Degustar calçots en la Ribera
jueves, 17 de mayo de 2012
INES · Según dicen los vecinos de Ines, la Semana Santa es temporada alta, también, en los pequeños pueblos de la provincia que ven regresar a sus hijos “expatriados” por motivos laborales.
En esta localidad, barrio de San Esteban de Gormaz, han aprovechado la circunstancia para sacar partido a su flamante Centro Socio Cultural, y lo han hecho como mejor saben: reuniendo a todos los vecinos en unas Jornadas Gastronómicas.
Esta vez le ha tocado el turno a los Calçots. Son muchos los inesinos residentes en Cataluña y que han querido que sus paisanos conozcan esta deliciosa tradición, que consiste en asar una cebolleta especial y después comerla bañada en salsa romesco… eso sí provistos de los indispensables baberos para evitar accidentes.
Más de cien baberos gigantes se repartieron el Sábado Santo y sirvieron no sólo para recoger salpicaduras de salsa, sino también las babas de los vecinos al disfrutar de su centro, según confirman desde la asociación, porque pueden presumir de un centro de lujo en su pueblo, gracias también al empeño de los vecinos que buscaron recursos para tener su centro.
La unión de los vecinos hace crecer los pueblos y conseguir mejores resultados.
Esta máxima parece sacada de la actitud del pueblo de Ines, una pedanía de San Esteban, que ha logrado, a través de su asociación cultural, dotar a la localidad de un centro social para realizar actividades culturales y ser un espacio polivalente de uso festivo.
Un ejemplo a seguir, donde el apoyo de los socios es vital para lograr este sueño de elevar un edificio de nueva construcción cuyo presupuesto ha ascendido a 237.000 euros.
El caso de Ines ha ido más allá de organizar jornadas culturales o fiestas patronales, ya que además de la construcción del edificio, siguiendo los planos del arquitecto Enrique Aguilera Barrios, hijo de una mujer natural de la localidad, han remodelado el área.
Así se ha realizado el acondicionamiento del entorno marcado por la presencia de elementos de interés, como una fuente y los restos de una fragua ya desaparecida.
Ines cuenta desde sus fiestas patronales con una zona de esparcimiento para pequeños y mayores, que se pretende ampliar, urbanizando el entorno del edificio para comunicarlo con el espacio abierto que representa la plaza del pueblo, creando así una nueva imagen del conjunto.
El edificio, de nueva planta y construido respetando la arquitectura tradicional del entorno, muestra un espacio único pero que permite que, a través de paneles o separadores, se pueda dividir el espacio para adaptarlo a las necesidades de la localidad.
Este sueño de contar con un espacio propio ha sido posible gracias al empeño vecinal y a la aportación de las cuotas de los 270 socios que componen esta agrupación cultural de Ines, curioso en un pueblo que en durante el año únicamente cuenta con 37 vecinos.
Pero para poder costear esta fuerte inversión han recurrido a las ayudas del Leadercal, gestionado por la asociación Tierras Sorianas del Cid, que ha aportado el 65% de la inversión.
El nuevo espacio fue inaugurado durante las fiestas patronales de la villa de Ines en un acto público presidido por el alcalde de San Esteban de Gormaz, Millán Miguel Román, y la alcaldesa pedánea, Leoncia Chicharro, que vieron como el párroco bendecía el inmueble y deseaba suerte a los vecinos para disfrutar de este nuevo espacio cultural.
Ines ha vuelto a dar un ejemplo de colaboración vecinal, después de que el pasado año abrieran las puertas de su escuela, convertida en museo didáctico, y que hayan decorado las vías con barricas y pintado ellos mismos los carteles de las calles del pueblo.
Esta vez le ha tocado el turno a los Calçots. Son muchos los inesinos residentes en Cataluña y que han querido que sus paisanos conozcan esta deliciosa tradición, que consiste en asar una cebolleta especial y después comerla bañada en salsa romesco… eso sí provistos de los indispensables baberos para evitar accidentes.
Más de cien baberos gigantes se repartieron el Sábado Santo y sirvieron no sólo para recoger salpicaduras de salsa, sino también las babas de los vecinos al disfrutar de su centro, según confirman desde la asociación, porque pueden presumir de un centro de lujo en su pueblo, gracias también al empeño de los vecinos que buscaron recursos para tener su centro.
La unión de los vecinos hace crecer los pueblos y conseguir mejores resultados.
Esta máxima parece sacada de la actitud del pueblo de Ines, una pedanía de San Esteban, que ha logrado, a través de su asociación cultural, dotar a la localidad de un centro social para realizar actividades culturales y ser un espacio polivalente de uso festivo.
Un ejemplo a seguir, donde el apoyo de los socios es vital para lograr este sueño de elevar un edificio de nueva construcción cuyo presupuesto ha ascendido a 237.000 euros.
El caso de Ines ha ido más allá de organizar jornadas culturales o fiestas patronales, ya que además de la construcción del edificio, siguiendo los planos del arquitecto Enrique Aguilera Barrios, hijo de una mujer natural de la localidad, han remodelado el área.
Así se ha realizado el acondicionamiento del entorno marcado por la presencia de elementos de interés, como una fuente y los restos de una fragua ya desaparecida.
Ines cuenta desde sus fiestas patronales con una zona de esparcimiento para pequeños y mayores, que se pretende ampliar, urbanizando el entorno del edificio para comunicarlo con el espacio abierto que representa la plaza del pueblo, creando así una nueva imagen del conjunto.
El edificio, de nueva planta y construido respetando la arquitectura tradicional del entorno, muestra un espacio único pero que permite que, a través de paneles o separadores, se pueda dividir el espacio para adaptarlo a las necesidades de la localidad.
Este sueño de contar con un espacio propio ha sido posible gracias al empeño vecinal y a la aportación de las cuotas de los 270 socios que componen esta agrupación cultural de Ines, curioso en un pueblo que en durante el año únicamente cuenta con 37 vecinos.
Pero para poder costear esta fuerte inversión han recurrido a las ayudas del Leadercal, gestionado por la asociación Tierras Sorianas del Cid, que ha aportado el 65% de la inversión.
El nuevo espacio fue inaugurado durante las fiestas patronales de la villa de Ines en un acto público presidido por el alcalde de San Esteban de Gormaz, Millán Miguel Román, y la alcaldesa pedánea, Leoncia Chicharro, que vieron como el párroco bendecía el inmueble y deseaba suerte a los vecinos para disfrutar de este nuevo espacio cultural.
Ines ha vuelto a dar un ejemplo de colaboración vecinal, después de que el pasado año abrieran las puertas de su escuela, convertida en museo didáctico, y que hayan decorado las vías con barricas y pintado ellos mismos los carteles de las calles del pueblo.
Informa Ana Hernando