Una marcha social que cruza el Cañón
miércoles, 13 de junio de 2012
DEPORTES · Los miembros de San Bur recorren el Cañón del Río Lobos en una marcha social, apta para todo tipo de público, de Ucero a Hontoria
El grupo senderistas San Bur se está preparando para la gran expedición de este verano, pero mientras, organizan actividades sociales, para que puedan participar todos los aficionados al senderismo y la naturaleza.
Una de sus últimas salidas fue al Cañón del Río Lobos, con un recorrido completo que permitió que los participantes pudieran recorrer todo el parque natural, desde Ucero hasta Hontoria del Pinar.
Aunque sólo acudieron 24 expedicionarios, al final eran muchos más lo que se querían sumar, pero había plazas limitadas, para realizar la ruta.
Fue un día extraordinario para la práctica deportiva, que permitió que los deportistas disfrutaran de la naturaleza y de una ruta cercana, pero siempre llena de encanto.
Iniciaron la marcha con aire fresco, que invitaba a caminar y a realizar el recorrido completo, al margen de la preparación anterior, con buen ambiente y un ritmo adecuado para todos los participantes.
La brisa les acompañó durante toda la mañana y lo que es bueno para la práctica deportiva no lo es para la hora del almuerzo, en la que el aire molestaba ligeramente a los senderistas.
El tiempo fue también el que marcó el espacio para comer, ya que estaba previsto que, si las condiciones climatológicas eran propicias, disfrutaran de la comida en el interior del Cañón del Río Lobos, pero tuvieron que optar por acudir a un bar de Hontoria del Pinar, donde acabaron de celebrar su fiesta, y donde fueron gratamente recibidos.
Fue una excursión de día completo, que partió a las ocho de la mañana de la estación de autobuses sanestebeña y que, tras recoger a los burgenses, emprendió rumbo a Ucero para emprender el ascenso de la vereda hasta tierras burgalesas, desde las que regresaron a media tarde.
Un total de 23 kilómetros fue lo que duró esta marcha que tuvo una duración de seis horas, con paradas para almuerzo, y que permitió disfrutar de una naturaleza primavera, en el espacio verde más visitado de la provincia de Soria.
Un lugar mágico, que ha esculpido con el paso de los años el río Lobos y que hoy es hogar de los buitres leonados que residen en sus cumbres y que planean a placer ante la mirada de los turistas. Un espacio ideal para ubicar la ermita de San Bartolomé o el puente de los Siete Ojos, los más retratados del viaje.
Una de sus últimas salidas fue al Cañón del Río Lobos, con un recorrido completo que permitió que los participantes pudieran recorrer todo el parque natural, desde Ucero hasta Hontoria del Pinar.
Aunque sólo acudieron 24 expedicionarios, al final eran muchos más lo que se querían sumar, pero había plazas limitadas, para realizar la ruta.
Fue un día extraordinario para la práctica deportiva, que permitió que los deportistas disfrutaran de la naturaleza y de una ruta cercana, pero siempre llena de encanto.
Iniciaron la marcha con aire fresco, que invitaba a caminar y a realizar el recorrido completo, al margen de la preparación anterior, con buen ambiente y un ritmo adecuado para todos los participantes.
La brisa les acompañó durante toda la mañana y lo que es bueno para la práctica deportiva no lo es para la hora del almuerzo, en la que el aire molestaba ligeramente a los senderistas.
El tiempo fue también el que marcó el espacio para comer, ya que estaba previsto que, si las condiciones climatológicas eran propicias, disfrutaran de la comida en el interior del Cañón del Río Lobos, pero tuvieron que optar por acudir a un bar de Hontoria del Pinar, donde acabaron de celebrar su fiesta, y donde fueron gratamente recibidos.
Fue una excursión de día completo, que partió a las ocho de la mañana de la estación de autobuses sanestebeña y que, tras recoger a los burgenses, emprendió rumbo a Ucero para emprender el ascenso de la vereda hasta tierras burgalesas, desde las que regresaron a media tarde.
Un total de 23 kilómetros fue lo que duró esta marcha que tuvo una duración de seis horas, con paradas para almuerzo, y que permitió disfrutar de una naturaleza primavera, en el espacio verde más visitado de la provincia de Soria.
Un lugar mágico, que ha esculpido con el paso de los años el río Lobos y que hoy es hogar de los buitres leonados que residen en sus cumbres y que planean a placer ante la mirada de los turistas. Un espacio ideal para ubicar la ermita de San Bartolomé o el puente de los Siete Ojos, los más retratados del viaje.
Informa Ana Hernando