Trabajo en equipo para retirar los árboles quemados
martes, 5 de junio de 2012
SUCESOS · El sábado se retiraban, cortaban y transportaban los árboles quemados en el incendio del Sotillo del viernes, evitando así que pudieran caer sobre el río, alcanzar la localidad o atravesar el puente, con el peligro que dicha acción conlleva
Durante ocho horas, a lo largo de la mañana, la Guardia Civil de la localidad, bomberos del parque de San Esteban, operarios del Ayuntamiento y Mancomunidad Mio Cid, y trabajadores de una empresa de construcción y de los servicios de limpieza trabajaron para retirar el peligro de una de las zonas con mayor encanto paisajístico de la villa ribereña.
No sólo retiraron los árboles quemados en la zona ubicada entre la pasarela y el área de los patos, sino que también, tras cortar la N-110 durante media hora, retiraron aquellos árboles que se sitúan a ambos lados del puente sobre el río Duero y cuyas ramas superiores suponían un peligro para la circulación y los peatones.
Un trabajo que congregó en el área a numerosos curiosos, ya que la retirada de los árboles se realizó en un trabajo coordinado por los diferentes equipos, pero con la espectacularidad de ver cómo una grúa elevaba a los bomberos hasta las copas de los chopos, y estos, tras talar las ramas superiores, descendían con cuerdas hasta la orilla del río.
Una vez desenganchados los ramajes, operarios talaban el árbol, que había sido anclado a la grúa por los bomberos, y la máquina se encargaba de cruzar con el árbol el río y depositarlo en la entrada de Paseo de las Acacias, para que fuera talado y evacuado de la zona en camiones. Un trabajo que permitió que, tras el incendio, no haya peligro de desprendimiento.
No sólo retiraron los árboles quemados en la zona ubicada entre la pasarela y el área de los patos, sino que también, tras cortar la N-110 durante media hora, retiraron aquellos árboles que se sitúan a ambos lados del puente sobre el río Duero y cuyas ramas superiores suponían un peligro para la circulación y los peatones.
Un trabajo que congregó en el área a numerosos curiosos, ya que la retirada de los árboles se realizó en un trabajo coordinado por los diferentes equipos, pero con la espectacularidad de ver cómo una grúa elevaba a los bomberos hasta las copas de los chopos, y estos, tras talar las ramas superiores, descendían con cuerdas hasta la orilla del río.
Una vez desenganchados los ramajes, operarios talaban el árbol, que había sido anclado a la grúa por los bomberos, y la máquina se encargaba de cruzar con el árbol el río y depositarlo en la entrada de Paseo de las Acacias, para que fuera talado y evacuado de la zona en camiones. Un trabajo que permitió que, tras el incendio, no haya peligro de desprendimiento.
Informa Ana Hernando