El Huracán hace realidad el sueño del tren en San Esteban

El Huracán hace realidad el sueño del tren en San Esteban
martes, 15 de mayo de 2012

ASOCIACIONES · La edición de este Marzo Cultural del Huracán ha permitido revivir un sueño: poner en marcha el tren de la Ribera, recordando aquella línea férrea Valladolid-Ariza que surcaba el sur de la provincia y que permitió unir dos Comunidades.

Hoy la idea no es volver a hacer rodar ese tren, surcando las vías que cruzan pueblos como Langa de Duero, San Esteban de Gormaz o Almazán, sino poner en valor los recursos ferroviarios y que no se pierda este patrimonio.

Y El Huracán lo ha logrado durante cinco fines de semana del mes de marzo, en uno de sus marzos culturales más exitosos de los últimos años.

Bajo el título Nuestra Vía, la programación ha sido un éxito y su organizador, Alberto Carrasco, se mostró «satisfecho y contento» al concluir todas las actividades, pero a la vez avisó de la importancia del trabajo en equipo y de que no se pierda lo logrado, recordando que es un patrimonio de todos.

Por desde el Huracán y con la financiación de la asociación Tierras Sorianas del Cid a través del proyecto Vía Duero, han podido realizar un marzo único y sentimental, pero con una clara apuesta de futuro.

Carrasco también agradeció la colaboración del Ayuntamiento, que en todo momento fue sensible a las peticiones de esta peña y asociación cultural que tiene en la estación de tren su sede, abierta a todos, pero que cada mes les supone un alto coste.

El marzo cultural arrancó con una jornada de limpieza viaria, permitiendo adecuar el terreno para que posteriormente pasara el bici rail, el gran atractivo para los sanestebeños de esta edición, y que consiguió adecentar el tramo férreo desde la antigua estación hasta cruzar el túnel.

No fue la única actividad, Pedro Pintado, de la asociación valisoletana de amigos del ferrocarril, les ofreció un resumen del libro sobre esta línea férrea en el día en el que se inauguró una gran exposición sobre el tren y los recuerdos de cuando surcaba estas tierras.

En la apertura de la muestra estuvo presente Javier Carcedo, de las asociaciones vallisoletana y arandina de amigos del tren, que también colaboró con el paseo en bici rail, dejando dos de estos “inventos” a disposición de los sanestebeños durante este marzo cultural.

Una actividad que congregó a muchos aficionados, pero que como explicó el propio Carrasco, era preciso entenderla con las conferencias que de forma paralela se desarrollaron en el salón del cine, como la protagonizada por responsables de otras experiencias de aprovechamientos y promoción del patrimonio ferroviario en desuso.

Una historia actual que debe marcarse un futuro siguiendo líneas de actuación claras y que se debatieron en la mesa redonda entre Javier Martín Olmos, de Tierras del Cid, Eduardo Esteban, del apeadero de Velilla y Alberto Carrasco, sobre la estación ferroviaria ribereña.

Fue el preludio a otra actividad multitudinaria: la marcha nocturna que permitió a los participantes caminar por la vía de la Valladolid-Ariza, desde la estación sanestebeña a la localidad de Velilla, donde fueron recibidos con una chocolatada, para reponer fuerzas tras la caminata, entre raíles y puentes que cruzan el arroyo Torderón, iluminados, únicamente, por focos frontales.

La experiencia terminó el pasado sábado, con la olla ferroviaria en la que se reunieron unas 40 personas a comer en la estación de ferrocarril y el viaje que superó las 60 personas, para desplazarse hasta Aranda de Duero a visitar el Museo del Tren, de la mano de Fernando Sanz y Francisco Andrés Vicente.

Una experiencia única que el Huracán ha rescatado y ha puesto en valor como patrimonio local que se debe recuperar para almacenar en la memoria pero para servir de fuente de riqueza para el futuro.
Informa Ana Hernando