El embajador de Tailandia visitará Olmillos el domingo
viernes, 31 de agosto de 2012
OLMILLOS · El día 2 el embajador de la Real Embajada de Tailandia en España visitará Olmillos para conocer cómo viven y trabajan el centenar de tailandeses que trabajan en la plantación de lechugas que existe aquí, desde hace años.
Para preparar la visita, el pasado fin de semana, la Ministra Consejera y técnicos de la sección consular de la embajada tailandesa visitaron la localidad de Olmillos y participaron junto a la comunidad tai y a los vecinos en las costumbres locales, como la visita a las bodegas o celebrar la misa dominical, así como intercambiar experiencias tailandesas, como el juego del resize, un deporte que los trabajadores tailandeses practicaron junto a sus vecinos españoles.
Según explicó una trabajadora de la embajada, Wanwisa, durante la visita previa pudieron comprobar como la localidad es “un sitio tranquilo y bueno para visitar”, a la que manifestaron la satisfacción con los vecinos de Olmillos porque “tratan bien a los trabajadores tailandeses”, dato que se comprueba diariamente por las relaciones entre ambos pueblos vecinos.
Los trabajadores tailandeses “están adaptados y les gusta vivir aquí”, explicó Wanwisa, quien recordó que estos mismos ciudadanos tailandeses también trabajan en Murcia, Córdoba y Navarra, pero que en la pedanía sanestebeña es donde más a gusto se encuentran.
“Aquí no les falta de nada”, explicó la trabajadora de la embajada, a la vez que recordaba que sus compatriotas “están muy alegres en Olmillos” y explicaba que, a pesar del cambio cultural que supone vivir aquí, se han adaptado perfectamente y participan en las actividades locales como visitar las bodegas de Ribera o subir al campanario para tocar las campanas.
En España no hay demasiados ciudadanos tailandeses, como explicó Wanwisa, recordando que rondan los 1.000 vecinos de su país que residen en España y de ellos, una 10%, en torno a un centenar, están residiendo en Olmillos, por lo que son una de las comunidades más grandes establecidas en un núcleo, aunque roten por los distintos cultivos de la empresa Florette, para quien prestan sus servicios laborales.
Tras este viaje de un día de los responsables de la Real Embajada de Tailandia, los responsables del gobierno tailandés en España observaron el ritmo de trabajo y prepararon el recorrido y la visita que realizará el propio embajador hasta la colonia donde residen los tailandeses y compartirá horas con ellos y con los vecinos de Olmillos, que con tanto cariño les han acogido.
Desde hace 15 años, más de un centenar de tailandeses trabajan en los campos de lechugas de la localidad, una plantación de la que es propietaria la empresa Florette, que cuenta con estos trabajadores en nómina a tiempo completo, durante todo el año, trasladándoles de Olmillos a otros cultivos en Navarra o Murcia, en función de la época del año.
Para una localidad que en invierno apenas cuenta con 40 vecinos, la llegada de los tailandeses es un motivo de alegría, y recibieron a estos trabajadores como “unos más del pueblo”, según narraban los propios vecinos, asegurando que se han integrado perfectamente y no han ocasionado ningún tipo de problemas.
La comunidad tailandeses residen en un campamento de barracones a las afueras de la localidad, haciendo vida conjunta, pero también integrándose en las actividades locales, intercambiando vino y amistad con sonrisas, karaokes y cenas en el campamento o las bodegas.
Las cabañas en las que residen cuentan con agua corriente, electricidad, calefacción y aire acondicionado, y en cada una duermen cuatro trabajadores, aunque también cuentan con espacios comunes como zonas de duchas y lavabos, cocina o sala de estar, donde ven la televisión, así como un patio central en el que comparten horas de charla y reposo.
Los vecinos de Olmillos esperan la llegada de los tailandeses como se recibe a los hijos del pueblo, resaltando la amabilidad y educación de sus nuevos vecinos, que se han aceptado mutuamente sin ningún tipo de problema, compartiendo sus horas de ocio con los vecinos y no creando dos grupos separados que no intercambian costumbres y experiencias.
Aunque todavía no se ha confirmado el programa de la visita oficial del domingo 2 de septiembre, seguro que muestran al embajador los encantos de la localidad de Olmillos y la buena acogida que los propios vecinos han dado a los que ya consideran unos vecinos más, los tailandeses.
Según explicó una trabajadora de la embajada, Wanwisa, durante la visita previa pudieron comprobar como la localidad es “un sitio tranquilo y bueno para visitar”, a la que manifestaron la satisfacción con los vecinos de Olmillos porque “tratan bien a los trabajadores tailandeses”, dato que se comprueba diariamente por las relaciones entre ambos pueblos vecinos.
Los trabajadores tailandeses “están adaptados y les gusta vivir aquí”, explicó Wanwisa, quien recordó que estos mismos ciudadanos tailandeses también trabajan en Murcia, Córdoba y Navarra, pero que en la pedanía sanestebeña es donde más a gusto se encuentran.
“Aquí no les falta de nada”, explicó la trabajadora de la embajada, a la vez que recordaba que sus compatriotas “están muy alegres en Olmillos” y explicaba que, a pesar del cambio cultural que supone vivir aquí, se han adaptado perfectamente y participan en las actividades locales como visitar las bodegas de Ribera o subir al campanario para tocar las campanas.
En España no hay demasiados ciudadanos tailandeses, como explicó Wanwisa, recordando que rondan los 1.000 vecinos de su país que residen en España y de ellos, una 10%, en torno a un centenar, están residiendo en Olmillos, por lo que son una de las comunidades más grandes establecidas en un núcleo, aunque roten por los distintos cultivos de la empresa Florette, para quien prestan sus servicios laborales.
Tras este viaje de un día de los responsables de la Real Embajada de Tailandia, los responsables del gobierno tailandés en España observaron el ritmo de trabajo y prepararon el recorrido y la visita que realizará el propio embajador hasta la colonia donde residen los tailandeses y compartirá horas con ellos y con los vecinos de Olmillos, que con tanto cariño les han acogido.
Desde hace 15 años, más de un centenar de tailandeses trabajan en los campos de lechugas de la localidad, una plantación de la que es propietaria la empresa Florette, que cuenta con estos trabajadores en nómina a tiempo completo, durante todo el año, trasladándoles de Olmillos a otros cultivos en Navarra o Murcia, en función de la época del año.
Para una localidad que en invierno apenas cuenta con 40 vecinos, la llegada de los tailandeses es un motivo de alegría, y recibieron a estos trabajadores como “unos más del pueblo”, según narraban los propios vecinos, asegurando que se han integrado perfectamente y no han ocasionado ningún tipo de problemas.
La comunidad tailandeses residen en un campamento de barracones a las afueras de la localidad, haciendo vida conjunta, pero también integrándose en las actividades locales, intercambiando vino y amistad con sonrisas, karaokes y cenas en el campamento o las bodegas.
Las cabañas en las que residen cuentan con agua corriente, electricidad, calefacción y aire acondicionado, y en cada una duermen cuatro trabajadores, aunque también cuentan con espacios comunes como zonas de duchas y lavabos, cocina o sala de estar, donde ven la televisión, así como un patio central en el que comparten horas de charla y reposo.
Los vecinos de Olmillos esperan la llegada de los tailandeses como se recibe a los hijos del pueblo, resaltando la amabilidad y educación de sus nuevos vecinos, que se han aceptado mutuamente sin ningún tipo de problema, compartiendo sus horas de ocio con los vecinos y no creando dos grupos separados que no intercambian costumbres y experiencias.
Aunque todavía no se ha confirmado el programa de la visita oficial del domingo 2 de septiembre, seguro que muestran al embajador los encantos de la localidad de Olmillos y la buena acogida que los propios vecinos han dado a los que ya consideran unos vecinos más, los tailandeses.
Informa Ana Hernando