El belén viviente del Sotillo cautiva al público y recrea Judea
jueves, 12 de enero de 2012
FIESTAS · Un año más el belén viviente que el Ayuntamiento de San Esteban de Gormaz organiza en el Sotillo de la localidad ribereña cada 25 de diciembre, se convirtió en la felicitación más multitudinaria que realizan actores locales a todos los veci
Este año el belén viviente contó con una novedad, al inicio de esta representación, las alumnas del grupo de creación e interpretación escénica que desarrolla durante el curso escolar el Consistorio, con la financiación de la Junta de Castilla y León, realizaron una pequeña muestra de teatro de luz negra en el que ofrecieron una apuesta diferente y novedosa de su trabajo durante el primer trimestre.
Las alumnas acuden a clase dos días por semana y cuentan con el trabajo de una profesora de teatro para que les descubra todas las facetas de la interpretación y de la escenografía.
Tras esta actuación, cerca de un centenar de actores dieron vida a la jornada anterior a la llegada de la Virgen y San Jose hasta Belén para formular su empadronamiento.
La vida en aquella aldea transcurría de forma tranquila y serena, como narraba la voz en off del belén viviente, María de Gregorio, quien iba describiendo las casas de panaderos, carpinteros, leñadores, molineros, posaderos y de personajes como pastores, lavanderas, cantareras, castañeros o mendigos que desfilaban por este paraje natural de la localidad.
La escena central del acto, es cuando se produce el nacimiento de Jesús y el trabajo de luces y sonido se magnifica, demostrando el buen hacer de un equipo formado por Carlos Camarero, Jose Manuel Fresno y Sergio Andrés, quienes a través de música e iluminación recrean la tensión del nacimiento y la serenidad de la llegada del niño Dios.
Entonces los actores, grandes y pequeños comienzan a llenar el escenario. Corren a anunciar la buena nueva y comienzan a adorar a Jesús recién nacido, mientras un barquero llega por el río para sumarse al acontecimiento, ante la atónita mirada de los soldados de Herodes, que vigilan la zona y desde el castillo.
Esta representación de anoche es la número 16 desde que el Ayuntamiento de la localidad decidiera realizar este belén viviente, que ha ido creciendo con los años, aumentando las casas que recrean el pueblo, dotando de nuevos trajes a los actores y sirviendo un espectáculo a los cientos de vecinos que anoche llenaron la barbacana del canal del Duero y el propio puente para ver esta representación, y transmitir aplausos y calor a unos actores que han ido creciendo en esta actuación y que han pasado de niños de una familia de actores, a ser soldados o representar a padres de familia.
Las alumnas acuden a clase dos días por semana y cuentan con el trabajo de una profesora de teatro para que les descubra todas las facetas de la interpretación y de la escenografía.
Tras esta actuación, cerca de un centenar de actores dieron vida a la jornada anterior a la llegada de la Virgen y San Jose hasta Belén para formular su empadronamiento.
La vida en aquella aldea transcurría de forma tranquila y serena, como narraba la voz en off del belén viviente, María de Gregorio, quien iba describiendo las casas de panaderos, carpinteros, leñadores, molineros, posaderos y de personajes como pastores, lavanderas, cantareras, castañeros o mendigos que desfilaban por este paraje natural de la localidad.
La escena central del acto, es cuando se produce el nacimiento de Jesús y el trabajo de luces y sonido se magnifica, demostrando el buen hacer de un equipo formado por Carlos Camarero, Jose Manuel Fresno y Sergio Andrés, quienes a través de música e iluminación recrean la tensión del nacimiento y la serenidad de la llegada del niño Dios.
Entonces los actores, grandes y pequeños comienzan a llenar el escenario. Corren a anunciar la buena nueva y comienzan a adorar a Jesús recién nacido, mientras un barquero llega por el río para sumarse al acontecimiento, ante la atónita mirada de los soldados de Herodes, que vigilan la zona y desde el castillo.
Esta representación de anoche es la número 16 desde que el Ayuntamiento de la localidad decidiera realizar este belén viviente, que ha ido creciendo con los años, aumentando las casas que recrean el pueblo, dotando de nuevos trajes a los actores y sirviendo un espectáculo a los cientos de vecinos que anoche llenaron la barbacana del canal del Duero y el propio puente para ver esta representación, y transmitir aplausos y calor a unos actores que han ido creciendo en esta actuación y que han pasado de niños de una familia de actores, a ser soldados o representar a padres de familia.
Informa Ana Hernando