Villálvaro despide el año con teatro, fiel a su estilo
lunes, 6 de febrero de 2012
VILLáLVARO · Villálvaro sabe de la importancia de hacer actividades para mantener el pueblo vivo, por eso durante todo el año, los vecinos se esfuerzan para llenar las tardes de ocio y cultura, con el teatro y la música como protagonistas.
Por eso durante estos días, aprovechando las vacaciones escolares y el incremento de vecinos en la localidad, con motivo de las fiestas navideñas, han preparado, desde el ayuntamiento pedáneo o desde la asociación de mujeres Virgen de las Lagunas, actividades para todos los públicos.
Los vecinos despidieron el año con una de sus señas de identidad: el teatro al que sumaron una de las nuevas apuestas culturales de las féminas de Villálvaro: la música.
Con teatro y música dieron gusto a todos los vecinos, ya que la programación era para todo tipo de públicos.
Comenzaron con el teatro infantil con el que ofrecieron dos obras: El muñeco de nieve que no tenía pies y El zapatero Juan, llevadas a escena por niños de entre 3 y 13 años, que se repartieron los 17 papeles de ambas comedias.
Una vez demostraron el buen hacer con el teatro, al igual que hicieron los adultos, en otras ocasiones con obras como La venganza de Don Mendo, que permitió demostrar que el grupo Jovi tiene cantera para los próximos años.
Los niños han ensayado durante varias tardes para lograr que todo estuviera perfecto a la hora de subir al escenario y ofrecer, en el salón de actos del ayuntamiento de la localidad, este regalo, en forma de arte, a sus vecinos.
A esta actuación infantil hay que sumar la actuación musical del coro de la localidad, que ofreció un recital de villancicos, bajo la dirección del profesor de música de la Escuela de Adultos, Héctor Díaz, quien ha promovido esta formación musical entre las doce mujeres y el único hombre que forman este grupo que durante todo el curso ensaya para ofrecer conciertos en diversas fiestas locales.
Además de aprender música y solfeo, los miembros del coro ponen en práctica su aprendizaje con las canciones que cada domingo ofrecen durante la Eucaristía en la iglesia de Villálvaro.
Para finalizar un inicio de año lleno de actividades culturales, los Reyes Magos también visitaron esta pedanía de San Esteban de Gormaz, al igual que llevan haciendo desde hace más de 15 años.
Esta es una de las actividades más aceptadas y participativas por parte de los vecinos, y el hecho de que cayera en fin de semana propició el incremento de niños en las calles del pueblo.
Saben hacer teatro, de eso no hay duda y ya lo demostraron este verano con dos actuaciones en Villálvaro y San Esteban de Gormaz, donde llevaron a escena la venganza de Don Mendo.
El teatro es siempre una buena opción de ocio para las tardes estivales, sobretodo si el grupo teatral es capaz de conectar con el público, provocarle aplausos y sonrisas, como hizo Jovivillálvaro y la asociación de mujeres Virgen de las Lagunas de Villálvaro, en su puesta en escena, el pasado fin de semana de la obra La venganza de Don Mendo.
La representación permitió contemplar el trabajo de ensayo de este grupo aficionado, que durante semanas han adecuado el guión, han trabajado la puesta en escena y han permitido que, pese a las dificultades del mundo rural, se mantenga el teatro y la cultura.
La obra, que se representó de forma gratuita en el salón de actos de San Esteban de Gormaz, está escrita por Pedro Muñoz Seca y fue llevada a los escenarios por primera vez en 1918.
A pesar del tiempo que ha transcurrido desde su estreno, el grupo de teatro de Villálvaro apostó por esta historia que recorre todas las formas métricas de la poesía castellana y que, junto con Fuenteovejuna, la vida es sueño y Don Juan Tenorio, es una de las obras teatrales más representadas.
La elección no pudo ser más acertada, el equipo de 16 actores fueron capaces de recrear esta comedia que busca la risa a través de juegos de palabras y golpes de humor.
Don Mendo, representado por Sheila Romero, es un noble pobre, que enamora y encandila a cuantas mujeres se cruza en su camino, pero que tiene como misión de venganza tras un desengaño amoroso con Magdalena, interpretado por Diana Álvarez.
Esta joven, hija de un Don Nuño Manso de Jarama, llevado a escena por Eustoquia Mamolar, está enamorada de don Mendo, pero para ascender socialmente acepta su matrimonio con Don Pedro, un privado del rey, interpretado por Trinidad Navas, quien descubre el engaño.
Una mentira amorosa que lleva a don Mendo a una cárcel de la que es rescatado por su amigo el Marqués de Moncada, interpretado por Soledad Albitre y cuyos diálogos con Clodulfo, llevado al escenario por la joven Andrea Ortega, provocan la risa del público.
El plan de venganza de don Mendo se urde rápidamente, y cuenta como compañera de viaje en su transformación en juglar, con la mora Pilar de Blas.
Durante la trama incluso el rey Alfonso y la reina, interpretados por Agustina Albitre y Zulema Mamolar, caen en el engaño amoroso, en el que acompañan la marquesa Sonia Delgado y la duquesa Mireia Romero.
Daniel Romero, como juglar, Sergio Álvarez en el papel de Froilán, Rubén Vicente dando vida a Manfredo y María Alcalde como Asofaifa completan el reparto con Alicia García como Doña Ramíerez y Mari Ángeles García en el control de sonido.
Los vecinos despidieron el año con una de sus señas de identidad: el teatro al que sumaron una de las nuevas apuestas culturales de las féminas de Villálvaro: la música.
Con teatro y música dieron gusto a todos los vecinos, ya que la programación era para todo tipo de públicos.
Comenzaron con el teatro infantil con el que ofrecieron dos obras: El muñeco de nieve que no tenía pies y El zapatero Juan, llevadas a escena por niños de entre 3 y 13 años, que se repartieron los 17 papeles de ambas comedias.
Una vez demostraron el buen hacer con el teatro, al igual que hicieron los adultos, en otras ocasiones con obras como La venganza de Don Mendo, que permitió demostrar que el grupo Jovi tiene cantera para los próximos años.
Los niños han ensayado durante varias tardes para lograr que todo estuviera perfecto a la hora de subir al escenario y ofrecer, en el salón de actos del ayuntamiento de la localidad, este regalo, en forma de arte, a sus vecinos.
A esta actuación infantil hay que sumar la actuación musical del coro de la localidad, que ofreció un recital de villancicos, bajo la dirección del profesor de música de la Escuela de Adultos, Héctor Díaz, quien ha promovido esta formación musical entre las doce mujeres y el único hombre que forman este grupo que durante todo el curso ensaya para ofrecer conciertos en diversas fiestas locales.
Además de aprender música y solfeo, los miembros del coro ponen en práctica su aprendizaje con las canciones que cada domingo ofrecen durante la Eucaristía en la iglesia de Villálvaro.
Para finalizar un inicio de año lleno de actividades culturales, los Reyes Magos también visitaron esta pedanía de San Esteban de Gormaz, al igual que llevan haciendo desde hace más de 15 años.
Esta es una de las actividades más aceptadas y participativas por parte de los vecinos, y el hecho de que cayera en fin de semana propició el incremento de niños en las calles del pueblo.
Saben hacer teatro, de eso no hay duda y ya lo demostraron este verano con dos actuaciones en Villálvaro y San Esteban de Gormaz, donde llevaron a escena la venganza de Don Mendo.
El teatro es siempre una buena opción de ocio para las tardes estivales, sobretodo si el grupo teatral es capaz de conectar con el público, provocarle aplausos y sonrisas, como hizo Jovivillálvaro y la asociación de mujeres Virgen de las Lagunas de Villálvaro, en su puesta en escena, el pasado fin de semana de la obra La venganza de Don Mendo.
La representación permitió contemplar el trabajo de ensayo de este grupo aficionado, que durante semanas han adecuado el guión, han trabajado la puesta en escena y han permitido que, pese a las dificultades del mundo rural, se mantenga el teatro y la cultura.
La obra, que se representó de forma gratuita en el salón de actos de San Esteban de Gormaz, está escrita por Pedro Muñoz Seca y fue llevada a los escenarios por primera vez en 1918.
A pesar del tiempo que ha transcurrido desde su estreno, el grupo de teatro de Villálvaro apostó por esta historia que recorre todas las formas métricas de la poesía castellana y que, junto con Fuenteovejuna, la vida es sueño y Don Juan Tenorio, es una de las obras teatrales más representadas.
La elección no pudo ser más acertada, el equipo de 16 actores fueron capaces de recrear esta comedia que busca la risa a través de juegos de palabras y golpes de humor.
Don Mendo, representado por Sheila Romero, es un noble pobre, que enamora y encandila a cuantas mujeres se cruza en su camino, pero que tiene como misión de venganza tras un desengaño amoroso con Magdalena, interpretado por Diana Álvarez.
Esta joven, hija de un Don Nuño Manso de Jarama, llevado a escena por Eustoquia Mamolar, está enamorada de don Mendo, pero para ascender socialmente acepta su matrimonio con Don Pedro, un privado del rey, interpretado por Trinidad Navas, quien descubre el engaño.
Una mentira amorosa que lleva a don Mendo a una cárcel de la que es rescatado por su amigo el Marqués de Moncada, interpretado por Soledad Albitre y cuyos diálogos con Clodulfo, llevado al escenario por la joven Andrea Ortega, provocan la risa del público.
El plan de venganza de don Mendo se urde rápidamente, y cuenta como compañera de viaje en su transformación en juglar, con la mora Pilar de Blas.
Durante la trama incluso el rey Alfonso y la reina, interpretados por Agustina Albitre y Zulema Mamolar, caen en el engaño amoroso, en el que acompañan la marquesa Sonia Delgado y la duquesa Mireia Romero.
Daniel Romero, como juglar, Sergio Álvarez en el papel de Froilán, Rubén Vicente dando vida a Manfredo y María Alcalde como Asofaifa completan el reparto con Alicia García como Doña Ramíerez y Mari Ángeles García en el control de sonido.
Informa Ana Hernando