San Bur: Tres provincias en una Sierra

San Bur: Tres provincias en una Sierra
viernes, 24 de junio de 2011

DEPORTES · La salida a la Sierra de Ayllón les permite otear Segovia, Guadalajara y Madrid a los 33 participantes de la expedición de San Bur, que realizaron en el mes de abril esta ruta de montaña.

La sierra de Ayllón recoge unos de los parajes más bellos del entorno soriano, a pesar de encontrarse en terrenos segoviano y acceder a ella por Madrid.

Los 33 miembros de San Bur pudieron disfrutar de una ruta multitudinaria, donde el mal tiempo fue el protagonista.

La niebla fue la compañera de viaje silenciosa de estos deportistas que vieron frustrados sus intentos de disfrutar de los bellos parajes de la zona.

La ruta comenzó en Somosierra a las 8:20 de la mañana, desde un bucólico paraje en plena naturaleza y finalizó a las 16:30 en la estación de esquí de La Pinilla, desde donde se dirigieron al restaurante Las Columnas de Riaza, para reponer algunas de las 2.900 calorías consumidas.

A pesar del mal tiempo, el buen ambiente fue el protagonista de la ruta que cumplió, aunque con retraso, el programa previsto y donde se volvió a demostrar la experiencia de los participantes, para evitar separarse o caminar entre la niebla por la vertiente sur.

Durante el inicio de la ruta disfrutan de cascadas y riachuelo, mientras la pista por la que deben caminar se va empinando y la niebla comienza a cerrarse sobre ellos, aunque a tramos, a medida que ganan altura les permite ver montañas y bosques de fondo, que enmarcan bellas estampas para el recuerdo.

El camino continúa y a las dos horas y media de caminata hacen su primera parada para el almuerzo, antes de llegar al Pico de las Tres Provincias, que comparten Segovia, Guadalajara y Madrid y donde contemplan el monumento al caminante con poema de A. Murciano.

Mientras avanzan paralelos al muro que divide el término provincial, la niebla se va mezclando entre ellos y les impide disfrutar de buenas vistas e incluso de ver ante quien caminan.

Un tiempo que les impide incluso el ascenso al Pico Lobo y les emplaza a repetir viaje y travesía con mejores condiciones. Pero reunidos en torno a la mesa, la dureza del camino queda compensada por los ricos manjares de la gastronomía segoviana, que alivian las penas.
Informa Ana Hernando