La vendimia se iniciará a finales de semana
lunes, 1 de octubre de 2012
ECONOMíA · El CRDO Ribera del Duero espera una vendimia de alta calidad, similar a la cosecha de 2005, a pesar de que se estima una reducción en la producción de entre el 25 y el 30% por la sequía que ha afectado a los viñedos durante esta campaña.
Todavía no hay fecha concreta de inicio de la vendimia, aunque todo apunta a que se comience a vendimiar en la Ribera soriana a finales de la próxima semana, algo que permitirá ganar peso al fruto gracias a las lluvias que previstas para este final del mes de septiembre.
Por eso esta semana final de crecimiento de la uva en la cepa es fundamental que se sucedan días calurosos con noches frescas y se registren precipitaciones para que la calidad sea óptima.
Si la llegada del otoño trae este cambio meteorológico anunciado en las predicciones, los frutos tendrán un tono más intenso de color y aumentaran los polifenoles, cualidades esenciales para elaborar vinos crianza y reserva.
Durante estas semanas los viticultores están ultimando los trabajos de preparación de los aperos de vendimia, para que cuando se produzca la orden y puedan comenzar a llevar sus uvas a las bodegas de la Ribera, tengan todo preparado para el trabajo.
Además de recoger la uva para las bodegas con las que tienen acuerdos previos, algunos viticultores reservan una parte de su cosecha para elaborar ellos mismos vino que conservan al abrigo de las bodegas en las localidades ribereñas.
Pero la mayoría de los productores apuestan por la venta de sus uvas a las bodegas sorianas, para obtener mayores beneficios y asegurarse un seguimiento durante el crecimiento de los racimos, que garantice la calidad del fruto.
En el caso de Bodegas Castillejo, calculan que como muy tarde comenzarán a vendimiar el 10 de octubre si se mantienen las lluvias o lo adelantarán al cinco si no llueve. “Es importante psicológicamente no superar la barrera del Pilar”, aseguró el enólogo Jerónimo Contreras, quien explicó que la lluvia “no viene mal porque cambia la temperatura y permite engrosar la uva”.
Contreras afirmó que este año, a pesar de la sequía, las uvas ya ofrecen una acidez de 13 grados y que la calidad de la uva “es buena y está sana”, aunque reconoció que se estima un descenso en la producción del 25%.
En la bodega de Castillejo de Robledo se controlan unas 140 hectáreas de uva tempranillo, mayoritariamente propiedad de socios de la bodega soriana, así como de otros proveedores habituales, ya que la bodega no cuenta con viñedos propios.
En el caso de la localidad de Atauta, Ismael Sanz explicó que se enfrentan a una vendimia de un año bastante seco, “ha llovido un 50% menos que el año pasado”, explicó, marcando esta sequía como causa del retraso en la vendimia.
En su caso estiman una producción similar a la del año pasado, aunque explican que en términos generales también habrá un descenso del 25% con las cifras de pasadas campañas.
“Nosotros tuvimos el año pasado una helada al final de la temporada, lo que nos hizo reducir la producción en un 30%, de ahí que este año estemos en cifras similares”, precisó.
Coincidió con Contreras en señalar la alta calidad de la uva y el buen grado alcohólico alcanzado con la uva tinta del país y tempranillo.
De las 70 hectáreas reservadas para Atalayas de Golbán calculan una producción de 13.000 kilos de uva, mientras que en las 50 hectáreas de Dominio de Atauta confían recoger unos 100.000 kilos de fruto.
La enóloga de Bodegas Gormaz, María José García, también calculó un descenso de recolección de entre un 10 y un 20% con respecto al año pasado, a la vez que explicó que en esta campaña “hay una calidad muy heterogénea por la sequía”, y anunció que comenzarán la vendimia con retraso por las lluvias en las 500 hectáreas que controlan de los antiguos socios de la cooperativa desde Langa de Duero hasta Alcubilla y el propio San Esteban de Gormaz.
García aseguró que en 2012 “estamos ante una madurez eólica”, afirmando que se trata de una uva de calidad, aunque con menos peso y acidez.
Por eso esta semana final de crecimiento de la uva en la cepa es fundamental que se sucedan días calurosos con noches frescas y se registren precipitaciones para que la calidad sea óptima.
Si la llegada del otoño trae este cambio meteorológico anunciado en las predicciones, los frutos tendrán un tono más intenso de color y aumentaran los polifenoles, cualidades esenciales para elaborar vinos crianza y reserva.
Durante estas semanas los viticultores están ultimando los trabajos de preparación de los aperos de vendimia, para que cuando se produzca la orden y puedan comenzar a llevar sus uvas a las bodegas de la Ribera, tengan todo preparado para el trabajo.
Además de recoger la uva para las bodegas con las que tienen acuerdos previos, algunos viticultores reservan una parte de su cosecha para elaborar ellos mismos vino que conservan al abrigo de las bodegas en las localidades ribereñas.
Pero la mayoría de los productores apuestan por la venta de sus uvas a las bodegas sorianas, para obtener mayores beneficios y asegurarse un seguimiento durante el crecimiento de los racimos, que garantice la calidad del fruto.
En el caso de Bodegas Castillejo, calculan que como muy tarde comenzarán a vendimiar el 10 de octubre si se mantienen las lluvias o lo adelantarán al cinco si no llueve. “Es importante psicológicamente no superar la barrera del Pilar”, aseguró el enólogo Jerónimo Contreras, quien explicó que la lluvia “no viene mal porque cambia la temperatura y permite engrosar la uva”.
Contreras afirmó que este año, a pesar de la sequía, las uvas ya ofrecen una acidez de 13 grados y que la calidad de la uva “es buena y está sana”, aunque reconoció que se estima un descenso en la producción del 25%.
En la bodega de Castillejo de Robledo se controlan unas 140 hectáreas de uva tempranillo, mayoritariamente propiedad de socios de la bodega soriana, así como de otros proveedores habituales, ya que la bodega no cuenta con viñedos propios.
En el caso de la localidad de Atauta, Ismael Sanz explicó que se enfrentan a una vendimia de un año bastante seco, “ha llovido un 50% menos que el año pasado”, explicó, marcando esta sequía como causa del retraso en la vendimia.
En su caso estiman una producción similar a la del año pasado, aunque explican que en términos generales también habrá un descenso del 25% con las cifras de pasadas campañas.
“Nosotros tuvimos el año pasado una helada al final de la temporada, lo que nos hizo reducir la producción en un 30%, de ahí que este año estemos en cifras similares”, precisó.
Coincidió con Contreras en señalar la alta calidad de la uva y el buen grado alcohólico alcanzado con la uva tinta del país y tempranillo.
De las 70 hectáreas reservadas para Atalayas de Golbán calculan una producción de 13.000 kilos de uva, mientras que en las 50 hectáreas de Dominio de Atauta confían recoger unos 100.000 kilos de fruto.
La enóloga de Bodegas Gormaz, María José García, también calculó un descenso de recolección de entre un 10 y un 20% con respecto al año pasado, a la vez que explicó que en esta campaña “hay una calidad muy heterogénea por la sequía”, y anunció que comenzarán la vendimia con retraso por las lluvias en las 500 hectáreas que controlan de los antiguos socios de la cooperativa desde Langa de Duero hasta Alcubilla y el propio San Esteban de Gormaz.
García aseguró que en 2012 “estamos ante una madurez eólica”, afirmando que se trata de una uva de calidad, aunque con menos peso y acidez.
Informa Ana Hernando