San Esteban y Caleruega unidas por un histórico viaje monacal
lunes, 15 de octubre de 2012
CULTURA · El alcalde de San Esteban de Gormaz fue el encargado de entregar al Ayuntamiento de Caleruega (Burgos) el premio Renacimiento 2012, que concede la asociación La Olmera de Valcabado de Roa y que recogió la teniente de alcalde, Lidia Arribas.
El edil ribereño entregó un galardón que reconoce a las entidades o personas que han recuperado de la memoria a personas, acontecimientos, instituciones o épocas históricas, los hayan reinterpretado o incorporado al presente, o hayan potenciado alguna tarea que busque el bien común a través del tema histórico.
De esta manera se sellaba también una relación que une a ambas localidades con su pasado histórico: las monjas de la orden de Santo Domingo de Guzmán.
Precisamente el ayuntamiento calerogano ha sido reconocido en esta novena edición de los premios Renacimiento por reconocer y engrandecer la obra de su paisano, Santo Domingo de Guzmán, así como el rico patrimonio que el municipio atesora de la época del santo, estudiándolo y difundiéndolo, tanto la relación personal del santo como su vinculación con otras poblaciones de la Ribera del Duero.
El premio, una litografía realizada por la presidenta de la asociación, Concha Díez Valcabado, fue entregado en la localidad burgalesa de Pedrosa de Duero, y permitió estrechar lazos.
La relación de San Esteban de Gormaz con Caleruega se remonta a los años 60 del siglo XIII, cuando el rey Alfonso X El sabio hizo construir una iglesia gótica y transformó la casa solariega de la familia de Santo Domingo de Guzmán, en la localidad burgalesa que le vio nacer, en un convento para monjas que fue ampliando y transformando con el paso de los años.
El monarca quería, de esa manera, honrar la figura del Santo.
Para dotar de vida a este nuevo monasterio dominico de Caleruega, se trasladaron hasta allí en 1270 las monjas provenientes del monasterio de San_Esteban de Gormaz, que también pertenecían a esta orden religiosa, y que abandonaron de esta manera el convento de la vila soriana.
La tradición marcaba que estas monjas fueran recibidas por el mismo Santo Domingo en la Orden, pero el traslado de las hermanas desde la villa soriana hasta la localidad burgalesa está llena de lagunas históricas, que intenta resolver en un libro Teófilo Portillo, en base a la documentación que existe en el Archivo de Caleruega y a otros documentos históricos que hablan de la relación de ambos monasterios y ambas poblaciones.
El monasterio dominico de Caleruega se asienta en la casa donde nació Santo Domingo de Guzmán, la casa fortaleza de los señores de Aza/Guzmán, quien fundó la orden de predicadores en el año 1215/16, suscitando una serie de comunidades contemplativas que sirvieran de apoyo a la evangelización.
Pero el monasterio de San Esteban de Gormaz, conocido como comunidad dominicas de Santa María de Castro, no fue fundado directamente por Santo Domingo de Guzmán, sino que la Comunidad dominicana de este habían sido anteriormente canónigas de San Agustín.
Fue el propio Santo Domingo quien las incorporó a su orden de predicadores entre los años 1218 y 1219.
Reciben el nombre de Dueñas Dominicas, y todavía existen parajes en la localidad que reciben el nombre de Val de las Dueñas o Corral de las Dueñas, en memoria de las monjas.
El convento dominico de San Esteban de Gormaz fue uno de los primeros de la orden creados por Santo Domingo de Guzmán para las féminas, en los que se buscaban brindar un espacio a las mujeres que se alejaban de los albigenses y para mantener firmes a las que profesaban la fe católica, después de su viaje por Europa.
De hecho, en 1221 sólo existían cuatro monasterios: Prulla, San Sixto, San Esteban de Gormaz y Madrid.
Pero la figura de Santo_Domingo de Guzmán con Soria es aún más profunda que la reconversión de las monjas agustinas en dominicas en San_Esteban de Gormaz.
Cuanto nace en 1170 Santo Domingo de Guzmán en Caleruega, esta localidad burgalesa pertenecía a la Diócesis de Osma, así como la localidad de Gumiel de Izan a donde acude a estudiar en 1177.
Posteriormente conoce a Diego de Acebes en 1191, cuando acude a estudiar a la escuela catedralicia de Palencia.
En 1195 Acebes es nombrado prior de Osma y algunos historiadores ya apuntan a que Santo_Domingo pudiera entrar a formar parte de los canónigos de la catedral oxomense desde ese mismo instante, algo que se confirma en los archivos en 1199, y que hace que en algunos documentos históricos Santo Domingo de Guzmán. Hoy el seminario burgense lleva su nombre.
El viaje de las monjas desde San Esteban de Gormaz ha Caleruega ha llevado a algunos historiadores a pensar que también pudieron portar una pila bautismal románica, en la que fue bautizado Santo Domingo de Guzmán, y que hoy tras ser nombrado santo en 1234 comenzó a venerarse como reliquia.
Se trata de una pila de piedra blanca no tallada y se halla cubierta en gran parte de plata con adornos dorados, algunos de oro, que ostentan las armas reales y escudos de la Orden.
El Ayuntamiento de Caleruega reclamó la propiedad de este bien histórico, a raíz del bautizo de la infanta Leonor, ya que es tradición en la familia de Real española que se bauticen a los herederos al trono en esta pila que se traslada a la Zarzuela desde el Monasterio de las Madres Dominicas que la orden posee en la capital de España.
Una tradición que se remonta a tiempos de Felipe III cuando la llevó de Caleruega a Valladolid.
De esta manera se sellaba también una relación que une a ambas localidades con su pasado histórico: las monjas de la orden de Santo Domingo de Guzmán.
Precisamente el ayuntamiento calerogano ha sido reconocido en esta novena edición de los premios Renacimiento por reconocer y engrandecer la obra de su paisano, Santo Domingo de Guzmán, así como el rico patrimonio que el municipio atesora de la época del santo, estudiándolo y difundiéndolo, tanto la relación personal del santo como su vinculación con otras poblaciones de la Ribera del Duero.
El premio, una litografía realizada por la presidenta de la asociación, Concha Díez Valcabado, fue entregado en la localidad burgalesa de Pedrosa de Duero, y permitió estrechar lazos.
La relación de San Esteban de Gormaz con Caleruega se remonta a los años 60 del siglo XIII, cuando el rey Alfonso X El sabio hizo construir una iglesia gótica y transformó la casa solariega de la familia de Santo Domingo de Guzmán, en la localidad burgalesa que le vio nacer, en un convento para monjas que fue ampliando y transformando con el paso de los años.
El monarca quería, de esa manera, honrar la figura del Santo.
Para dotar de vida a este nuevo monasterio dominico de Caleruega, se trasladaron hasta allí en 1270 las monjas provenientes del monasterio de San_Esteban de Gormaz, que también pertenecían a esta orden religiosa, y que abandonaron de esta manera el convento de la vila soriana.
La tradición marcaba que estas monjas fueran recibidas por el mismo Santo Domingo en la Orden, pero el traslado de las hermanas desde la villa soriana hasta la localidad burgalesa está llena de lagunas históricas, que intenta resolver en un libro Teófilo Portillo, en base a la documentación que existe en el Archivo de Caleruega y a otros documentos históricos que hablan de la relación de ambos monasterios y ambas poblaciones.
El monasterio dominico de Caleruega se asienta en la casa donde nació Santo Domingo de Guzmán, la casa fortaleza de los señores de Aza/Guzmán, quien fundó la orden de predicadores en el año 1215/16, suscitando una serie de comunidades contemplativas que sirvieran de apoyo a la evangelización.
Pero el monasterio de San Esteban de Gormaz, conocido como comunidad dominicas de Santa María de Castro, no fue fundado directamente por Santo Domingo de Guzmán, sino que la Comunidad dominicana de este habían sido anteriormente canónigas de San Agustín.
Fue el propio Santo Domingo quien las incorporó a su orden de predicadores entre los años 1218 y 1219.
Reciben el nombre de Dueñas Dominicas, y todavía existen parajes en la localidad que reciben el nombre de Val de las Dueñas o Corral de las Dueñas, en memoria de las monjas.
El convento dominico de San Esteban de Gormaz fue uno de los primeros de la orden creados por Santo Domingo de Guzmán para las féminas, en los que se buscaban brindar un espacio a las mujeres que se alejaban de los albigenses y para mantener firmes a las que profesaban la fe católica, después de su viaje por Europa.
De hecho, en 1221 sólo existían cuatro monasterios: Prulla, San Sixto, San Esteban de Gormaz y Madrid.
Pero la figura de Santo_Domingo de Guzmán con Soria es aún más profunda que la reconversión de las monjas agustinas en dominicas en San_Esteban de Gormaz.
Cuanto nace en 1170 Santo Domingo de Guzmán en Caleruega, esta localidad burgalesa pertenecía a la Diócesis de Osma, así como la localidad de Gumiel de Izan a donde acude a estudiar en 1177.
Posteriormente conoce a Diego de Acebes en 1191, cuando acude a estudiar a la escuela catedralicia de Palencia.
En 1195 Acebes es nombrado prior de Osma y algunos historiadores ya apuntan a que Santo_Domingo pudiera entrar a formar parte de los canónigos de la catedral oxomense desde ese mismo instante, algo que se confirma en los archivos en 1199, y que hace que en algunos documentos históricos Santo Domingo de Guzmán. Hoy el seminario burgense lleva su nombre.
El viaje de las monjas desde San Esteban de Gormaz ha Caleruega ha llevado a algunos historiadores a pensar que también pudieron portar una pila bautismal románica, en la que fue bautizado Santo Domingo de Guzmán, y que hoy tras ser nombrado santo en 1234 comenzó a venerarse como reliquia.
Se trata de una pila de piedra blanca no tallada y se halla cubierta en gran parte de plata con adornos dorados, algunos de oro, que ostentan las armas reales y escudos de la Orden.
El Ayuntamiento de Caleruega reclamó la propiedad de este bien histórico, a raíz del bautizo de la infanta Leonor, ya que es tradición en la familia de Real española que se bauticen a los herederos al trono en esta pila que se traslada a la Zarzuela desde el Monasterio de las Madres Dominicas que la orden posee en la capital de España.
Una tradición que se remonta a tiempos de Felipe III cuando la llevó de Caleruega a Valladolid.
Informa Ana Hernando