San Esteban despide el Carnaval tras días de diversión y fiesta
lunes, 5 de marzo de 2012
FIESTAS · Con la actividad del Domingo de Piñata en la sede de la asociación de pensionistas San Miguel, la localidad puso punto y final a un Carnaval donde los vecinos han demostrado su creatividad en los trajes exhibidos.
El Carnaval arrancó en la jornada del viernes, con el pregón ofrecido por la Sota de bastos y la presentación de la Sardina elaborada por los alumnos del colegio Virgen del Rivero y la Escuela Hogar, que portaba en su lomo a Evaristo, uno de los profesores encargados de confeccionar este símbolo del carnaval ribereño.
Un gran ejemplo de trabajo manual que este año medía siete metros de largo y cinco de alto, y que cada año se exhibe con cariño y orgullo en la Plaza Mayor hasta que sea quemada el martes de Carnaval.
En su paseo por el patio del colegio, que sirve para comprobar su estabilidad y que los niños puedan comprobar su peso, se sorteó el nombre de los que convertirán en ascuas este trabajo: Cristina Sotillos, con dos sustitutos, primero Sergio Gañán y Leyre Gómez.
Durante 19 años la presentación de la sardina ha supuesto el inicio del pregón del Carnaval que esta noche dará el pistoletazo de salida a cinco días de jolgorio y alegría, después de celebrar jueves Lardero.
Al frente del trabajo, con un equipo de niños de 5º y 6º dispuestos a seguir cada paso para transformar papel y madera en esta obra de arte, siempre han estado dos docentes: Vidal Lamata y Evaristo Lapoza, pero este año, en octubre, el profe Evaristo se jubiló y por eso, casi en secreto y como gran homenaje a su dedicación, el centro ha querido rendirle un emotivo homenaje: que el propio Evaristo vaya montado a lomos de la Sardina, como hicieran antaño el Cid, Almanzor o Fluvi.
Pero no es el único símbolo. En el año que se cumple el primer centenario de la publicación de Campos de Castilla, qué mejor que el profesor vaya leyendo esta obra cumbre machadiana a lomos de la Sardina. En su otra mano porta otro libro bicentenario: la Pepa, la Constitución de Cádiz promulgada en 1812, hace 200 años y que fue un símbolo.
Además en el año internacional del cooperativismo, la sardina luce insignias de las asociaciones sanestebeñas, realizadas por niños de 3º y 4º de primaria, demostrando la participación local en la vida cultural sanestebeña.
Y por último, en el año internacional del murciélago, los niños de 1º y 2º de primaria se han sumado a esta obra de arte realizando murciélagos recortados para sensibilizarnos con este animal.
Del boceto inicial, el trabajo se centra en la estructura de madera (lo único en lo que no participan los niños) y después arquean palos de la última poda para dar forma de pez y volumen, antes de encolar papeles de periódico para cubrir el cuerpo, lo que requiere precisión. Después papel en blanco y finalmente de colores dan vida a esta bella sardina.
La música de la Salmonete Band abrió el ritmo de fiesta, mientras que en la jornada del sábado los chavales de Asekas tomaron el relevo para animar la mañana y tarde de la localidad, con una pancetada en la placituela, que permitió unir la comida con el primer pase de la orquesta nocturna en la carpa del polideportivo.
También la localidad de Villálvaro también celebró durante estos días el Carnaval, incluyendo el Jueves lardero con merienda, chocolate y salida al campo.
El Carnaval permite que los niños disfruten de fiesta y ocio, pero también invita a que puedan aprovechar los días de descanso escolar para hacer otras actividades, como el taller de manualidades organizado por el AMPA del Colegio Virgen del Rivero, en colaboración del Ayuntamiento de San Esteban en la jornada del lunes.
Unos 40 chavales participaron en unas actividades en las que las tareas manuales fueron las protagonistas, permitiendo que los niños realizaron tareas como recortar tiras de papel para convertirlas en un gracioso sombrero con el que marcar las pautas de cómo se pueden confeccionar un disfraz de carnaval con un poco de imaginación.
Los miembros del AMPA estuvieron arropadas por alumnas el instituto que ayudaron a los más pequeños.
En las dos localidades la despedida tuvo una fecha concreta: el martes de Carnaval, con disfraces y petición por las casas, previa a la merienda organizada por la asociación de vecinos de Villálvaro.
La quema de la sardina en la Placituela finalizó con una rica chocolatada preparada por la asociación de pensionistas y las mujeres de La Alameda.
Un buen broche de oro para decir adiós a unos festejos que dejan paso a la Cuaresma y que permiten a los vecinos de esta zona de la provincia soñar durante unos días, transformarse y relajarse para hacer del Carnaval la excusa ideal para salir a la calle y disfrutar de la fiesta.
La asociación de pensionistas San Miguel de San Esteban de Gormaz es la encargada de cerrar los festejos del Carnaval de la localidad, cuando el resto de vecinos vive ya la Cuaresma.
Desde hace unos años, estos mayores recuperaron la tradición del Domingo de máscaras, o Domingo de Piñata y por eso instalan en su sede, colgadas del techo, tres piñatas cargadas de caramelos, que los socios rompen, como niños, para disfrutar de un dulce fin de fiesta.
Es la última actividad de días de jolgorio y alegría y demuestran su buen humor y su energía bailando al ritmo de la música que lleva hasta su sede la charanga Salmonete Band, y poniendo su creatividad al servicio de todos, luciendo sus propios disfraces.
En la zona central bailan los disfrazados, mientras sentados en las sillas, los hay que también observan cómo discurre la danza y cómo pasean sus disfraces sus compañeros, en otras jornadas, de partidas de cartas.
La sede, ubicada en la Placituela, se convierte en un festival de danza, música, risas e imaginación, hasta que llega el momento central en el que las piñatas arrojan al suelo los caramelos, que no tardan en recoger los propios socios y sus nietos, más pequeños, que en ocasiones también acuden a la cita.
Son los encargados de cerrar unos días de jolgorio en honor a don Carnal, y también el espacio elegido para que se descubra quién es el personaje X que durante estos días se ha ocultado bajo su disfraz y del que han ido dando pistas a lo largo de las distintas actividades programadas.
En esta edición el personaje X también quiso sumarse a la fiesta y no dudó en bailar con los miembros de la asociación de pensionistas San miguel y acudir disfrazado al sorteo en el que se daba a conocer si los vecinos de la localidad habían sido capaces de desvelar su identidad secreta.
Un gran ejemplo de trabajo manual que este año medía siete metros de largo y cinco de alto, y que cada año se exhibe con cariño y orgullo en la Plaza Mayor hasta que sea quemada el martes de Carnaval.
En su paseo por el patio del colegio, que sirve para comprobar su estabilidad y que los niños puedan comprobar su peso, se sorteó el nombre de los que convertirán en ascuas este trabajo: Cristina Sotillos, con dos sustitutos, primero Sergio Gañán y Leyre Gómez.
Durante 19 años la presentación de la sardina ha supuesto el inicio del pregón del Carnaval que esta noche dará el pistoletazo de salida a cinco días de jolgorio y alegría, después de celebrar jueves Lardero.
Al frente del trabajo, con un equipo de niños de 5º y 6º dispuestos a seguir cada paso para transformar papel y madera en esta obra de arte, siempre han estado dos docentes: Vidal Lamata y Evaristo Lapoza, pero este año, en octubre, el profe Evaristo se jubiló y por eso, casi en secreto y como gran homenaje a su dedicación, el centro ha querido rendirle un emotivo homenaje: que el propio Evaristo vaya montado a lomos de la Sardina, como hicieran antaño el Cid, Almanzor o Fluvi.
Pero no es el único símbolo. En el año que se cumple el primer centenario de la publicación de Campos de Castilla, qué mejor que el profesor vaya leyendo esta obra cumbre machadiana a lomos de la Sardina. En su otra mano porta otro libro bicentenario: la Pepa, la Constitución de Cádiz promulgada en 1812, hace 200 años y que fue un símbolo.
Además en el año internacional del cooperativismo, la sardina luce insignias de las asociaciones sanestebeñas, realizadas por niños de 3º y 4º de primaria, demostrando la participación local en la vida cultural sanestebeña.
Y por último, en el año internacional del murciélago, los niños de 1º y 2º de primaria se han sumado a esta obra de arte realizando murciélagos recortados para sensibilizarnos con este animal.
Del boceto inicial, el trabajo se centra en la estructura de madera (lo único en lo que no participan los niños) y después arquean palos de la última poda para dar forma de pez y volumen, antes de encolar papeles de periódico para cubrir el cuerpo, lo que requiere precisión. Después papel en blanco y finalmente de colores dan vida a esta bella sardina.
La música de la Salmonete Band abrió el ritmo de fiesta, mientras que en la jornada del sábado los chavales de Asekas tomaron el relevo para animar la mañana y tarde de la localidad, con una pancetada en la placituela, que permitió unir la comida con el primer pase de la orquesta nocturna en la carpa del polideportivo.
También la localidad de Villálvaro también celebró durante estos días el Carnaval, incluyendo el Jueves lardero con merienda, chocolate y salida al campo.
El Carnaval permite que los niños disfruten de fiesta y ocio, pero también invita a que puedan aprovechar los días de descanso escolar para hacer otras actividades, como el taller de manualidades organizado por el AMPA del Colegio Virgen del Rivero, en colaboración del Ayuntamiento de San Esteban en la jornada del lunes.
Unos 40 chavales participaron en unas actividades en las que las tareas manuales fueron las protagonistas, permitiendo que los niños realizaron tareas como recortar tiras de papel para convertirlas en un gracioso sombrero con el que marcar las pautas de cómo se pueden confeccionar un disfraz de carnaval con un poco de imaginación.
Los miembros del AMPA estuvieron arropadas por alumnas el instituto que ayudaron a los más pequeños.
En las dos localidades la despedida tuvo una fecha concreta: el martes de Carnaval, con disfraces y petición por las casas, previa a la merienda organizada por la asociación de vecinos de Villálvaro.
La quema de la sardina en la Placituela finalizó con una rica chocolatada preparada por la asociación de pensionistas y las mujeres de La Alameda.
Un buen broche de oro para decir adiós a unos festejos que dejan paso a la Cuaresma y que permiten a los vecinos de esta zona de la provincia soñar durante unos días, transformarse y relajarse para hacer del Carnaval la excusa ideal para salir a la calle y disfrutar de la fiesta.
La asociación de pensionistas San Miguel de San Esteban de Gormaz es la encargada de cerrar los festejos del Carnaval de la localidad, cuando el resto de vecinos vive ya la Cuaresma.
Desde hace unos años, estos mayores recuperaron la tradición del Domingo de máscaras, o Domingo de Piñata y por eso instalan en su sede, colgadas del techo, tres piñatas cargadas de caramelos, que los socios rompen, como niños, para disfrutar de un dulce fin de fiesta.
Es la última actividad de días de jolgorio y alegría y demuestran su buen humor y su energía bailando al ritmo de la música que lleva hasta su sede la charanga Salmonete Band, y poniendo su creatividad al servicio de todos, luciendo sus propios disfraces.
En la zona central bailan los disfrazados, mientras sentados en las sillas, los hay que también observan cómo discurre la danza y cómo pasean sus disfraces sus compañeros, en otras jornadas, de partidas de cartas.
La sede, ubicada en la Placituela, se convierte en un festival de danza, música, risas e imaginación, hasta que llega el momento central en el que las piñatas arrojan al suelo los caramelos, que no tardan en recoger los propios socios y sus nietos, más pequeños, que en ocasiones también acuden a la cita.
Son los encargados de cerrar unos días de jolgorio en honor a don Carnal, y también el espacio elegido para que se descubra quién es el personaje X que durante estos días se ha ocultado bajo su disfraz y del que han ido dando pistas a lo largo de las distintas actividades programadas.
En esta edición el personaje X también quiso sumarse a la fiesta y no dudó en bailar con los miembros de la asociación de pensionistas San miguel y acudir disfrazado al sorteo en el que se daba a conocer si los vecinos de la localidad habían sido capaces de desvelar su identidad secreta.
Informa Ana Hernando