Desde la Ribera en ruta hasta la Sierra de Cabrejas
miércoles, 4 de abril de 2012
DEPORTES · Un total de 35 montañeros participaron de esta ruta de imágenes espectaculares, en una zona de climatología invernal y con la nieve como protagonista.
El invierno es un buen momento para la práctica deportiva en la montaña, aunque la climatología sea más dura pero regale a los deportistas imágenes y paisajes como los que pudieron disfrutar los 35 miembros de San Bur que participaron en la ruta por la Sierra de Cabrejas, entre nieve y frío.
Con un día anticiclónico y temperaturas que marcaban once grados bajo cero, los expedicionarios de San Bur iniciaron esta ruta de carácter social, que acabó marcando la exigencia del deporte invernal porque en todo momento iban pisando nieve helada, evocando paisajes más propias de escenas de película.
La ruta tenían un marcado homenaje a uno de los socios, vecino de la zona, José María Villarés Garaikoetxea, quien se sentía como en casa en una ruta iniciada en Cabrejas del Pinar y con final de etapa en la Fuentona.
La ausencia de viento marcó la jornada, y permitió disfrutar del paisaje y el deporte, con el buen ambiente que caracteriza a estos senderistas.
Aunque se trataba de una ruta social, sencilla, los quince kilómetros del recorrido fueron ganando dureza por el estado del suelo, que después de semanas de soportar bajas temperaturas casi recordaba a la estepa rusa más que a Soria.
Los miembros de San Bur notaron la ausencia de uno de sus socios, Miguel Ángel Esteban Gómez, Tachen, porque es el encargado de cerrar filas, para evitar que algún despistado pierda la huella y se pierda en el monte. Su lesión le ha impedido estar en este viaje, pero todos los miembros de San Bur se acordaron de él durante la caminata, echándole de menos.
Su función es vital para que los participantes se centren en el paseo y no se pierdan haciendo fotografías porque el paisaje invite a soñar, como fue el caso de la ruta por Cabrejas.
El fin de la ruta se puso en el restaurante del centro de turismo rural el cerro de Cabrejas, en el que el alcalde de la localidad, Fidel Soria, acompañó a los deportistas al almuerzo.
Con un día anticiclónico y temperaturas que marcaban once grados bajo cero, los expedicionarios de San Bur iniciaron esta ruta de carácter social, que acabó marcando la exigencia del deporte invernal porque en todo momento iban pisando nieve helada, evocando paisajes más propias de escenas de película.
La ruta tenían un marcado homenaje a uno de los socios, vecino de la zona, José María Villarés Garaikoetxea, quien se sentía como en casa en una ruta iniciada en Cabrejas del Pinar y con final de etapa en la Fuentona.
La ausencia de viento marcó la jornada, y permitió disfrutar del paisaje y el deporte, con el buen ambiente que caracteriza a estos senderistas.
Aunque se trataba de una ruta social, sencilla, los quince kilómetros del recorrido fueron ganando dureza por el estado del suelo, que después de semanas de soportar bajas temperaturas casi recordaba a la estepa rusa más que a Soria.
Los miembros de San Bur notaron la ausencia de uno de sus socios, Miguel Ángel Esteban Gómez, Tachen, porque es el encargado de cerrar filas, para evitar que algún despistado pierda la huella y se pierda en el monte. Su lesión le ha impedido estar en este viaje, pero todos los miembros de San Bur se acordaron de él durante la caminata, echándole de menos.
Su función es vital para que los participantes se centren en el paseo y no se pierdan haciendo fotografías porque el paisaje invite a soñar, como fue el caso de la ruta por Cabrejas.
El fin de la ruta se puso en el restaurante del centro de turismo rural el cerro de Cabrejas, en el que el alcalde de la localidad, Fidel Soria, acompañó a los deportistas al almuerzo.
Informa Ana Hernando