Tierras del Cid forma a una treintena de resineros
lunes, 28 de mayo de 2012
ASOCIACIONES · La propuesta de Tierras del Cid contó con la colaboración de vecinos y los Ayuntamientos de Espejón y Valdenebro y permitió enseñar este oficio que se está perdiendo en el mundo rural.
Cuando los oficios del campo comienzan a perderse y la crisis hace buscar a los vecinos de la provincia nuevas vías de futuro laboral, la propuesta de Tierras Sorianas del Cid, cobra aún mayor valor, para hacer valer una profesión que permitirá desarrollar una tradición soriana: el oficio de resinero.
Durante más de un mes, una treintena de alumnos han participado en los cursos de formación sobre gestión del medio natural y resinación, realizados por el grupo de acción local en Valdenebro y Espejón, gracias a la colaboración de los Ayuntamientos de la zona que han participado en el proyecto de cooperación de rendimientos resineros.
Además de clases teóricas, en una formación coordinadas desde el Cesefor, los alumnos han salido al monte para formarse en el oficio de extracción de miera en esta campaña 2012, que les ha permitido conocer aspectos generales del trabajo en el campo y de las labores que realiza en el resinero.
Así los alumnos han realizado una formación que les ofrece garantías de pervivencia en este oficio para que puedan dejar el paro (el curso estaba dirigido a desempleados) y convertirse en autónomos.
Las clases, tanto de aula como de monte, se desarrollaron paralelamente en ambas localidades, desde el pasado 2 de marzo hasta que han concluido con formación para el autoempleo esta misma semana. En Espejón se realizaban en horario de mañana y en Valdenebro en jornada de tarde.
En las sesiones formativas han participado Félix M. Pinillos Herrero, ingeniero de montes, Adoración Sanz Crespo, ingeniero forestal o Alejandro Rogero Río, coordinador de la S.A.L. Rincón de la Vega, encargados de ofrecer, tres días a la semana, sus consejos y experiencia a estos nuevos resineros.
Entre los alumnos había vecinos de los pueblos anfitriones, pero también de localidades como Espeja de San Marcelino, Santa María de las Hoyas, Quintanas de Gormaz y Gormaz, que son los núcleos que participan en esta experiencia de cooperación con los grupos de acción local, el Cesefor y el servicio de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León.
Una vez que han finalizado sus clases, los alumnos pueden obtener el certificado de profesionalidad de resinado, que se enmarca dentro de la familia agraria de actividades auxiliares en aprovechamiento forestal.
En las aulas han repasado y profundizado en temas diversos como la descripción de los montes de la zona, técnicas de orientación en el campo, a través del manejo de la cartografía, la selvicultura, prevención de incendios forestales, el oficio de resinero y las herramientas y utensilios de uso habitual, y la preparación del pino, con desroñe y clavadura, así como la función y periodicidad con la que deben realizarse las picas.
Durante las prácticas se realizaron las tres labores básicas de la resinación (desroñe, pica y remasa) y se insistió en el conocimiento y mantenimiento de las herramientas.
Ahora ya hay un alumnado preparado que puede salir al campo a trabajar, y formar parte, por ejemplo, del estudio que quieren realizar desde del proyecto de cooperación de una o dos matas por municipio, que podría suponer el estudio de rendimientos de unos 5.000 pinos resineros en un año.
Aunque en el sector primario la incertidumbre siempre es saber a cuánto pagarán lo obtenido, desde Tierras del_Cid, siguen estudiando fórmulas para dar viabilidad a este oficio y permitir buscar alternativas económicas a los vecinos de la comarca, priorizando en su empleo para el asentamiento del mundo rural.
Durante más de un mes, una treintena de alumnos han participado en los cursos de formación sobre gestión del medio natural y resinación, realizados por el grupo de acción local en Valdenebro y Espejón, gracias a la colaboración de los Ayuntamientos de la zona que han participado en el proyecto de cooperación de rendimientos resineros.
Además de clases teóricas, en una formación coordinadas desde el Cesefor, los alumnos han salido al monte para formarse en el oficio de extracción de miera en esta campaña 2012, que les ha permitido conocer aspectos generales del trabajo en el campo y de las labores que realiza en el resinero.
Así los alumnos han realizado una formación que les ofrece garantías de pervivencia en este oficio para que puedan dejar el paro (el curso estaba dirigido a desempleados) y convertirse en autónomos.
Las clases, tanto de aula como de monte, se desarrollaron paralelamente en ambas localidades, desde el pasado 2 de marzo hasta que han concluido con formación para el autoempleo esta misma semana. En Espejón se realizaban en horario de mañana y en Valdenebro en jornada de tarde.
En las sesiones formativas han participado Félix M. Pinillos Herrero, ingeniero de montes, Adoración Sanz Crespo, ingeniero forestal o Alejandro Rogero Río, coordinador de la S.A.L. Rincón de la Vega, encargados de ofrecer, tres días a la semana, sus consejos y experiencia a estos nuevos resineros.
Entre los alumnos había vecinos de los pueblos anfitriones, pero también de localidades como Espeja de San Marcelino, Santa María de las Hoyas, Quintanas de Gormaz y Gormaz, que son los núcleos que participan en esta experiencia de cooperación con los grupos de acción local, el Cesefor y el servicio de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León.
Una vez que han finalizado sus clases, los alumnos pueden obtener el certificado de profesionalidad de resinado, que se enmarca dentro de la familia agraria de actividades auxiliares en aprovechamiento forestal.
En las aulas han repasado y profundizado en temas diversos como la descripción de los montes de la zona, técnicas de orientación en el campo, a través del manejo de la cartografía, la selvicultura, prevención de incendios forestales, el oficio de resinero y las herramientas y utensilios de uso habitual, y la preparación del pino, con desroñe y clavadura, así como la función y periodicidad con la que deben realizarse las picas.
Durante las prácticas se realizaron las tres labores básicas de la resinación (desroñe, pica y remasa) y se insistió en el conocimiento y mantenimiento de las herramientas.
Ahora ya hay un alumnado preparado que puede salir al campo a trabajar, y formar parte, por ejemplo, del estudio que quieren realizar desde del proyecto de cooperación de una o dos matas por municipio, que podría suponer el estudio de rendimientos de unos 5.000 pinos resineros en un año.
Aunque en el sector primario la incertidumbre siempre es saber a cuánto pagarán lo obtenido, desde Tierras del_Cid, siguen estudiando fórmulas para dar viabilidad a este oficio y permitir buscar alternativas económicas a los vecinos de la comarca, priorizando en su empleo para el asentamiento del mundo rural.
Informa Ana Hernando