El centro de salud estudia la relación de anginas y antibióticos
viernes, 8 de febrero de 2013
SOCIEDAD · Un estudio encabezado por el facultativo del centro sanestebeño, Javier Ayllón, desvela que sólo las anginas causadas por el estreptococo del grupo A requieren de antibioticos para su curación. La tipología se obtiene a través de un test.
El uso del test en el área de salud de San Esteban de Gormaz para detectar los casos de anginas (amigdalitis aguda infecciosa) causada por la bacteria (estreptococo del grupo A), la única que precisa la ingesta de antibiótico, permitió reducir el consumo de estos medicamentos en un 23,01 por ciento, con la implicación económica y sanitaria que ello conlleva. Esta es una de las principales conclusiones que el Centro de Salud de la localidad ribereña obtuvo tras llevar a cabo un proyecto de investigación mediante el que se trataba de utilizar el test para reducir el uso de antibióticos sobre todo, entre los niños, colectivo al que la enfermedad ataca con mayor virulencia.
El facultativo médico encargado de dirigir el proyecto, Francisco Javier Ayllón, destacó que de todos los casos de amigdalitis aguda infecciosa (anginas), sólo las causadas por un tipo concreto de bacteria (estreptococo del grupo A), que suponen el 16-35 por ciento del total, son subsidirias de tratamiento antibiótico, ya que, únicamente en éstas, la terapia antibiótica ha demostrado acortar el tiempo de duración de la enfermedad, además de prevenir contagios y complicaciones.
A pesar de ello, debido a la dificultad para identificar el microorganismo causal de la inflamación faríngea en base únicamente a los datos de la clínica (dolor al tragar, fiebre, enrojecimiento faringeo), el médico de Atención Primaria prescribe tratamiento antibiótico de forma empírica, es decir, “a ciegas” en el 67 por ciento de las amigdalitis diagnosticadas. “Se prescribe antibiótico de dos a cuatro veces más de lo necesario”, subrayó a la agencia Ical.
Este elevado consumo antibiótico es responsable, según el doctor, del incremento del gasto económico y, también, del coste sanitario derivado de la aparición de no pocos casos de intolerancia y efectos secundarios por el consumo antimicrobiano y del desarrollo de innumerables resistencias bacterianas, responsables, en el futuro, de graves infecciones respiratorias o de otro tipo.
Los test, de venta en farmacias, son capaces de detectar el estreptococo A en la garganta del paciente con amigdalitis en un período de entre cinco y ocho minutos pero su uso está limitado por el precio (3,21 euros/test). “Con nuestro proyecto tratamos de evaluar si el beneficio, no sólo económico, sino tambien sanitario, derivado de la implantación del test en las consultas de nuestra zona sanitaria supera el coste del mismo”, resaltó.
El proyecto, que se desarrolló durante los meses de febrero de 2010 y enero de 2012 y que contó con una dotación económica de 12.585 euros por parte de la Consejería de Sanidad, trataba de evaluar el beneficio derivado del uso del test en el diagnóstico de la amigdalitis aguda en las consultas de esta zona sanitaria, entendiendo que los beneficios obtenidos con la reducción de prescripción antibiótica superarían los costes del test. Además, trataba de mejorar la calidad de los procedimientos diagnósticos en las consultas y conocer y mejorar en su caso, la calidad de prescripción antibiótica por parte de los facultativos.
La actual situación económica impidió, según Ayllón, la implantación del uso del test en esta área sanitaria, aunque sí es común en otras comunidades autónomas como Galicia, Cantabria y Canarias y no solo en las consultas de Atención Primaria sino en los servicios de urgencia hospitalarios.
La amigdalitis aguda infecciosa es una de las patologías más frecuentemente atendidas en las consultas de Atención Primaria, suponiendo el 1,3 por ciento de las generales y hasta el 20 por ciento de las de pediatría. Es más frecuente en los niños de 3 a 15 años de edad y durante los meses de otoño a primavera
El facultativo médico encargado de dirigir el proyecto, Francisco Javier Ayllón, destacó que de todos los casos de amigdalitis aguda infecciosa (anginas), sólo las causadas por un tipo concreto de bacteria (estreptococo del grupo A), que suponen el 16-35 por ciento del total, son subsidirias de tratamiento antibiótico, ya que, únicamente en éstas, la terapia antibiótica ha demostrado acortar el tiempo de duración de la enfermedad, además de prevenir contagios y complicaciones.
A pesar de ello, debido a la dificultad para identificar el microorganismo causal de la inflamación faríngea en base únicamente a los datos de la clínica (dolor al tragar, fiebre, enrojecimiento faringeo), el médico de Atención Primaria prescribe tratamiento antibiótico de forma empírica, es decir, “a ciegas” en el 67 por ciento de las amigdalitis diagnosticadas. “Se prescribe antibiótico de dos a cuatro veces más de lo necesario”, subrayó a la agencia Ical.
Este elevado consumo antibiótico es responsable, según el doctor, del incremento del gasto económico y, también, del coste sanitario derivado de la aparición de no pocos casos de intolerancia y efectos secundarios por el consumo antimicrobiano y del desarrollo de innumerables resistencias bacterianas, responsables, en el futuro, de graves infecciones respiratorias o de otro tipo.
Los test, de venta en farmacias, son capaces de detectar el estreptococo A en la garganta del paciente con amigdalitis en un período de entre cinco y ocho minutos pero su uso está limitado por el precio (3,21 euros/test). “Con nuestro proyecto tratamos de evaluar si el beneficio, no sólo económico, sino tambien sanitario, derivado de la implantación del test en las consultas de nuestra zona sanitaria supera el coste del mismo”, resaltó.
El proyecto, que se desarrolló durante los meses de febrero de 2010 y enero de 2012 y que contó con una dotación económica de 12.585 euros por parte de la Consejería de Sanidad, trataba de evaluar el beneficio derivado del uso del test en el diagnóstico de la amigdalitis aguda en las consultas de esta zona sanitaria, entendiendo que los beneficios obtenidos con la reducción de prescripción antibiótica superarían los costes del test. Además, trataba de mejorar la calidad de los procedimientos diagnósticos en las consultas y conocer y mejorar en su caso, la calidad de prescripción antibiótica por parte de los facultativos.
La actual situación económica impidió, según Ayllón, la implantación del uso del test en esta área sanitaria, aunque sí es común en otras comunidades autónomas como Galicia, Cantabria y Canarias y no solo en las consultas de Atención Primaria sino en los servicios de urgencia hospitalarios.
La amigdalitis aguda infecciosa es una de las patologías más frecuentemente atendidas en las consultas de Atención Primaria, suponiendo el 1,3 por ciento de las generales y hasta el 20 por ciento de las de pediatría. Es más frecuente en los niños de 3 a 15 años de edad y durante los meses de otoño a primavera
Informa Redacción