Un río Duero fuente de vida y marco para el deporte
jueves, 18 de octubre de 2012
DEPORTES · Durante los meses estivales, el río se convierte en una zona de baño natural, apta para todos los públicos, para el ocio y deporte.
Cruzar el Duero, a su paso por el paraje de La Rambla de San Esteban de Gormaz, a nado es una de las pruebas de hacerse mayor que, durante décadas han realizado los niños de la localidad.
Con la llegada del verano, la zona de baño natural se convierte en un escenario único para disfrutar del deporte acuático, así como del piragüismo o del descanso, tomando el sol en las zonas de playa natural.
Durante todos los días de verano es habitual encontrar vecinos y veraneantes dispuestos a disfrutar de los beneficios de la natación, y es también un lugar de ocio para los más pequeños de la familia, que se entretienen entre la arena y el agua.
Pero hay un día en el que el Duero se convierte en más protagonista que nunca, cuando se celebra el Día de la Rambla, en el que participan vecinos de la localidad, que disfrutan de un día de naturaleza y reivindican la importancia de este deporte en las aguas del Duero.
Durante la mañana, además de disfrutar del entorno, se realizan pruebas diversas para todas las edades, como la travesía de la Rambla, cruzando el Duero de un lado a otro, y el descenso de la Rambla, en el que el curso del río ayuda al deportista a lograr su meta.
Para los más pequeños la zona de competición se reduce al tramo infantil, donde el Duero se estrecha y el fondo está más cerca, mientras que los mayores deben superar una distancia mayor.
Al final hay premios para los cinco mejores de cada categoría y modalidad y es un buen momento para poner en práctica la importancia y ventajas de la natación.
El Duero ha sido la escuela acuática de los sanestebeños, e incluso hoy con piscinas estivales, sigue siendo un referente.
Con la llegada del verano, la zona de baño natural se convierte en un escenario único para disfrutar del deporte acuático, así como del piragüismo o del descanso, tomando el sol en las zonas de playa natural.
Durante todos los días de verano es habitual encontrar vecinos y veraneantes dispuestos a disfrutar de los beneficios de la natación, y es también un lugar de ocio para los más pequeños de la familia, que se entretienen entre la arena y el agua.
Pero hay un día en el que el Duero se convierte en más protagonista que nunca, cuando se celebra el Día de la Rambla, en el que participan vecinos de la localidad, que disfrutan de un día de naturaleza y reivindican la importancia de este deporte en las aguas del Duero.
Durante la mañana, además de disfrutar del entorno, se realizan pruebas diversas para todas las edades, como la travesía de la Rambla, cruzando el Duero de un lado a otro, y el descenso de la Rambla, en el que el curso del río ayuda al deportista a lograr su meta.
Para los más pequeños la zona de competición se reduce al tramo infantil, donde el Duero se estrecha y el fondo está más cerca, mientras que los mayores deben superar una distancia mayor.
Al final hay premios para los cinco mejores de cada categoría y modalidad y es un buen momento para poner en práctica la importancia y ventajas de la natación.
El Duero ha sido la escuela acuática de los sanestebeños, e incluso hoy con piscinas estivales, sigue siendo un referente.
Informa Ana Hernando