Concluye el XIV Campus Joaquín Caparrós de fútbol base
miércoles, 22 de agosto de 2012
DEPORTES · Durante el mes de julio doscientos chavales han disfrutado del fútbol base siguiendo las órdenes del propio Joaquin Caparrós que marca la línea de trabajo al equipo de monitores y entrenadores que atienden los dos turnos de campus.
El campus de fútbol Joaquín Caparrós ha cerrado el mes de julio con unos 200 chavales que han participado en esta XIV edición que congrega a chavales amantes del fútbol de toda España.
Divididos en dos turnos, los chavales han mejorado la técnica futbolística durante los diez días que dura cada turno del campus y han demostrado sus dotes con el deporte rey.
Con chavales de edades comprendidas entre los 7 y los 14 años, los niños repiten cada año por los buenos resultados del campus.
En cada turno 13 monitores componen una plantilla que vela por los alumnos y que comparten horas de deporte, pero también actividades de ocio y tiempo libre, como explica el director del campus, Roberto Miranda.
El día a día de los chavales comienza a las nueve de la mañana con aseo y desayuno y posteriormente los entrenadores se encargan de realizar las diferentes pruebas de fútbol en las instalaciones deportivas de la localidad.
A las 12 terminan las clases prácticas y disfrutan de la piscina hasta la hora de la comida.
La tarde se divide entre tiempo libre, actividades de ocio, talleres y diversión, antes de encarar la segunda parte de entrenamientos en la sesión vespertina.
Tras la cena, actividades de ocio y evaluación de la jornada completan el programa.
Divididos en dos turnos, los chavales han mejorado la técnica futbolística durante los diez días que dura cada turno del campus y han demostrado sus dotes con el deporte rey.
Con chavales de edades comprendidas entre los 7 y los 14 años, los niños repiten cada año por los buenos resultados del campus.
En cada turno 13 monitores componen una plantilla que vela por los alumnos y que comparten horas de deporte, pero también actividades de ocio y tiempo libre, como explica el director del campus, Roberto Miranda.
El día a día de los chavales comienza a las nueve de la mañana con aseo y desayuno y posteriormente los entrenadores se encargan de realizar las diferentes pruebas de fútbol en las instalaciones deportivas de la localidad.
A las 12 terminan las clases prácticas y disfrutan de la piscina hasta la hora de la comida.
La tarde se divide entre tiempo libre, actividades de ocio, talleres y diversión, antes de encarar la segunda parte de entrenamientos en la sesión vespertina.
Tras la cena, actividades de ocio y evaluación de la jornada completan el programa.
Informa Ana Hernando