Sentar las bases de la música desde la más tierna infancia
miércoles, 17 de octubre de 2012
MúSICA · Una veintena de niños de San Esteban participaron el un curso de iniciación musical que se desarrolla al curso de Música Internacional que organiza, cada verano, la Diputación Provincial en San Esteban.
Una veintena de niños de San Esteban, con edades comprendidas entre los 3 y los 12 años, tuvieron la oportunidad de participar en el curso de iniciación a la música que se desarrolla en el marco del XIII curso internacional.
Se trata de una buena oportunidad para los niños, que acudían diariamente a clase con la profesora Isabel Perea, y que se dejaban influir por un sabor musical en el que se había convertido el colegio ribereño, durante las clases magistrales e individuales de los más mayores.
El objetivo del curso de iniciación es que los chavales puedan despertar el interés por la música y que puedan disfrutar con ella a través de juegos, canciones y diversas formas de entender este arte.
Desde la dirección del curso, que también recae en Álvaro Huertas, también buscan que los niños vivan y disfruten la música y que la sientan como un medio de expresión y comunicación, que compagine lo útil con lo divertido.
Por eso las clases, que se desarrollaban en horario de mañana, buscaban que los más pequeños se acercaran a la música de manera práctica, amena, motivadora y participativa, dividiendo a los niños por edades, pero también realizando sesiones en las que todos juntos pudieran disfrutar y ensayar las canciones del concierto final.
Los chavales trabajaron durante esos días actividades de elementos de lenguaje musical en su conjunto, juegos cooperativos para interiorizar los elementos básicos de la música como ritmo, pulsación o cualidades del sonido, entre otros.
También llevaron a cabo un trabajo práctico con melodías vocales e instrumentales y con láminas y su técnica, mientras en otra parte del curso se trabajaban los bordones, acordes, melodías y recursos para el aprendizaje simultáneo de los componentes musicales.
Entre las distintas sesiones, la profesora también pudo trabajar con ellos aspectos como la psicomotricidad, lateralidad y elementos motrices a partir del conocimiento elemental de la técnica de la percusión, que permitiera a los niños descubrir, experimentar y disfrutar con la práctica musical en su conjunto.
Por último, durante las clases pudieron también practicar el ejercicio creativo mediante la improvisación musical.
Y todo eso se puso de manifiesto en el concierto final, mientras los alumnos experimentados mostraban sus progresos, los niños demostraron su buen hacer con una canción popular argentina, una danza mixolidia, o una canción tradicional de Sudáfrica entre otros ejemplos, que cautivaron a profesores y padres y demostraron que en San Esteban hay cantera musical para los próximos años.
Y es que en esta edición del curso de música internacional, las piezas se han modernizado y gracias a las clases de Roberto Jabonero, los alumnos de violín, viola y violoncelo se han podido introducir en la música moderna, con obras de Michael Jackson, Louis Amstrong o Anger, que han permitido renovar un repertorio en el que los chavales han demostrado su nivel de enseñanzas elementales o profesionales con maestría.
Se trata de una buena oportunidad para los niños, que acudían diariamente a clase con la profesora Isabel Perea, y que se dejaban influir por un sabor musical en el que se había convertido el colegio ribereño, durante las clases magistrales e individuales de los más mayores.
El objetivo del curso de iniciación es que los chavales puedan despertar el interés por la música y que puedan disfrutar con ella a través de juegos, canciones y diversas formas de entender este arte.
Desde la dirección del curso, que también recae en Álvaro Huertas, también buscan que los niños vivan y disfruten la música y que la sientan como un medio de expresión y comunicación, que compagine lo útil con lo divertido.
Por eso las clases, que se desarrollaban en horario de mañana, buscaban que los más pequeños se acercaran a la música de manera práctica, amena, motivadora y participativa, dividiendo a los niños por edades, pero también realizando sesiones en las que todos juntos pudieran disfrutar y ensayar las canciones del concierto final.
Los chavales trabajaron durante esos días actividades de elementos de lenguaje musical en su conjunto, juegos cooperativos para interiorizar los elementos básicos de la música como ritmo, pulsación o cualidades del sonido, entre otros.
También llevaron a cabo un trabajo práctico con melodías vocales e instrumentales y con láminas y su técnica, mientras en otra parte del curso se trabajaban los bordones, acordes, melodías y recursos para el aprendizaje simultáneo de los componentes musicales.
Entre las distintas sesiones, la profesora también pudo trabajar con ellos aspectos como la psicomotricidad, lateralidad y elementos motrices a partir del conocimiento elemental de la técnica de la percusión, que permitiera a los niños descubrir, experimentar y disfrutar con la práctica musical en su conjunto.
Por último, durante las clases pudieron también practicar el ejercicio creativo mediante la improvisación musical.
Y todo eso se puso de manifiesto en el concierto final, mientras los alumnos experimentados mostraban sus progresos, los niños demostraron su buen hacer con una canción popular argentina, una danza mixolidia, o una canción tradicional de Sudáfrica entre otros ejemplos, que cautivaron a profesores y padres y demostraron que en San Esteban hay cantera musical para los próximos años.
Y es que en esta edición del curso de música internacional, las piezas se han modernizado y gracias a las clases de Roberto Jabonero, los alumnos de violín, viola y violoncelo se han podido introducir en la música moderna, con obras de Michael Jackson, Louis Amstrong o Anger, que han permitido renovar un repertorio en el que los chavales han demostrado su nivel de enseñanzas elementales o profesionales con maestría.
Informa Ana Hernando