Doña Jimena pionero en buenas prácticas en la educación europea
jueves, 18 de julio de 2013
EDUCACIóN · El CEPA Doña Jimena ha participado durante este curso en una Asociación de Aprendizaje Grundtvig “Basic skills on the workplace” sobre buenas prácticas en Educación.
El CEPA Doña Jimena ha participado durante este curso en una Asociación de Aprendizaje Grundtvig “Basic skills on the workplace” sobre buenas prácticas en Educación, a través de un proyecto europeo que continuará durante el curso escolar 2013/14 y cuya clausura está prevista para el mes de junio en San Esteban de Gormaz, donde tiene su sede este centro de educación de personas adultas.
En esta asociación participan junto con el centro ribereño, que imparte sus enseñanzas en San Esteban de Gormaz y El Burgo de Osma, centros de Rennes, en Francia, Turquía, Noruega y Hungría y divide sus trabajos entre las sesiones que realizan para sólo profesores y las que compaginan con las experiencias del alumnado.
Durante este curso escolar que finaliza este mes, los responsables de Doña Jimena visitaron Budapest, donde conocieron la experiencia de trabajo de un Instituto de Educación Secundaria que por las noches se convierte en centro de enseñanza de adultos. A esta visita únicamente acudieron docentes, para conocer al resto de grupos de trabajo que conforman esta experiencia.
La segunda visita de la Asociación de Aprendizaje Grundtvig fue a Rennes, localidad francesa donde además de viajar los docentes del centro también lo hizo una alumna para intercambiar experiencias de cómo se trabaja en cada uno de estos centros y las dificultades con las que cuenta cada territorio, para aprender de otros. En el caso francés el centro es un centro de formación de profesores, algo similar a los CFIES españoles, aunque con notables diferencias.
Además el sistema de aprendizaje también es diferente en el país galo, donde practican el aprendizaje autónomo, a través de la figura de un animador que facilita a los alumnos los ejercicios, mediante un seguimiento individualizado.
Como indica la directora del centro, Ana Minguito, el objetivo del proyecto es el conocimiento de la metodología y las buenas prácticas de los distintos centros que participan en el mismo, que en el caso del CEPA ribereño reúne a cinco países, cada uno de ellos con una didáctica y situación de enseñanza concreta, lo que enriquece el aprendizaje.
El proyecto se divide en dos cursos escolares, y a partir de septiembre iniciarán una segunda parte, que permitirá que los participantes se vuelvan a reunir en noviembre en Turquía, para conocer cómo trabajan la Educación en un hospital donde se imparten clases a médicos, enfermeras y adultos. En marzo conocerán de primera mano la experiencia noruega, a través de la visita a un centro de adultos de Bergen, que quizás sea el que más puntos en común tenga con el sanestebeño, aunque en el caso del país nórdico los profesores, además de impartir clases en su centro, se desplazan a empresas para impartir cursos.
La experiencia noruega quizás sea la más sorprendentes de cuantas van a coincidir en este experiencia europea, destaca Minguito, quien explica que los profesores del centro de Bergen dan clases a personas ciegas y sordas y se desplazan a sus casas para impartir la formación.
El proyecto concluirá en el mes de junio en la villa ribereña donde está prevista la clausura del proyecto y donde se obtendrán las conclusiones que extraerán los participantes y donde se podrá corroborar las diferencias educativas entre países.
“Cuando vamos a un país nos enseñan en lo que son líderes y de eso aprendemos”, explica la directora del CEPA Doña Jimena, quien asegura que el objetivo es que esas buenas prácticas se puedan trasladar al resto de los centros, adaptándolas a las necesidades de los mismos en la medida de lo posible.
Y es que el centro sanestebeño también sorprende en Europa, especialmente por impartir enseñanza a un alumnado tan disperso y variado (desde los 15 años hasta los 80), algo que ha despertado la curiosidad de los colegas europeos.
Aunque todavía tienen un curso por delante para completar el proyecto, Minguito considera que “es una experiencia a repetir”, mientras recuerda el largo camino hasta conseguir los socios para el programa financiado con fondos europeos, y cuyos intentos comenzaron en 2006 con la búsqueda de socios, sin conseguir que les concedieran el proyecto. Después en 2009 tuvieron que renunciar a una visita preparatoria y en 2011 intentaron conseguirlo a través de un seminario de Bélgica, búsqueda infructuosa. A pesar de ello se consiguió el objetivo a través del asesor de programas de la Dirección General de Soria, que facilitó al centro un listado de mails para contactar con otros centros, la respuesta de Hungría permitió que esto saliera adelante. Este proyecto permite unir San Esteban de Gormaz con Europa a través de la educación.
No son los únicos, el centro de la capital también cuenta con un proyecto y el de Pinares lo ha solicitado, pero Doña Jimena ha logrado llegar a puerto tras años de navegación, para buscar en otros mares nuevos proyectos para hacer de la Educación una asignatura de matrícula.
En esta asociación participan junto con el centro ribereño, que imparte sus enseñanzas en San Esteban de Gormaz y El Burgo de Osma, centros de Rennes, en Francia, Turquía, Noruega y Hungría y divide sus trabajos entre las sesiones que realizan para sólo profesores y las que compaginan con las experiencias del alumnado.
Durante este curso escolar que finaliza este mes, los responsables de Doña Jimena visitaron Budapest, donde conocieron la experiencia de trabajo de un Instituto de Educación Secundaria que por las noches se convierte en centro de enseñanza de adultos. A esta visita únicamente acudieron docentes, para conocer al resto de grupos de trabajo que conforman esta experiencia.
La segunda visita de la Asociación de Aprendizaje Grundtvig fue a Rennes, localidad francesa donde además de viajar los docentes del centro también lo hizo una alumna para intercambiar experiencias de cómo se trabaja en cada uno de estos centros y las dificultades con las que cuenta cada territorio, para aprender de otros. En el caso francés el centro es un centro de formación de profesores, algo similar a los CFIES españoles, aunque con notables diferencias.
Además el sistema de aprendizaje también es diferente en el país galo, donde practican el aprendizaje autónomo, a través de la figura de un animador que facilita a los alumnos los ejercicios, mediante un seguimiento individualizado.
Como indica la directora del centro, Ana Minguito, el objetivo del proyecto es el conocimiento de la metodología y las buenas prácticas de los distintos centros que participan en el mismo, que en el caso del CEPA ribereño reúne a cinco países, cada uno de ellos con una didáctica y situación de enseñanza concreta, lo que enriquece el aprendizaje.
El proyecto se divide en dos cursos escolares, y a partir de septiembre iniciarán una segunda parte, que permitirá que los participantes se vuelvan a reunir en noviembre en Turquía, para conocer cómo trabajan la Educación en un hospital donde se imparten clases a médicos, enfermeras y adultos. En marzo conocerán de primera mano la experiencia noruega, a través de la visita a un centro de adultos de Bergen, que quizás sea el que más puntos en común tenga con el sanestebeño, aunque en el caso del país nórdico los profesores, además de impartir clases en su centro, se desplazan a empresas para impartir cursos.
La experiencia noruega quizás sea la más sorprendentes de cuantas van a coincidir en este experiencia europea, destaca Minguito, quien explica que los profesores del centro de Bergen dan clases a personas ciegas y sordas y se desplazan a sus casas para impartir la formación.
El proyecto concluirá en el mes de junio en la villa ribereña donde está prevista la clausura del proyecto y donde se obtendrán las conclusiones que extraerán los participantes y donde se podrá corroborar las diferencias educativas entre países.
“Cuando vamos a un país nos enseñan en lo que son líderes y de eso aprendemos”, explica la directora del CEPA Doña Jimena, quien asegura que el objetivo es que esas buenas prácticas se puedan trasladar al resto de los centros, adaptándolas a las necesidades de los mismos en la medida de lo posible.
Y es que el centro sanestebeño también sorprende en Europa, especialmente por impartir enseñanza a un alumnado tan disperso y variado (desde los 15 años hasta los 80), algo que ha despertado la curiosidad de los colegas europeos.
Aunque todavía tienen un curso por delante para completar el proyecto, Minguito considera que “es una experiencia a repetir”, mientras recuerda el largo camino hasta conseguir los socios para el programa financiado con fondos europeos, y cuyos intentos comenzaron en 2006 con la búsqueda de socios, sin conseguir que les concedieran el proyecto. Después en 2009 tuvieron que renunciar a una visita preparatoria y en 2011 intentaron conseguirlo a través de un seminario de Bélgica, búsqueda infructuosa. A pesar de ello se consiguió el objetivo a través del asesor de programas de la Dirección General de Soria, que facilitó al centro un listado de mails para contactar con otros centros, la respuesta de Hungría permitió que esto saliera adelante. Este proyecto permite unir San Esteban de Gormaz con Europa a través de la educación.
No son los únicos, el centro de la capital también cuenta con un proyecto y el de Pinares lo ha solicitado, pero Doña Jimena ha logrado llegar a puerto tras años de navegación, para buscar en otros mares nuevos proyectos para hacer de la Educación una asignatura de matrícula.
Informa Ana Hernando