos para avisar a la población de posibles crecidas que se estimaban se produjeran a última hora de la tarde y la noche.
Los agentes de la Benemérita tuvieron que precintar y cortar carreteras como la que une la localidad de Soto de San Esteban con Langa de San Esteban, por inundaciones en la vía a la altura de Castril, así como prohibir el paso a parajes naturales como La Rambla y La Alameda en San_Esteban de Gormaz.
Durante toda la jornada, los agentes también estuvieron pendientes de la carretera que une la villa ribereña con Olmillos, porque a la altura del paraje de Peñacea el agua estaba a la altura de la carretera.
Precisamente una de la zonas más afectadas de la localidad, ya en la mañana del sábado, fue el área de La Alameda, donde se encuentran una serie de chalets situados junto al Duero y donde el agua llegaba hasta el borde de sus puertas, llegando a inundar algunas cocheras y plantas bajas de las calles La Rambla, Alameda y Paraje de Sotillo, como el caso de la fábrica de harinas de la localidad.
Durante toda la mañana también el movimiento preventivo se trasladó hasta el polígono industrial La Tapiada, donde los propietarios de algunas naves optaron por evacuar sus vehículos a una zona más alta de la localidad, ante el riesgo de crecidas del río. El agua, en la tarde de ayer había entrado en algunas naves de este polígono, aunque sin causar daños.
La lluvia de los últimos días también provocó que se derrumbara una pared en la calle subida al castillo de la villa ribereña, así como el hundimiento de dos bodegas de la localidad, en el bario situado a los pies del castillo.
Durante toda la noche la localidad permaneció en alerta por posibles crecidas del Duero, conociendo, además, los casos de poblaciones como Salduero o Garray, donde la crecida del río había provocado inundaciones, y ante el aumento de caudal de toda la cuenca del Duero.
El domingo descendió el cauce, pero la previsión, mantiene las alertas en la cuenca del Duero a su paso por el municipio sanestebeño, ya que el embalse de la Cuerda del Pozo continúa aumentando su nivel y supera ya el 90%, por lo que se aumentó el desembalse en la jornada dominical, hasta los 70 metros cúbicos por segundo, por lo que las crecidas podrían llegar en la jornada del lunes.
Según informa la subdelegación de Gobierno, la estación de aforos del Duero, en Navapalos, marca un nivel de 4,80 metros cuando la referencia de alerta es de 3,70 metros y la de alarma, de 4,20 metros. El caudal en este punto es de 192,5 metros cúbicos por segundo, cuando el de alerta es de 124 y el de alarma, de 154. Aunque el nivel estaba bajando con respecto a la jornada anterior.
Los agentes de la Benemérita tuvieron que precintar y cortar carreteras como la que une la localidad de Soto de San Esteban con Langa de San Esteban, por inundaciones en la vía a la altura de Castril, así como prohibir el paso a parajes naturales como La Rambla y La Alameda en San_Esteban de Gormaz.
Durante toda la jornada, los agentes también estuvieron pendientes de la carretera que une la villa ribereña con Olmillos, porque a la altura del paraje de Peñacea el agua estaba a la altura de la carretera.
Precisamente una de la zonas más afectadas de la localidad, ya en la mañana del sábado, fue el área de La Alameda, donde se encuentran una serie de chalets situados junto al Duero y donde el agua llegaba hasta el borde de sus puertas, llegando a inundar algunas cocheras y plantas bajas de las calles La Rambla, Alameda y Paraje de Sotillo, como el caso de la fábrica de harinas de la localidad.
Durante toda la mañana también el movimiento preventivo se trasladó hasta el polígono industrial La Tapiada, donde los propietarios de algunas naves optaron por evacuar sus vehículos a una zona más alta de la localidad, ante el riesgo de crecidas del río. El agua, en la tarde de ayer había entrado en algunas naves de este polígono, aunque sin causar daños.
La lluvia de los últimos días también provocó que se derrumbara una pared en la calle subida al castillo de la villa ribereña, así como el hundimiento de dos bodegas de la localidad, en el bario situado a los pies del castillo.
Durante toda la noche la localidad permaneció en alerta por posibles crecidas del Duero, conociendo, además, los casos de poblaciones como Salduero o Garray, donde la crecida del río había provocado inundaciones, y ante el aumento de caudal de toda la cuenca del Duero.
El domingo descendió el cauce, pero la previsión, mantiene las alertas en la cuenca del Duero a su paso por el municipio sanestebeño, ya que el embalse de la Cuerda del Pozo continúa aumentando su nivel y supera ya el 90%, por lo que se aumentó el desembalse en la jornada dominical, hasta los 70 metros cúbicos por segundo, por lo que las crecidas podrían llegar en la jornada del lunes.
Según informa la subdelegación de Gobierno, la estación de aforos del Duero, en Navapalos, marca un nivel de 4,80 metros cuando la referencia de alerta es de 3,70 metros y la de alarma, de 4,20 metros. El caudal en este punto es de 192,5 metros cúbicos por segundo, cuando el de alerta es de 124 y el de alarma, de 154. Aunque el nivel estaba bajando con respecto a la jornada anterior.
Informa Ana Hernando