Se clausura el taller de empleo Cerco al alfoz
miércoles, 16 de mayo de 2012
ALDEA DE SAN ESTEBAN · El alcalde de San Esteban de Gormaz, Millán Miguel, garantizó que se completarán las cuatro rutas cicloturísticas del municipio. Mediante el taller de empleo Cerco al Alfoz se han ejecutado dos rutas temáticas para BTT: Vino y Románico.
El alcalde de San Esteban de Gormaz, Millán Miguel Román, afirmó en la clausura del taller de empleo Cerco al alfoz que el Consistorio ejecutará las otras dos rutas cicloturistas que faltan para completar el proyecto Cerco al alfoz, y que se centra en la realización de rutas circulares uniendo los 19 núcleos del municipio bajo recursos turísticos como el vino, el románico, el adobe y la piedra o los altos y la vega, tal y como se contemplaba en el proyecto inicial.
Aunque el edil ribereño no adelantó de dónde obtendrá la financiación para este proyecto, si recordó que se buscará acabar un proyecto que supone “cumplir el sueño de unir a todo el municipio” y que permitirá potenciar el turismo y ser una alternativa más al ocio y deporte de los vecinos de la comarcas y también una apuesta por el turismo rural.
Miguel recordó que el proyecto presentado suponía un año de trabajo de un taller de empleo para más alumnos que los que finalmente han completado el taller Cerco al alfoz que ayer clausuró sus puertas, y quedó reducido a los seis meses finales, por lo que sólo se han podido ejecutar dos de las cuatro rutas, alabando el gran trabajo realizado por los alumnos del mismo, que han tenido que salir a la calle en los meses más fríos del año, para completar estos dos circuitos.
El proyecto global que presentó el Consistorio contemplaba la señalización y mejora de 182 kilómetros de caminos municipales que pusieran el valor los recursos del municipio.
Las dos rutas que todavía no se han completado son la que a través de un trazado de 52 kilómetros une las localidades de San Esteban, Atauta, Piquera de San Esteban, Torraño, Torremocha de Ayllón y Morcuera, bajo el título Adobe y Piedra; y la que bajo el nombre Ruta de los Altos y Vegas tiene un trazado de 44 kilómetros a través de Atauta, Morcuera, Quintanas Rubias de Arriba, Quintanas Rubias de Abajo, Ines y Olmillos, en un proyecto que permite pasar de una altura de serranía a la belleza de la vega junto al Duero.
El taller promovido por el Ayuntamiento estaba financiado por el Servicio Público de Empleo de Castilla y León (ECYL) y comenzó a funcionar el 1 de noviembre, con ocho alumnos, aunque finalmente sólo seis, cuatro mujeres y dos hombres, hayan logrado completar la formación del itinerario de restauración de áreas degradadas, tras abandonar dos alumnos el taller para incorporarse al mercado laboral.
El taller ha supuesto una inversión de 88.027,28 euros, dividido entre los 32.025,60 de los gastos de formación y mantenimiento y los 56.001,68 euros de los costes salariales de las nóminas.
Desde el Ecyl recordaron que, además de ofrecer una formación a los alumnos, se mantienen unos puestos de trabajo durante medio año.
Durante estos seis meses de trabajo, los alumnos han seguido las directrices marcadas por la directora del taller, Eloísa Simal Martínez y el profesor del mismo, Ángel Pérez López, y han adquirido competencias en aspectos como el reconocimiento de especies vegetales, la normativa aplicable en restauración de áreas degradadas, han manipulado maquinaria y herramientas, han aplicado tratamientos culturales sobre el suelo, han realizado infraestructuras de áreas degradadas y naturales y han realizado operación topográficas en las mismas.
Gracias al trabajo de alumnos, profesores, y la financiación del gobierno regional y el Consistorio, se han ejecutado dos rutas, que unen municipios al norte y sur de la localidad ribereña, con dos recursos que comparten diversos núcleos, adaptando caminos y veredas para realizar rutas cicloturistas para BTT o senderistas, en torno al vino y al románico.
La primera de estas rutas une San Esteban de Gormaz con Pedraja de San Esteban, Quintanilla de Tres Barrios, Villálvaro, Matanza de Soria, Rejas de San Esteban y Velilla de San Esteban, en un amplio circuito de 57 kilómetros que bajo el nombre Románico y Frontera, discurre uniendo los núcleos del norte del municipio.
Hacia el sur se ha creado una ruta más corta, de 33 kilómetros, que bajo el título Ruta del Vino, une localidades de tradición enológica como la propia villa ribereña, con Soto de San Esteban, Aldea de San Esteban, Peñalba de San Esteban, Piquera de San Esteban y Atauta, en localidades que están incluidas en la D.O. Ribera del Duero y donde viñas, bodegas y lagares acompañan al deportista en su ruta.
No sólo se han centrado en los caminos, y que también se han buscado utilidades a áreas que estaban abandonadas o en desuso, hasta convertirlas en espacios que han recuperado su valor y permiten ser un descanso para el deportistas o un mirador para contemplar la belleza del paisaje del municipio, como en el caso del Molino de Soto, Atauta o en Villálvaro.
Seguir la ruta es fácil, se han realizado trabajos de señalización y cartelería, para indicar al visitante los puntos a seguir, pero además se cuenta con hitos de mampostería de 60x60x120 que informan al viajero sobre las rutas para que pueda seguir su camino.
Además se han pintado señales idénticas a las de las rutas de senderismo, para que puedan continuar su viaje, con un igual si el camino es correcto y un aspa en caso de error.
Los colores indican al ciclista o senderista la ruta en la que se encuentra, morado para la Ruta del Vino y azul para la Ruta del Románico.
El secretario territorial de la Junta de Castilla y León, Rafael Medina, el alcalde de San Esteban de Gormaz, Millán Miguel Román, y la gerente provincial del Ecyl, Pilar Ruiz, así como diversos alcaldes pedáneos, acuieron a esta clausura y realizaron un recorrido por alguna de las zonas acondicionadas por los alumnos, como el área de descanso La Fresneda de Villálvaro, situada dentro de la Ruta del Románico y Frontera.
Los chavales del Colegio Público Virgen del Rivero ya estrenaron parte de esta ruta, en una actividad conjunta con los alumnos del taller de empleo, docentes y escolares.
Aprovechando la llegada de la primavera, los responsables del taller de empleo celebraron con los escolares el Día Mundial Forestal y el Día Mundial del Agua, con una plantación en el área de descanso del Molino de Soto.
Además aprovecharon la actividad ecológica con los alumnos de 5º de Primaria del colegio ribereño, para enseñarles el trabajo realizado por los alumnos del taller.
Precisamente el área del Molino de Soto ha sido restaurada con este taller de empleo para usarla como área de descanso, a través de prácticas de xerojardinería que optimiza al máximo el agua y permiten un mejor mantenimiento a lo largo del año.
Los chavales fueron los encargados de completar la plantación y la posterior decoración con grava y piedra, y con elementos propios de esta ruta como viñas y sarmientos.
Los chavales salieron de San Esteban en bicicleta y pedalearon hasta el descansadero de Soto donde pudieron observar el trabajo de estas nuevas rutas, que convierten San Esteban en un eje deportivo a través del municipio y fomentando los recursos naturales y patrimoniales de cada uno de los 19 núcleos.
No realizaron la ruta completa, porque debían ajustarse al horario de clase de tarde y sólo realizaron el tramo hasta Soto de San Esteban de forma lineal, en ida y vuelta y no en forma circular como contempla la ruta que entera supone un trazado de 31 kilómetros al sur del Duero.
Los chavales disfrutaron de caminos pensados para la práctica deportiva, al igual que hicieron miembros de San Bur a pie.
Aunque el edil ribereño no adelantó de dónde obtendrá la financiación para este proyecto, si recordó que se buscará acabar un proyecto que supone “cumplir el sueño de unir a todo el municipio” y que permitirá potenciar el turismo y ser una alternativa más al ocio y deporte de los vecinos de la comarcas y también una apuesta por el turismo rural.
Miguel recordó que el proyecto presentado suponía un año de trabajo de un taller de empleo para más alumnos que los que finalmente han completado el taller Cerco al alfoz que ayer clausuró sus puertas, y quedó reducido a los seis meses finales, por lo que sólo se han podido ejecutar dos de las cuatro rutas, alabando el gran trabajo realizado por los alumnos del mismo, que han tenido que salir a la calle en los meses más fríos del año, para completar estos dos circuitos.
El proyecto global que presentó el Consistorio contemplaba la señalización y mejora de 182 kilómetros de caminos municipales que pusieran el valor los recursos del municipio.
Las dos rutas que todavía no se han completado son la que a través de un trazado de 52 kilómetros une las localidades de San Esteban, Atauta, Piquera de San Esteban, Torraño, Torremocha de Ayllón y Morcuera, bajo el título Adobe y Piedra; y la que bajo el nombre Ruta de los Altos y Vegas tiene un trazado de 44 kilómetros a través de Atauta, Morcuera, Quintanas Rubias de Arriba, Quintanas Rubias de Abajo, Ines y Olmillos, en un proyecto que permite pasar de una altura de serranía a la belleza de la vega junto al Duero.
El taller promovido por el Ayuntamiento estaba financiado por el Servicio Público de Empleo de Castilla y León (ECYL) y comenzó a funcionar el 1 de noviembre, con ocho alumnos, aunque finalmente sólo seis, cuatro mujeres y dos hombres, hayan logrado completar la formación del itinerario de restauración de áreas degradadas, tras abandonar dos alumnos el taller para incorporarse al mercado laboral.
El taller ha supuesto una inversión de 88.027,28 euros, dividido entre los 32.025,60 de los gastos de formación y mantenimiento y los 56.001,68 euros de los costes salariales de las nóminas.
Desde el Ecyl recordaron que, además de ofrecer una formación a los alumnos, se mantienen unos puestos de trabajo durante medio año.
Durante estos seis meses de trabajo, los alumnos han seguido las directrices marcadas por la directora del taller, Eloísa Simal Martínez y el profesor del mismo, Ángel Pérez López, y han adquirido competencias en aspectos como el reconocimiento de especies vegetales, la normativa aplicable en restauración de áreas degradadas, han manipulado maquinaria y herramientas, han aplicado tratamientos culturales sobre el suelo, han realizado infraestructuras de áreas degradadas y naturales y han realizado operación topográficas en las mismas.
Gracias al trabajo de alumnos, profesores, y la financiación del gobierno regional y el Consistorio, se han ejecutado dos rutas, que unen municipios al norte y sur de la localidad ribereña, con dos recursos que comparten diversos núcleos, adaptando caminos y veredas para realizar rutas cicloturistas para BTT o senderistas, en torno al vino y al románico.
La primera de estas rutas une San Esteban de Gormaz con Pedraja de San Esteban, Quintanilla de Tres Barrios, Villálvaro, Matanza de Soria, Rejas de San Esteban y Velilla de San Esteban, en un amplio circuito de 57 kilómetros que bajo el nombre Románico y Frontera, discurre uniendo los núcleos del norte del municipio.
Hacia el sur se ha creado una ruta más corta, de 33 kilómetros, que bajo el título Ruta del Vino, une localidades de tradición enológica como la propia villa ribereña, con Soto de San Esteban, Aldea de San Esteban, Peñalba de San Esteban, Piquera de San Esteban y Atauta, en localidades que están incluidas en la D.O. Ribera del Duero y donde viñas, bodegas y lagares acompañan al deportista en su ruta.
No sólo se han centrado en los caminos, y que también se han buscado utilidades a áreas que estaban abandonadas o en desuso, hasta convertirlas en espacios que han recuperado su valor y permiten ser un descanso para el deportistas o un mirador para contemplar la belleza del paisaje del municipio, como en el caso del Molino de Soto, Atauta o en Villálvaro.
Seguir la ruta es fácil, se han realizado trabajos de señalización y cartelería, para indicar al visitante los puntos a seguir, pero además se cuenta con hitos de mampostería de 60x60x120 que informan al viajero sobre las rutas para que pueda seguir su camino.
Además se han pintado señales idénticas a las de las rutas de senderismo, para que puedan continuar su viaje, con un igual si el camino es correcto y un aspa en caso de error.
Los colores indican al ciclista o senderista la ruta en la que se encuentra, morado para la Ruta del Vino y azul para la Ruta del Románico.
El secretario territorial de la Junta de Castilla y León, Rafael Medina, el alcalde de San Esteban de Gormaz, Millán Miguel Román, y la gerente provincial del Ecyl, Pilar Ruiz, así como diversos alcaldes pedáneos, acuieron a esta clausura y realizaron un recorrido por alguna de las zonas acondicionadas por los alumnos, como el área de descanso La Fresneda de Villálvaro, situada dentro de la Ruta del Románico y Frontera.
Los chavales del Colegio Público Virgen del Rivero ya estrenaron parte de esta ruta, en una actividad conjunta con los alumnos del taller de empleo, docentes y escolares.
Aprovechando la llegada de la primavera, los responsables del taller de empleo celebraron con los escolares el Día Mundial Forestal y el Día Mundial del Agua, con una plantación en el área de descanso del Molino de Soto.
Además aprovecharon la actividad ecológica con los alumnos de 5º de Primaria del colegio ribereño, para enseñarles el trabajo realizado por los alumnos del taller.
Precisamente el área del Molino de Soto ha sido restaurada con este taller de empleo para usarla como área de descanso, a través de prácticas de xerojardinería que optimiza al máximo el agua y permiten un mejor mantenimiento a lo largo del año.
Los chavales fueron los encargados de completar la plantación y la posterior decoración con grava y piedra, y con elementos propios de esta ruta como viñas y sarmientos.
Los chavales salieron de San Esteban en bicicleta y pedalearon hasta el descansadero de Soto donde pudieron observar el trabajo de estas nuevas rutas, que convierten San Esteban en un eje deportivo a través del municipio y fomentando los recursos naturales y patrimoniales de cada uno de los 19 núcleos.
No realizaron la ruta completa, porque debían ajustarse al horario de clase de tarde y sólo realizaron el tramo hasta Soto de San Esteban de forma lineal, en ida y vuelta y no en forma circular como contempla la ruta que entera supone un trazado de 31 kilómetros al sur del Duero.
Los chavales disfrutaron de caminos pensados para la práctica deportiva, al igual que hicieron miembros de San Bur a pie.
Informa Ana Hernando