La Guardia Civil de San Esteban rescata a un hombre en la montaña
viernes, 10 de agosto de 2012
SUCESOS · Una patrulla de la Guardia Civil de San Esteban de Gormaz consiguió rescatar el pasado viernes 3 de agosto a una persona que había quedado atrapada en una oquedad de una montaña en el paraje Carrascoso de El Burgo de Osma.
Se trata del vecino de esta localidad V.B.D.H., de 68 años. Sobre las 18:30 del viernes, este hombre llamó directamente a la Guardia Civil para comunicar que no podía salir de este hueco de la ladera de la montaña y que se encontraba atrapado con su perro.
La patrulla del SEPRONA montó un servicio urgente para evitar la caída de la noche e intentar rescatar cuanto antes a la persona que demandaba auxilio.
Desde su ubicación iba indicando lo que veía a su alrededor, por lo que la patrulla pudo localizar la zona donde se encontraba, tras andar kilómetro y medio por una senda. Acabaron divisándolos.
Tras subir la montaña, que tenía un difícil acceso, se consiguió llegar hasta donde se encontraban la persona atrapada y su perro, una zona escarpada de gran pendiente con muchas piedras sueltas y escasa vegetación.
El vecino de El Burgo de Osma se encontraba metido en una oquedad en la pared, de unos 4 metros cuadrados, a la cual se accede por un desfiladero de unos 2 metros de largo por unos 40 centímetros de ancho.
Este desfiladero tiene a un lado una pared natural de roca y al otro lado un desnivel de unos 4 metros de altura.
Un componente de la patrulla de la Guardia Civil consiguió pasar por el desfiladero y llegar hasta donde se encontraban el perro, que estaba visiblemente nervioso, y su amo, que estaba muy fatigado.
El otro componente del Seprona lanzó una cuerda que se fijó a un saliente de la roca. Con un arnés, se sujetó a la persona, la cual pudo así bajar. Después, se bajó al perro.
Se da la circunstancia de que el animal, asustado, salió corriendo tras salvar el desfiladero y tiró al suelo a su dueño.
La rápida intervención de uno de los agentes del Seprona y del hijo del rescatado, que había llegado al lugar de los hechos, evitó que cayese en el desnivel gracias a que lo agarraron de la cuerda a la que estaba todavía fijado.
Al caer al suelo se produjo un raspón en el antebrazo derecho y se dio un fuerte golpe en la espalda.
Por este motivo fue trasladado al centro de salud de El Burgo de Osma donde comprobaron que las heridas eran de carácter leve. Sobre las 21:00 horas, el perro fue encontrado.
V.B.D.H. explicó en su declaración que habitualmente pasea con su perro por una senda que discurre por debajo de la montaña. Pero, en esta ocasión, tras perder de vista al animal se puso a llamarlo y buscarlo. Se había subido a una oquedad en la ladera de la montaña y no podía bajar, por lo cual subió a rescatarlo y, una vez con el animal, se cayó entre las piedras y quedó atrapado con el perro.
A la vista de que no podía salir por sí mismo y que se encontraba fatigado y cansado, llamó con su teléfono móvil solicitando ayuda.
La patrulla del SEPRONA montó un servicio urgente para evitar la caída de la noche e intentar rescatar cuanto antes a la persona que demandaba auxilio.
Desde su ubicación iba indicando lo que veía a su alrededor, por lo que la patrulla pudo localizar la zona donde se encontraba, tras andar kilómetro y medio por una senda. Acabaron divisándolos.
Tras subir la montaña, que tenía un difícil acceso, se consiguió llegar hasta donde se encontraban la persona atrapada y su perro, una zona escarpada de gran pendiente con muchas piedras sueltas y escasa vegetación.
El vecino de El Burgo de Osma se encontraba metido en una oquedad en la pared, de unos 4 metros cuadrados, a la cual se accede por un desfiladero de unos 2 metros de largo por unos 40 centímetros de ancho.
Este desfiladero tiene a un lado una pared natural de roca y al otro lado un desnivel de unos 4 metros de altura.
Un componente de la patrulla de la Guardia Civil consiguió pasar por el desfiladero y llegar hasta donde se encontraban el perro, que estaba visiblemente nervioso, y su amo, que estaba muy fatigado.
El otro componente del Seprona lanzó una cuerda que se fijó a un saliente de la roca. Con un arnés, se sujetó a la persona, la cual pudo así bajar. Después, se bajó al perro.
Se da la circunstancia de que el animal, asustado, salió corriendo tras salvar el desfiladero y tiró al suelo a su dueño.
La rápida intervención de uno de los agentes del Seprona y del hijo del rescatado, que había llegado al lugar de los hechos, evitó que cayese en el desnivel gracias a que lo agarraron de la cuerda a la que estaba todavía fijado.
Al caer al suelo se produjo un raspón en el antebrazo derecho y se dio un fuerte golpe en la espalda.
Por este motivo fue trasladado al centro de salud de El Burgo de Osma donde comprobaron que las heridas eran de carácter leve. Sobre las 21:00 horas, el perro fue encontrado.
V.B.D.H. explicó en su declaración que habitualmente pasea con su perro por una senda que discurre por debajo de la montaña. Pero, en esta ocasión, tras perder de vista al animal se puso a llamarlo y buscarlo. Se había subido a una oquedad en la ladera de la montaña y no podía bajar, por lo cual subió a rescatarlo y, una vez con el animal, se cayó entre las piedras y quedó atrapado con el perro.
A la vista de que no podía salir por sí mismo y que se encontraba fatigado y cansado, llamó con su teléfono móvil solicitando ayuda.
Informa Ana Hernando