Pueblos rojinegros en dos ruedas

Pueblos rojinegros en dos ruedas
lunes, 2 de julio de 2012

DEPORTES · Los moteros que participaron en la quinta kedada de San Esteban de Gormaz realizaron 130 kilómetros de ruta por los pueblos rojos y negros de la vecina provincia de Segovia.

El Motoclub Lairón y el Ayuntamiento de San Esteban de Gormaz organizaron la quinta edición de la kedada motera, el pasado fin de semana, con una ruta en la que participaron cerca de un centenar de moteros.

Con la colaboración de El Alquerque, el Convento, La Tienda de la Plaza, Panadería Mario y Eva (SELA), Neumáticos, bicicletas y accesorios Luis F. Tomás Monge y Materiales de Construcción del Amo SL, la cita comenzó con el almuerzo de los moteros en la Placituela de San Esteban, un cambio de orden de estas kedadas que favoreció la conversación entre moteros.

Poco antes de media mañana, cerca de 70 motos comenzaron a rodar camino de la provincia de Segovia, para descubrir el encanto de los pueblos rojos y negros que unen Riaza con Santibáñez de Ayllón, y donde el urbanismo popular se ha conservado con mimo y esmero.

Carreteras estrechas y con curvas que sirvieron de disfrute para los moteros y donde el paisaje se regalaba en cada kilómetro para los acompañantes, que podían disfrutar de los tonos de los edificios que se han restaurado, mantenido y creado en pueblos como Alquité, Madriguera o El Muyo.

Con la colaboración de la Guardia Civil controlando los cruces y facilitando el tráfico de los moteros, y con la ambulancia de Cruz Roja cerrando la comitiva, para poder atender a los moteros en caso de accidente o caída, la ruta discurrió con normalidad, sin tener que necesitar la intervención de los voluntarios sanitarios de la ONG, afortunadamente.

Fue una ruta de 130 kilómetros, que llevó a los moteros divididos en dos grupos, uno con motos de mayor cilindrada y un segundo grupo con las motos de menor potencia, para que pudieran ir en grupo cómodamente y disfrutar, independientemente de la moto que se tuviera, del paisaje y la ruta, en un día caluroso que invitaba a rodar.

Los primeros kilómetros discurrieron por nacional, hasta la localidad segoviana de Riaza y allí se comenzó a circular por carreteras más estrechas, entre pueblos segovianos, en una ruta turística que invitaba a detenerse en cada pueblo y admirar el cuidado con el que han mantenido la arquitectura popular la comarca.

Una buena oportunidad para conocer lugares y marcarse próximas excursiones con paradas en lugares con encanto, teñidos de rojo o de negro, en función del tipo de piedra que se obtiene en la zona.

Tras realizar esta ruta y llegar a Santibáñez de Ayllón, el camino marcaba el regreso hacia Soria, cruzando por Estebanvela y Ayllón.

En los pueblos por los que cruzaban los moteros, los vecinos les saludaban a su paso y llamaban a los niños para que se asomaran a los balcones para ver cruzar el desfile de estas dos ruedas.

De vuelta a la provincia la ruta siguió por la Sierra Pela, con una parada técnica en Liceras, para que los moteros se reagrupan, comentaran aspectos de la ruta y disfrutaran de un poco de conversación entre ellos.

Sólo restaban unos kilómetros para finalizar esta ruta motera, el regreso, por Montejo de Tiermes, a San Esteban de Gormaz, unos kilómetros finales, en el que los moteros viajaron unidos, para cruzar el puente sobre el río Duero en la villa ribereña y llegar hasta la Placituela de la localidad, aparcando las motos, haciendo una foto de grupo y preparándose para una ruta barítima que les condujo hasta la comida que puso broche final a esta quinta kedada motera.
Informa Ana Hernando