La mirada de 30 artistas a través de sus obras

La mirada de 30 artistas a través de sus obras
miércoles, 24 de octubre de 2012

CULTURA · Cada mes de septiembre, San Esteban acoge una exposición de pintores locales. Este año, además de la pintura, también ha estado presente la escultura, de la mano de una artista de la localidad, así como retratos en vivo.

Cada año en el mes de septiembre, San Esteban de Gormaz acoge una exposición de artistas locales, que permite convertir la sala en un punto de encuentro de pintores del municipio y ofrece a los vecinos el arte más cercano, el creado por los suyos. En esta edición han participado una treintena de artistas locales y una de las novedades ha sido la exhibición, también, de obras de escultura creadas por una sanestebeña.

Durante los días de la muestra son los propios artistas los encargados de abrir la exposición, lo que motiva también una mayor relación entre ellos y el intercambio de consejos y experiencias.

Cada artista acude a la cita con dos obras que comparte con sus vecinos y que reflejan los diferentes estilos de los pintores, desde acuarela hasta grabados, retratos, paisajes o grabados.

El paisaje soriano y los monumentos sanestebeños son algunos de los temas más recurrentes a la hora de retratar en sus lienzos.

Durante la apertura de la muestra, además, se ha podido disfrutar de la charla con los pintores, que explicaban a los visitantes cómo y cuándo se iniciaron en este arte y cómo esta afición llena ahora sus horas libres.

La mayoría de los pintores repiten año tras año en esta exposición, que abre sus puertas al abrigo de las fiestas patronales, y que permite que muchos de los pintores cuenten con una sala gratuita de exhibición.

En el catálogo de la muestra se puede conocer brevemente la biografía del pintor y el curriculum de estos artistas que quieren compartir con sus vecinos las inquietudes y sensibilidades que salen de sus pinceles y acuarelas.

Durante las horas de apertura, algunos artistas incluso aprovecharon para demostrar su arte en vivo, realizando retratos a carboncillo en la misma sala de exposiciones. Una forma de marcar para el recuerdo la visita a la exposición y demostrar que el arte es un elemento vivo que crece en sus manos.
Informa Ana Hernando