Bocadillos que ayudan a los demás
martes, 19 de marzo de 2013
SOCIEDAD · La localidad ribereña ha vendido más de 1.200 bocadillos durante la Operación Bocata de este año, contibuyendo a sensibilizar a la población y financiar seis proyectos de desarrollo a través de Manos Unidas.
San Esteban de Gormaz volvió a demostrar el pasado 2 de marzo su solidaridad con los más necesitados, participando, un año más, en la tradicional Operación Bocata, una jornada en la que la población sustituye la comida por un bocadillo y una botella de agua, contribuye económicamente a financiar proyectos de desarrollo y se sensibiliza con aquellos que están más necesitados.
La Placituela volvió a acoger esta celebración, en una jornada soleada que invitaba a la participación y la charla, contribuyendo así a esta iniciativa puesta en marcha por Manos Unidas, en su campaña contra el hambre, y la parroquia de la localidad.
Por tres euros, los sanestebeños compraron estos bocadillos que degustaron en la misma zona, acompañados de familiares y amigos, mientras la música invitaba a participar de un día de fiesta solidaria.
En la jornada del fin de semana se prepararon más de 600 bocadillos, que se suman a los 600 que distribuyeron desde la parroquia en la jornada del jueves, entre centros escolares, fábricas y oficinas, duplicando así la recaudación para estos proyectos.
Desde la parroquia quisieron agradecer en la jornada de ayer la participación y también la colaboración de las voluntarias que durante estas jornadas trabajaron para elaborar los bocadillos y distribuirlo entre los sanestebeños.
Algunos de los bocadillos se comieron fuera de la Placituela, concretamente en el polideportivo municipal, hasta donde llevaron más de 170 bocadillos para los vecinos que habían estado participando en el Memorial Álvaro Chicharro que quiso rendir homenaje a este joven de la localidad, al cumplirse un año de su fallecimiento.
En la Operación Bocata celebrada en la Placituela ribereña, también asistió el delegado provincial de Manos Unidas, Raúl Stodutto, quien se dirigió a los sanestebeños para agradecer su colaboración y recordar el lema que este año difunde esta ONG: No hay justicia sin igualdad, recordando el gran papel que realizan las mujeres y pidiendo a las féminas que contribuyan a eliminar la desigualdad.
Prácticamente el 97% del dinero recaudado con la venta de bocadillos se entrega directamente a Manos Unidas para financiar distintos proyectos en África, India y América Latina, tal y como confirmó Stodutto.
No sólo colaboran los vecinos comprando su ticket que canjean por el bocadillo, sino que además panaderías y vendedores de embutido contribuyen tanto en la materia prima como en el corte y preparación de los alimentos, así como otros negocios de la localidad.
Desde la Diócesis soriana se han comprometido este año con seis proyectos que buscan la construcción de infraestructuras para asociaciones femeninas, potabilización de agua, apoyo educativo infantil, cocina y equipamiento para un internado, construcción de tres aulas de en una escuela primaria, y la promoción del diálogo interreligioso en castas de la India, que sumados superan los 130.000 euros.
La Placituela volvió a acoger esta celebración, en una jornada soleada que invitaba a la participación y la charla, contribuyendo así a esta iniciativa puesta en marcha por Manos Unidas, en su campaña contra el hambre, y la parroquia de la localidad.
Por tres euros, los sanestebeños compraron estos bocadillos que degustaron en la misma zona, acompañados de familiares y amigos, mientras la música invitaba a participar de un día de fiesta solidaria.
En la jornada del fin de semana se prepararon más de 600 bocadillos, que se suman a los 600 que distribuyeron desde la parroquia en la jornada del jueves, entre centros escolares, fábricas y oficinas, duplicando así la recaudación para estos proyectos.
Desde la parroquia quisieron agradecer en la jornada de ayer la participación y también la colaboración de las voluntarias que durante estas jornadas trabajaron para elaborar los bocadillos y distribuirlo entre los sanestebeños.
Algunos de los bocadillos se comieron fuera de la Placituela, concretamente en el polideportivo municipal, hasta donde llevaron más de 170 bocadillos para los vecinos que habían estado participando en el Memorial Álvaro Chicharro que quiso rendir homenaje a este joven de la localidad, al cumplirse un año de su fallecimiento.
En la Operación Bocata celebrada en la Placituela ribereña, también asistió el delegado provincial de Manos Unidas, Raúl Stodutto, quien se dirigió a los sanestebeños para agradecer su colaboración y recordar el lema que este año difunde esta ONG: No hay justicia sin igualdad, recordando el gran papel que realizan las mujeres y pidiendo a las féminas que contribuyan a eliminar la desigualdad.
Prácticamente el 97% del dinero recaudado con la venta de bocadillos se entrega directamente a Manos Unidas para financiar distintos proyectos en África, India y América Latina, tal y como confirmó Stodutto.
No sólo colaboran los vecinos comprando su ticket que canjean por el bocadillo, sino que además panaderías y vendedores de embutido contribuyen tanto en la materia prima como en el corte y preparación de los alimentos, así como otros negocios de la localidad.
Desde la Diócesis soriana se han comprometido este año con seis proyectos que buscan la construcción de infraestructuras para asociaciones femeninas, potabilización de agua, apoyo educativo infantil, cocina y equipamiento para un internado, construcción de tres aulas de en una escuela primaria, y la promoción del diálogo interreligioso en castas de la India, que sumados superan los 130.000 euros.
Informa Ana Hernando