Actividades entre niños y mayores: Jornadas intergeneracionales

Actividades entre niños y mayores: Jornadas intergeneracionales
lunes, 10 de septiembre de 2012

CULTURA · Durante el pasado mes de julio los más mayores han compartido actividades con los niños enriqueciéndose ambos. Las actividades han estado coordinadas por el CEAS Ribera del Duero con el apoyo de asociaciones del municipio y el Ayuntamiento.

Durante la segunda semana de julio, el CEAS Ribera del Duero dependiente de la Diputación Provincial ha demostrado que los niños y mayores pueden compartir muchas cosas y enriquecerse ambos colectivos de su alegría y saber hacer.

Por eso han realizado en San Esteban de Gormaz, dentro de la programación cultural del Ayuntamiento, unas jornadas intergeneracionales que permitan a los niños aprender de los juegos de los mayores, y a los más mayores dejarse contagiar por la ilusión y alegría de los más pequeños de la localidad.

Así durante cinco mañanas han disfrutado de cuentacuentos y pinturas, juegos populares y juegos tradicionales y de antes.

Las jornadas se desarrollaron en horario de 11 a 13 horas, y permitieron disfrutar de esos juegos a los que jugaban los hoy ancianos, cuando eran como los niños que no dudan en participar con ellos.

La semana comenzó con cuentacuentos para niños de 3 a 6 años, donde demostraron que los mayores tienen mucho que contar y los pequeños disfrutaron de los cuentos a los que posteriormente dieron color.

Esta actividad se realizó en la sede de la asociación de pensionistas San Miguel de la localidad ribereña, y se repitió en la mañana del martes con niños de 7 a 10 años.

Más de 60 chavales participaron en estas dos sesiones de cuentacuentos, mientras que el número de inscritos creció en las actividades de exterior, como la celebrada en la jornada del miércoles en el patio de la residencia de la tercera edad Virgen del Rivero de la localidad.

Allí grandes y pequeños compartieron juegos como bolos, comba o rana, unos participando de ellos y otros enseñándoles a los pequeños las técnicas para mejorar en estas actividades.

Además contaban con público, ya que además de los padres que se quedaron para participar en estas actividades y ser los encargados de dar a la comba o charlar con los residentes, los habitantes de la Virgen del Rivero salieron a la calle para dejarse contagiar por la ilusión de los niños.

Chavales que llevaron alegría y jolgorio a una residencia de ancianos, donde también cuentan con actividades propias, pero disfrutan con la llegada de estos chavales que contagian con su alegría y actividad a los residentes.

Risas, sonrisas y charlas para que niños y mayores comprendan que tienen mucho en común y que pueden compartir una experiencia y sabiduría que quizás no saben ni que poseen.

Para llevar a cabo estas actividades el CEAS Ribera del Duero ha contado con la colaboración del Ayuntamiento de San Esteban de Gormaz y también de diversas asociaciones de la localidad, como la asociación de pensionistas San Miguel, la asociacion de mujeres La Alameda y la asociación juvenil Asekas, que han participado en estas sesiones matutinas para comenzar el verano con ocio y con el aprendizaje de los demás.

Este tipo de talleres son habituales en la localidad ribereña durante los meses vacacionales, pero gracias a esta iniciativa se posibilita que además sirva no sólo de ocio, sino también de experiencia enriquecedora para todos los colectivos.

Para los niños muchos de los juegos han sido una novedad, y les ha permitido aprender su técnica, para otros, ha sido volver a jugar a aquellos juegos que sus abuelos les han ido enseñando.

Lo importante era participar y aunque los niños los disfrutaban y los mayores coordinaban y enseñaban, a la hora de hacer balance, todavía no queda claro quién ha disfrutado más, porque si los niños han jugado todas las mañanas, los mayores han sonreído y reído contagiados por la ilusión de los más pequeños.

De hecho la respuesta de los chavales ha sido llamativa, porque no sólo acudieron a las sesiones de interior, sino que durante las mañanas de juegos en residencia y Placituela, cada día pasaron más de 60 chavales por estas actividades.

Una buena forma de compartir ocio y diversión y también de dejarse llevar por tradiciones que, aunque casi ya quedan reducidas a los más mayores no deben perderse, porque forman parte de nuestro bagaje cultural, y servirá de experiencia a futuras generaciones.
Informa Ana Hernando