Unión de propietarios de bodegas para salvar nuestro patrimonio
lunes, 16 de abril de 2012
SOCIEDAD · Las bodegas tradicionales excavadas a los pies del castillo de San Esteban de Gormaz son una seña de identidad de la cultural popular y un reclamo turístico del municipio.
Los propietarios de estos edificios, que la mayoría de los casos han heredado de sus antepasados se han asociado para «conservar las bodegas y el castillo y ejercer una labor de policía», explicó Gumersindo Diez, presidente de la asociación.
Bajo el nombre asociación de las bodegas y del castillo, cerca de unos 40 socios se han unido y aprobado sus estatutos, abonando una cuota anual de cinco euros, «de forma testimonial.», reconoció Diez, para mantener este patrimonio histórico.
El objetivo que persiguen desde esta nueva asociación ribereña es mantener limpios el entorno de las bodegas y el castillo y, fundamentalmente, evitar que se hundan las bodegas, localizando las que tienen agua y filtraciones, para ayudar a limpiarlas.
El tema de las filtraciones y humedades de las bodegas es uno de los grandes problemas estructurales que tienen estos edificios, según reconocen los propietarios.
En 1918 se puso en marcha un libro que recoge la titularidad de la propiedad de estos inmuebles por parte del Ayuntamiento de la localidad, contabilizando más de 350 edificios.
Las filtraciones actuales se dan también en la zona alta del paraje, por lo que es importante saber de dónde procede la filtración, pero también limpiar y vaciar de agua el interior de las bodegas, para evitar que las humedades destrocen y hundan no sólo la bodega afectada, sino las situadas junto a ella.
Por eso desde el Ayuntamiento de San Esteban de Gormaz se han prestado a colaborar con esta asociación, poniendo a disposición de los propietarios de las bodegas, una motobomba que permita extraer el agua, para facilitar el trabajo a los que no dispongan de medios técnicos.
Según Diez, uno de los problemas es que mucha de esas bodegas han sido abandonadas y es preciso localizar a los propietarios y exigirles que dejen entrar al interior para sacar el agua y evitar así una catástrofe, como la que en los últimos años ha llevado al hundimiento de dos bodegas.
Por eso también desde la asociación piden a los propietarios sensibilidad en este aspecto y que en caso de no querer la bodega trabajen en conjunto con el Ayuntamiento para que haga de mediador entre los actuales propietarios y posibles interesados en su compra.
Además otro de los problemas es la suciedad en la zona, por lo que instan a los ciudadanos a que cuiden el entorno, asegurando que los asociados realizarán una campaña de limpieza y confían en el civismo urbano.
«El problema es que si sigue así se viene abajo la muralla del castillo», advirtió Diez, quien recordó que las bodegas «son un patrimonio del pueblo y hay que conservarlo».
Bajo el nombre asociación de las bodegas y del castillo, cerca de unos 40 socios se han unido y aprobado sus estatutos, abonando una cuota anual de cinco euros, «de forma testimonial.», reconoció Diez, para mantener este patrimonio histórico.
El objetivo que persiguen desde esta nueva asociación ribereña es mantener limpios el entorno de las bodegas y el castillo y, fundamentalmente, evitar que se hundan las bodegas, localizando las que tienen agua y filtraciones, para ayudar a limpiarlas.
El tema de las filtraciones y humedades de las bodegas es uno de los grandes problemas estructurales que tienen estos edificios, según reconocen los propietarios.
En 1918 se puso en marcha un libro que recoge la titularidad de la propiedad de estos inmuebles por parte del Ayuntamiento de la localidad, contabilizando más de 350 edificios.
Las filtraciones actuales se dan también en la zona alta del paraje, por lo que es importante saber de dónde procede la filtración, pero también limpiar y vaciar de agua el interior de las bodegas, para evitar que las humedades destrocen y hundan no sólo la bodega afectada, sino las situadas junto a ella.
Por eso desde el Ayuntamiento de San Esteban de Gormaz se han prestado a colaborar con esta asociación, poniendo a disposición de los propietarios de las bodegas, una motobomba que permita extraer el agua, para facilitar el trabajo a los que no dispongan de medios técnicos.
Según Diez, uno de los problemas es que mucha de esas bodegas han sido abandonadas y es preciso localizar a los propietarios y exigirles que dejen entrar al interior para sacar el agua y evitar así una catástrofe, como la que en los últimos años ha llevado al hundimiento de dos bodegas.
Por eso también desde la asociación piden a los propietarios sensibilidad en este aspecto y que en caso de no querer la bodega trabajen en conjunto con el Ayuntamiento para que haga de mediador entre los actuales propietarios y posibles interesados en su compra.
Además otro de los problemas es la suciedad en la zona, por lo que instan a los ciudadanos a que cuiden el entorno, asegurando que los asociados realizarán una campaña de limpieza y confían en el civismo urbano.
«El problema es que si sigue así se viene abajo la muralla del castillo», advirtió Diez, quien recordó que las bodegas «son un patrimonio del pueblo y hay que conservarlo».
Informa Ana Hernando