Nueve meses para aprender cestería, alfarería y tapices

Nueve meses para aprender cestería, alfarería y tapices
jueves, 4 de agosto de 2011

EDUCACIóN · Hay tradiciones y oficios que se van perdiendo con el paso del tiempo, pero al menos tienen la garantía que hay sucesoras, ya que gracias al curso de oficios tradicionales perdidos de San Esteban una veintena de mujeres los han aprendido.

Desde el pasado mes de octubre, las alumnas acudían a clase dos días por semana al centro de adultos Doña Jimena y además realizaban trabajos y prácticas y viajaban a lugares donde aprender más de estos oficios y artes.
Además de lo aprendido ha sido una experiencia de convivencia única, que ha permitido que mujeres de distintas generaciones pudieran compartir horas de clase y artesanía.
Pero es más allá de un pasatiempo, como explicaba en la clausura del curso el alcalde de la localidad, Millán_Miguel, quien resaltaba la importancia de este tipo de actividades en el mundo rural y agradecía a las alumnas que hayan aprendido nuevas técnicas y las animaba a no desaprovechar ningún tipo de actividades de formación.
El curso, que se ha desarrollado en periodo escolar, ha tenido una duración de 400 horas y las materias han estado divididas en trimestres, iniciándose con el arte de la cerámica, donde aprendieron a modelar y realizaron obras personales, pero también las escupideras que se usarán en la feria del vino de la localidad.

Durante el segundo semestre el tapiz centró los trabajos de estas alumnas. Lo primero que aprendieron a realizar fue el bastidor, y una vez aprendida la técnica no dudaron en aplicarla en tapices y bolsos, mezclando hilos y demostrando que el arte sólo está reñido con la intensidad del trabajo personal.

Pero les quedaba otro nuevo trimestre, y no dudaron en aprovecharlo, con la llegada del buen tiempo, la enseñanza se centró en el arte de la cestería, desde la base hasta trabajar la materia prima para realizar sombreros, cestas y abanicos que adornarán casas y servirán de útiles del campo cuando salgan a recolectar setas o en época de vendimia.

Gracias a ellas, estos tres oficios están vivos y han sido capaces, como resaltó la concejala de Cultura, Begoña Hernando, de «aprender unas de otras», algo que va más allá de lo estrictamente académico.

En esta aventura no han estado solas, estas 20 mujeres han tenido junto a ellas a Pilar, Cristina y Mercedes, tres profesoras que han contribuido a sembrar el buen ambiente y a relajar los ánimos cuando los trabajos se complicaban. Eran las que marcaban los ritmos y las tareas, pero con el paso de los días se convirtieron en tres más del curso.

Ahora toca recoger y acabar las tareas emprendidas en el curso y pensar en el próximo curso escolar, para ver si tienen una nueva oportunidad formativa.

Al término del curso recogieron los diplomas que acreditan su aprendizaje y experiencia, algo que demostraron con los regalos que entregaron a profesoras, centro de adultos y Ayuntamiento.

No es la primera vez que desde el Ayuntamiento de San Esteban de Gormaz apuestan por la formación para adultos con el apoyo de la Consejería de Educación de la Junta de Castilla y León.

El curso pasado, el 2009/10, otra veintena de mujeres participaron en un curso sobre trajes y
juegos medievales, aprendiendo a coser, cortar patrones y a realizar en madera juegos que posteriormente se compartieron con el resto del pueblo durante el mercado medieval.

Aprovechar las oportunidades formativas es vital para que no sólo los adultos puedan seguir aprendiendo, sino también porque gracias a lo aprendido algunos lo pueden poner en práctica en sus vidas diarias y convertirse, quizás, en una nueva fuente de ingresos y métodos de trabajo.

La colaboración entre entidades hace posible que se cumplan estos objetivos y compartir instalaciones como el CEPA Doña Jimena, donde se desarrollan las clases, pero también es vital que siga habiendo demanda, para llenar las clases, y eso en el caso de la villa ribereña, está garantizado.
Informa Ana Hernando